(CNN) - Usualmente toma entre días y semanas para que una tormenta tropical se vuelva huracán. Pero si las condiciones son correctas, un poderoso huracán puede formarse en cuestión de horas.

El proceso, conocido como “rápida intensificación”, ha ocurrido cuatro veces en el último mes con huracanes devastadores como Harvey, Irma, José y ahora, María. Un año normal solo vería dos tormentas intensificarse rápidamente.

Una tormenta se intensifica rápidamente cuando sus vientos sostenidos aumentan al menos 56 kilómetros por hora en 25 horas o menos, según el Centro Nacional de Huracanes. Esto es un salto en amenos dos categorías en la escala de Saffir-Simpson, que clasifica la fuerza de los huracanes de 1 a 5.

María se volvió la más reciente tormenta en el Atlántico en sufrir este fenómeno de rápida intensificación este año luego de que sus vientos aumentaran 96 kilómetros por hora en un día. El sábado a las 2 p.m. ET, era una tormenta tropical con vientos sostenidos de 106 kilómetros por hora. A la misma hora del lunes era un huracán categoría 3. La tormenta continuó su rápida intensificación durante todo el lunes, alcanzando su estatus de categoría 5 con vientos de 257 kilómetros por hora a las 7:45 p.m.

Mezcla de condiciones perfectas

Aunque no hay mucha información definitiva sobre el fenómeno de rápida intensificación, algunos ingredientes atmosféricos claves pueden ayudar a que esto ocurra, dijo el meteorólogo de CNN Michael Guy. Son las mismas condiciones que a menudo surgen en la cuenca del Atlántico entre agosto y octubre.

Las aguas del océano deben estar tibias —más de 30ºC son ideales— y ese calor se extiende por debajo de la superficie. Vientos de nivel superior deben estar en calma para que no interrumpan la actividad de las tormentas.

Las condiciones internas de una tormenta también deben ser correctas. Un huracán necesita una manera de ventilar, al igual que el motor de un automóvil, para que pueda seguir procesando todo el combustible del agua caliente del océano y utilizarlo para fortalecer la tormenta.

Un fenómeno raro

Como todas estas piezas deben estar en el lugar correcto, la rápida intensificación es un fenómeno raro, pues solo pasa con una o dos tormentas del Atlántico teniendo tal aceleración.

Dicho esto, la mayoría de las tormentas que alcanzan las categorías más altas (categorías 3, 4 y 5) llegan a estas intensidades con la rápida intensificación. De hecho, el 70% de las tormentas en el Atlántico que alcanzan esa marca lo hacen a través de ese proceso, según un estudio publicado en 2016 publicado en la revista Nature Communications.

En 2015, el huracán Patricia, una de las tormentas más fuertes que se hayan registrado, tuvo uno de los ciclos de intensificación más rápidos y drásticos, con aumento de los vientos de 193 kilómetros por hora en 24 horas. El año pasado, los huracanes Matthew y Nicole, que se volvieron ciclones de categoría 5 y 4 respectivamente, tuvieron un proceso de rápida intensificación.

Tormentas peligrosas

Las tormentas que sufren rápida intensificación tienden a ser más peligrosas que otras porque usualmente terminan en grandes huracanes. Además para hacer más grande el problema, la velocidad a la que se fortalecen da menos tiempo de alerta. Esto ocurrió en la isla de Dominica antes del huracán María.

“La categoría 5 [del huracán] fue anunciada muy tarde hoy”, le dijo a CNN el primer ministro de Dominica, Roosevelt Skerrit el lunes en la noche.

“Estábamos esperando que fuera categoría 3, pero mientras el día avanzaba vimos que aumentaba en velocidad y todo indicaba que una vez que María se acercara a la isla podría aumentar su categoría”, añadió Skerrit.

Pero es notablemente difícil predecir la rápida intensificación pues los modelos de predicción fallan en recoger las diferentes variables y porque este fenómeno no siempre ocurre cuando todas las variables están presentes.

Por ejemplo, los modelos de predicción no pronosticaron la rápida intensificación que hizo Harvey a categoría 4 en tan poco tiempo antes de golpear las costas de Texas el mes pasado.