(CNN) - Los incendios forestales pueden ser inmensos y destructivos. En este momento, más de una docena de incendios en el norte de California han consumido miles y miles de hectáreas y matado a más de 20 personas.

El daño y el alcance de unos incendios de esta magnitud pueden hacer que las cosas parezcan irremediables: ¿cómo es posible contenerlos? ¿Cómo comienzan y se extienden, y cómo es la vida después de que se hayan extinguido? A continuación algunas factores esenciales para saber sobre incendios forestales.

Tienen muchas causas, pero la mayoría son causados por el hombre

Aunque hay ciertamente fenómenos naturales que causan incendios forestales, como relámpagos, un estudio de la NASA dice que el 84% de los incendios forestales son causados ​​por el descuido humano. Tampoco se necesita mucho: una hoguera, un cigarrillo desechado o un fuego artificial errante puede ser suficiente para desencadenar un incendio enorme. Incluso vehículos como cuatrimotos pueden ser un riesgo de incendios forestales, porque el escape caliente puede encender una rama seca.

También se han registrado casos en los que los incendios forestales no fueron culpa de negligencias, sino que fueron incendios provocados.

Ciertas condiciones climáticas pueden empeorarlas

Un tornado de fuego cerca de San Diego, California en 2014.

No es sorpresa que, digamos, las condiciones de sequía aumenten el riesgo de incendio. Pero las condiciones ventosas también pueden empujar los incendios forestales y extender las brasas. Las condiciones calientes pueden hacer que el suelo sea más propenso a quemarse, y en un día caluroso el aumento del aire caliente puede crear un camino para que el fuego viaje por paisajes empinados como montañas. De hecho, el fuego se quema más rápido cuesta arriba que cuesta abajo.

Fuegos muy grandes también pueden crear su propio clima: fuertes vientos, y en algunos casos, tornados de fuego.

Los incendios forestales queman más de 485.000 hectáreas en EE.UU. al año

Según las estadísticas del Museo de Historia Natural de Utah, más de un 485.000 hectáreas de terreno estadounidense son consumidas por incendios forestales al año. Los grandes incendios forestales son clasificados por el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) como de 120 hectáreas o más. Según el Servicio de Parques Nacionales, la gran mayoría de los incendios nunca se hacen tan grandes, y entre el 2% y el 3% de todos los incendios representan el 95% del total de áreas quemadas cada año.

Los incendios forestales pueden ocurrir en cualquier lugar, especialmente teniendo en cuenta que el error humano es responsable de tantos de ellos. Pero las áreas boscosas y las que están en condiciones secas o similares a la sequía son más susceptibles. Según los mapas de FEMA, los incendios forestales ocurren con mayor frecuencia en la parte occidental de los Estados Unidos, especialmente en el sur de California y en la unión de Nevada, Idaho y Oregón. Otros puntos calientes aparecen en el sur de la Florida y partes de la costa del Golfo de México.

No solo se usa agua para contenerlos

Mientras que el agua —y la humedad en general— es crucial para la contención de fuego, hay una serie de alta tecnología y de tecnología sencilla para combatir un incendio.

Cuando escucha noticias sobre un incendio forestal, por lo general se oye hablar de los bomberos "que contienen", en lugar de apagar, el fuego. Aquí hay dos métodos principales que utilizan:

Retardante de llamas: Si alguna vez has visto fotos de un avión sobrevolando un incendio forestal y te preguntaste qué sustancia ahumada están arrojando, es un ignífugo o retardante de llamas, conocido como "slurry". Es principalmente una mezcla de fertilizante y agua, diseñada para cubrir la vegetación y ralentizar la propagación del fuego. Está teñido de rojo ominoso para que los bomberos sepan exactamente dónde se está esparciendo. En un incendio forestal grande, decenas de miles de galones de este retardante pueden ser vertidos para retardar el resplandor.

Líneas de fuego: El fuego se propaga al encender arbustos, vegetación, estructuras y otros materiales inflamables. Una "línea de fuego" es un área que los bomberos despejan, por lo que el fuego no tiene a dónde ir. Los bomberos limpian completamente un área y rascan el suelo hasta llegar a la tierra para asegurarse de que no hay nada ahí que el fuego consuma.

Una imagen satelital muestra las secuelas de un incendio forestal en Alaska en 2015. El bosque quemado aparece marrón y el bosque no quemado es verde.

Además de estos métodos prácticos, los científicos y los bomberos utilizan las imágenes satelitales y el modelado para tener una idea de lo grande que es un incendio forestal y determinar hacia dónde se dirige.

No siempre son malos para el medio ambiente, a largo plazo

Mientras que los incendios pueden obviamente ser devastadores para la vegetación y aún más para las áreas pobladas, hay algunos beneficios inesperados de unas llamas limpiadoras. Según el Servicio de Parques Nacionales, los incendios forestales pueden frenar las poblaciones de plagas, purgar las especies de plantas no nativas e invasoras, y proporcionar nutrientes y nuevos puntos de luz solar para las plantas que quedan después del fuego.

Algunos animales también pueden beneficiarse, porque los incendios cambian el paisaje de una zona, y con ella, los hábitos locales de alimentación y caza. Hay incluso dos especies de pinos que sólo pueden reproducirse cuando el fuego abre sus conos, liberando las semillas dentro.

Pueden 'resucitar' después de que se les creía extinguidos

Sólo porque un fuego no se está extendiendo por el suelo no significa que esté muerto. Podría estar quemándose en el subsuelo, donde el material orgánico en descomposición llamado turba puede mantenerlo vivo durante meses o más.

Esto, obviamente, representa un grave peligro, ya que un fuego que es contenido y extinguido en el verano puede, teóricamente, sobrevivir bajo tierra durante el invierno y propagarse de nuevo cuando las condiciones climáticas se calientan y vuelve a haber sequía.