(CNN) - Facebook, Twitter y otras empresas de redes sociales han recibido un ultimátum de la Unión Europea: Libren sus plataformas de discurso de odio o enfrenten las consecuencias legales.

Los reguladores europeos han estado presionando durante años a estas compañía para que eliminen las publicaciones racistas y violentas de sus plataformas de manera oportuna. Su paciencia se está acabando.

Facebook, Twitter, Microsoft y Google se han comprometido a hacer más. En mayo de 2016, se comprometieron a revisar las publicaciones de discursos de odio señalados por los usuarios en 24 horas y eliminar cualquier contenido ilegal.

Pero la Comisión Europea, el principal regulador de la Unión Europea (UE) dijo este jueves que todavía no están actuando con la suficiente rapidez. Dijo que aprobaría leyes que permitan a la UE imponer castigos a las empresas que no actúan.

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"La situación no es sostenible: en más del 28% de los casos, las plataformas en línea tardan más de una semana en eliminar contenidos ilegales", dijo Mariya Gabriel, máxima responsable de la economía y sociedades digitales de la UE.

La Comisión dijo que considerará la posibilidad de implementar nuevas leyes para abordar el problema si las plataformas en línea no "toman medidas rápidas en los próximos meses".

Dijo que quiere que las compañías inviertan más en detectar el discurso de odio, y trabajen con revisores de confianza que están capacitados para saber lo que constituye un discurso de odio.

Los castigos podrían ser severos. La UE tiene una reputación de ser muy fuerte con las empresas que no obedecen sus reglas.

A principios de este año, ordenó a Google pagar 2.800 millones de dólares en una multa antimonopolio. El miércoles, anunció una sanción de un millón de dólares para el fabricante de camiones Scania por participar en un cartel.

Varios países europeos no esperan que la UE actúe. Ya están presionando a través de estrictas leyes que castigan a las compañías de redes sociales por ser demasiado laxas cuando se trata de discurso de odio ilegal.

El Gobierno alemán aprobó un plan en abril para imponer multas de hasta 50 millones de euros a Facebook, Twitter y otros si no eliminan el discurso de odio y los mensajes falsos en las 24 horas tras ser notificados. Otros contenidos ilegales deben eliminarse dentro de los 7 días posteriores a la notificación.

En el Reino Unido, un comité parlamentario ha acusado a las empresas de medios sociales de priorizar las ganancias sobre la seguridad de los usuarios al continuar permitiendo contenidos ilegales. El comité pidió "multas significativas" si las compañías no mejoran rápidamente.