Washington (CNN) - El gobierno del presidente de Estados Unidos Donald Trump lanzó una potencial bomba a las negociaciones sobre el futuro del Deferred Action for Childhood Arrivals (programa de acción diferida para llegadas en la infancia o DACA, por sus siglas en inglés) este domingo en la noche, pero los jugadores clave del Congreso todavía no están seguros de si la mecha sigue prendida.

La reacción a la lista de prioridades del gobierno de fortalecer la seguridad fronteriza y hacer cumplir las leyes inmigratorias, varió desde el rechazo y el calificativo de “ruido”, hasta el escepticismo sobre el nivel de compromiso del presidente, pasando por declaraciones de los demócratas de que es “imposible” de cumplir.

Finalmente, la mayoría concuerda en que Trump mismo tendrá que decir cuáles son sus límites en este tema.

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La Casa Blanca publicó este domingo en la noche una agresiva lista de condiciones para cualquier acuerdo que busque preservar el DACA el programa del gobierno de Barack Obama que protege de la deportación a los jóvenes inmigrantes indocumentados que llegaron a Estados Unidos siendo niños, que incluye disposiciones para hacer más difícil la entrada al país de menores de edad no acompañados, dinero para el muro que Trump prometió que construirá en la frontera con México y recortes a la inmigración legal, entre otras cosas.

Sin embargo, el gobierno está enviando mensajes mixtos sobre la intensidad con la que presionará por esa lista de prioridades, que fue desarrollada por Stephen Miller, un asesor político de la Casa Blanca que desde hace tiempo ha estado en contra de la inmigración.

Una fuente del gobierno le dijo a CNN que aún es muy pronto para decir si esas prioridades son inamovibles, asegurando que la “Casa Blanca está dividida” en el tema, pero enfatizando en que Trump “todavía quiere alcanzar un acuerdo”.

En una llamada con la prensa este domingo en la noche, un alto funcionario del gobierno rechazó decir si la lista podía ser entendida como una amenaza de veto.

En el Capitolio, la mayoría está esperando a ver qué pasa.

El presidente de la Cámara de Representantes Paul Ryan, por ejemplo, ha sido evasivo al respecto.

Otras fuentes destacaron el momento de publicación de la lista un domingo en la noche, justo antes de un feriado federal como una posible señal de que la Casa Blanca no se toma en serio la lista. “Como si trataran de enterrarla”, dijo un asistente de un congresista.

Por su parte, las fuentes del gobierno dicen que la lista se estaba trabajando desde hace un tiempo y que simplemente el domingo estuvo lista para ser publicada.

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Según un asesor republicano que conoce las discusiones que se están dando en el Capitolio sobre el DACA, la publicación puede ser calificada como un “ruido”, pues no importa mucho de aquí a los días cercanos al 8 de diciembre, que es cuando termina la financiación del gobierno y cualquier discusión sobre el cierre del programa debe avanzar, si es que no se han hecho progresos hasta entonces.

“Simplemente no la tomo como una propuesta seria”, dijo el asesor. “Primero, por lo que está ahí, todo bajo el sol. Y segundo, por el momento en que la hicieron”.

Al mismo tiempo, un alto asesor demócrata dijo que lo “más desalentador” era que en la carta que Trump envió a los líderes demócratas del Congreso, dijo que la lista “debía” ser aprobada.

La participación de Miller ha sido fuente de frustración para algunos negociadores de ambos partidos, que lo perciben como alguien que intenta sabotear las negociaciones.

“Esta no es una oferta inicial a la que ninguno va a responder”, dijo Jeremy Robbins, director ejecutivo de New American Economy, grupo independiente y apoyado por el exalcalde Mike Bloomberg que defiende políticas de inmigración más moderadas. “Esta simplemente es una lista variada de condiciones, cada una de las cuales es una píldora venenosa por sí misma... pero eso no cambia el hecho de que si el presidente quiere proteger a los dreamers y obtener mayor seguridad en las fronteras, puede hacerlo hoy”.

Las fuentes que conocen el estado de las negociaciones en el Congreso dicen que avanzan lentamente.