Ciudad de México (Expansión) - Terminó este martes la cuarta ronda de negociaciones para actualizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN o NAFTA, según sus siglas en inglés) y, para la quinta ronda, México deberá hacer contrapropuestas a los planteamientos que presentó Estados Unidos, con el fin de llegar a un acuerdo que beneficie a los tres países socios (junto con Canadá).

Entre las propuestas disruptivas presentadas por Estados Unidos durante la cuarta ronda está incrementar el contenido regional para la industria automotriz, limitar las compras de gobierno y echar a andar la llamada cláusula sunset, que busca revisar el tratado cada cinco años.

México deberá responder con soluciones a esas propuestas, consideraron expertos en comercio exterior y representantes del sector privado que asesoran la negociación.

“La estrategia de Estados Unidos ha sido fijar propuestas agresivas, que rebasan los límites para ampliar los rangos de negociación; no para romper, sino para obtener el mayor beneficio posible”, refiere la síntesis de un día de la cuarta ronda, elaborada por el sector privado cercano a la negociación y de la que Expansión obtuvo una copia.

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El reto para México y Canadá ante demandas difíciles de aceptar es llegar a la siguiente ronda con propuestas claras de lo que se puede hacer, consideró Carlos Capistrán, economista en jefe para México y Canadá del Bank of America Merrill Lynch.

No obstante, en el mensaje de cierre que ofrecieron los jefes de la negociación, Robert Lighthizer, representante comercial de Estados Unidos, mostró una postura cerrada a nuevas propuestas, lo que puede representar un margen de maniobra apretado para México y Canadá.

“La ventaja es que este margen, a pesar de ser pequeño, existe”, consideró Manuel Valencia, director de la carrera de Negocios Internacionales del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores (TEC) de Monterrey.

“No estoy diciendo que va a ser un reto fácil o irrelevante. México está dispuesto a buscar alternativas”, dijo por su parte Ildefonso Guajardo, secretario de Economía y jefe del equipo negociador mexicano, en una conferencia de prensa ofrecida al finalizar la cuarta ronda de negociaciones.

La quinta ronda se llevará a cabo precisamente en México, del 17 al 21 de noviembre próximos.

Las negociaciones fueron extendidas hasta 2018.

Soluciones creativas

El sector privado que asesora al gobierno mexicano en la negociación en el llamado Cuarto de Junto o Cuarto de Al Lado, ya se aplica en mesas de trabajo para encontrar soluciones creativas a las propuestas estadounidenses, dijo Moisés Kalach, director del Consejo Consultivo Estratégico de Negociaciones Internacionales.

Las propuestas son analizadas en tres grandes grupos, explicó Juan Pablo Castañón, presidente del Consejo Coordinador Empresarial. "Las necesarias para la modernización del tratado; lo discutido en el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, según sus siglas en inglés), que tenemos que volver a acordar, y el último grupo, que son las propuestas difíciles que ha hecho Estados Unidos".

Bajo esta lógica hay alternativas que pueden ser planteadas en la quinta ronda. Por ejemplo, ante el objetivo de Estados Unidos de subir de 62,5% a 85% el porcentaje de las partes de un vehículo fabricado en la región para que gocen de libre arancel, México puede ofrecer un porcentaje menor, pero considerable, acompañado de un calendario que establezca un incremento gradual, comentó el académico del TEC de Monterrey.

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Por lo pronto, cuenta Castañón, la petición de Estados Unidos ya está en manos de los representantes de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz para que la analice y señale cuál es el margen de maniobra, "para hacer propuestas razonables", explicó el experto.

Elevar las reglas de origen en el sector automotriz puede generar beneficios, porque bajo esta condición a mediano y largo plazo México tendrá que desarrollar proveedores, y generar un clima propicio para las inversiones, comentó Manuel Díaz, presidente del Grupo Ei Comercio Exterior y expresidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos en Comercio Exterior (Imece).

Para la cláusula sunset, que propone que cada cinco años se revise el tratado, salvo que los tres países estén de acuerdo en continuarlo, y acordar eso cada seis meses antes de que se cumpla el límite, Díaz consideró que en vez de establecer que termine, se puede apelar por una revisión quinquenal, pero para renovarlo y así generar condiciones que den certeza a la inversión.

Para las compras de gobierno, Estados Unidos propone que por cada dólar de compra del sector público de México y Canadá, otorgará a estos países un dólar de compra pública, es decir, un esquema dólar por dólar. La propuesta ha sido considerada como inaceptable por varios expertos, por las diferencias económicas y en materia de población entre las tres naciones.

Sin embargo, Larry Rubin, presidente de la Sociedad de Estados Unidos en México, cree que es una oportunidad para aprovechar y acceder más a las compras de gobierno de Estados Unidos, que son de las más fuertes a nivel global.

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El equipo mexicano tendrá que evaluar en qué niveles se han dado las compras de gobierno con empresas de Estados Unidos, y si realmente este tema se ha aprovechado en México, comentó el especialista del TEC de Monterrey.

Para estas propuestas "todavía tenemos un largo tiempo para seguir trabajando. Apenas vamos en la cuarta ronda y probablemente haya ocho o nueve, en enero y febrero", dijo Castañón.

El plan B comienza a dar resultados

De manera paralela, el plan B de México de diversificar sus exportaciones, ante una posible salida de Estados Unidos del TLCAN, comienza a dar resultados.

La participación de Estados Unidos como destino de las exportaciones mexicanas bajó de 81,2% en el periodo enero-agosto de 2016, a 80,49% en el mismo lapso de 2017, mientras que otros destinos como Brasil, la Unión Europea y Japón ganaron participación como clientes de México, e incrementaron sus envíos a territorio mexicano, según cifras del Banco de México (Banxico).

“Las cifras reflejan que estamos entendiendo el peligro de poner todos los huevos en un solo canasto. La diversificación es algo positivo que debemos hacer con o sin TLCAN”, dijo Fernando Ruiz, director del Consejo Mexicano de Comercio Exterior (Comce).