(CNN) – Marlene Warren estaba terminando de desayunar, junto a su hijos y sus amigos, el 26 de mayo de 1990, cuando un auto Chrysler Lebaron blanco parqueó afuera de su casa en West Palm Beach, Florida.

Una persona disfrazada de payaso salió del coche: llevaba dos globos y un arreglo floral, relataron las autoridades.

Cuando Warren abrió la puerta, el payaso le entregó los regalos, explicó la detective Paige McCann, que trabaja en la Oficina del Sheriff del condado de Palm Beach. “Warren dijo algo así como ‘qué bonito’”, prosiguió la funcionario.

Entonces, el payaso sacó un arma y le disparó a Warren en la cara. Empezó a caminar hacia el coche, se subió, y empezó a conducir tranquilamente lejos de la casa.

Warren murió dos días después en el hospital

El arresto que ocurrió décadas después

En ese momento, los investigadores aseguraron que tenían identificado a un sospechoso, pero que no contaban con las pruebas suficientes para una condena. Y desde entonces, ninguna persona había sido detenida por el impactante caso. Hasta este martes.

Sheila Keen, quien se casó con el esposo de Warren 12 años después de fuera asesinada, fue arrestada en Abingdon, Virginia, un pueblo en la montaña ubicado a casi 1.290 kilómetros del lugar del crimen.

Kenn, de 54 años, fue acusada de homicidio en primer grado por el asesinato de Warren hace 27 años. Aún no se ha presentado ningún llamamiento.

La mujer no se opuso a su extradición a la Florida y los fiscales anunciarán si buscarán que sea condenada a pena de muerte, una vez regrese al estado, según David Aronberg, fiscal del condado de Palm Beach.

CNN intentó contactar al abogado de la acusada para que comentara sobre el caso.

Casada con el esposo de la víctima

Durante años, no hubo avances en el caso. Pero en 2014, la unidad de casos fríos (o antiguos) de la Oficina del Sheriff del condado de Palm Beach decidió reabrir la investigación.

Las autoridades rastrearon a los testigos, volvieron a entrevistarlos y evaluar las evidencias utilizando tecnología de ADN que en 1990 no estaba disponible, indicó la detective McCann.

Los investigadores también descubrieron que la sospechosa se había casado con Michael Warren, el viudo de la víctima, en 2002. Cuando los detectives examinaron el caso inicialmente, se enteraron de rumores acerca de que la acusada estaba teniendo una aventura con Michael Warren, añadió McCann. Sin embargo, en ese momento tanto Warren como Keen negaron su romance.

Los dos se encontraban juntos cuando ella fue arrestada este martes, de acuerdo a Fred Newman, sheriff del condado de Washingotn, en Virginia.

Aunque, Michael Warren no ha sido acusado, los investigadores de la Florida explicaron que las pesquisas aún no han terminado.

El diario The Miami Herald reportó que la sospechosa solía dirigir un un negocio de recuperación de autos en el sur de la Florida. Michael Warren era uno de sus clientes, y además tenía sus propios negocios de alquiler de coches y de autos usados, informó el periódico.

Antes del arresto, la pareja vivió en la zona Abingdon y cerca a Kingsport, Tennessee, por varios años, apuntaron las autoridades.

Avances tecnológicos

Los investigadores del condado de Palm Beach se negaron a entregar detalles adicionales sobre el caso, explicando que las indagaciones aún continúan.

Sin embargo, sí revelaron que los globos y las flores fueron comprados el mismo día del asesinato en una tienda cercana a la casa de Keen.

Las autoridades también descubrieron que la acusada y Michael Warren tenían la posesión del auto, antes de que se cometiera el crimen, sostuvo McCann. El coche pertenecía a otra compañía de renta de autos y los clientes que lo alquilaron se lo devolvieron equivocadamente a Warren, añadió McCain.

El sheriff del condado de Palm Beach, Rick Bradshaw, aseguró que los avances en los exámenes de ADN para la evidencia ayudaron a sellar el caso. En 1990, las pruebas que tenían no eran suficientes para asegurar una condena, añadió.

Aún así, los investigadores no hablaron específicamente sobre qué evidencias de ADN fortalecieron el caso. Pero en 2000, las autoridades declararon que esperaban que fibras de cabello café y naranja los ayudaran a encontrar al asesino, según el Miami Herald.

“Pensemos en los días en que teníamos móviles que parecían un ladrillo y ahora tenemos teléfonos inteligentes que lo pueden hacer todo”, explicó Bradshaw. “Esa es la diferencia entre la tecnología del momento en que esto pasó y la de hoy. Es exponencialmente mucho mejor a la hora de ayudarnos a estar seguros de que tenemos a la persona correcta”, continuó.

“Tenía fe”

La madre de la víctima, Shirley Twing, aseguró que siempre creyó en que alguien sería arrestado por el crimen de su hija.

“Eso me impactó un poco… Algunas veces, siento que voy a llorar cuando hablo de eso”, le confesó Twing a la afiliada de CNN WPTV.

“Tenía fe… nunca me rendí, ¿sabes?”, añadió, mientras le agradecía a los investigadores por su trabajo.

Joseph Ahrens, el hijo de la víctima, le dijo a CNN que estaba agradecido por el progreso en el caso.

“Creo que se demoraron todo este tiempo para arrestar a alguien porque querían estar seguros de tener a la persona correcta”.

Tina Burnside de CNN contribuyó a esta historia.