Xi Jinping.

(CNN) - El presidente de China,  Xi Jinping, presentó una amplia visión para el país este miércoles, al inicio de una importante reunión ante la élite de líderes políticos de su partido, en la que se espera pueda consolidar su poder en el país.

El presidente de China calificó como “verdaderamente notable” el progreso que China logró bajo su gobierno, pero dijo que era necesario hacer más a medida que el país avanza hacia la meta de un “rejuvenecimiento nacional”, frase utilizada en repetidas ocasiones durante el discurso de más de tres horas.

“Nuestro partido, nuestra gente, nuestra fuerza y nuestra nación han cambiado de un modo sin precedente”, dijo desde el Gran Salón del Pueblo, en el corazón de Beijing, durante la apertura de la reunión que tendrá lugar durante una semana.

Pero Xi dejó en claro que el futuro de China no emulará a Occidente, alegando que no “imitará mecánicamente el sistema político de otros países”.

“Nadie debería esperar que China trague nada que socave sus intereses”, aseguró.

En el podio, frente a más de 3.000 delegados e invitados y ante una audiencia televisiva de millones, Xi dijo que “la posición internacional de China ha crecido como nunca antes” aunque no dio muchos detalles en lo que respecta a la política exterior.

El líder chino no hizo mención a la escalada de tensión entre su aliado Corea del Norte y Estados Unidos, en la que Beijing ha estado trabajando para presionar a Pyongyang a que detenga su programa nuclear.

Sin embargo, a medida que Xi enumeraba los logros del país, se refirió brevemente al Mar del Sur de China, donde el país ha recuperado territorio, convirtiendo los arrecifes y bancos de arena en bases militares, desafiando un fallo de la corte internacional.

Tigres, moscas y zorros

Durante el 19 Congreso Nacional del Partido Comunista de China el presidente Xi será investido formalmente para un segundo mandato de cinco años como secretario nacional del partido, así como a la proclamación de una nueva generación de líderes chinos de alto rango.

La reunión también abordará el curso futuro del país en un mundo donde los alcances de China se están extendiendo y se siente más lejos que nunca.

Internamente, Xi detalló los logros económicos de China en los últimos cinco años, incluyendo la salida de unos 60 millones de personas de la pobreza, mejora en los estándares de vida, educación, fortalecimiento de la ley, el orden y la seguridad nacional.

Asegura que la represión a la corrupción ha sido el sello distintivo de su liderazgo, que se ha extendido a todos los niveles del partido.

“Ningún lugar ha estado fuera de los límites y ningún suelo sin remover. Ninguna tolerancia se ha mostrado en la lucha contra la corrupción. Hemos tomado medidas firmas para sacar a tigres, golpear moscas y cazar zorros”, dijo en referencia a funcionarios pequeño o grandes.

La campaña anticorrupción de Xi ha derribado más de un millón de funcionarios, de acuerdo a medios estatales, incluyendo políticos de larga trayectoria quienes a menudo eran vistos como rivales de Xi.

Además de centrarse en la corrupción, desde que asumió el poder en 2012, Xi lanzó una ofensiva sin precedentes contra la libertad de expresión y la disidencia y reformó radicalmente el Ejercito de Liberación Popular, la fuerza de combate más grande del mundo.

La audiencia, que estallaba en aplausos durante los intervalos, incluyó los expresidentes Hu Jintao y Jiang Zemin, quien fue visto mirando su reloj en repetidas ocasiones a medida que el discurso se prolongaba y que finalmente duró casi tres horas y media.

El propio Jiang tardó mucho menos en 2002, al decir a los asistentes que su informe “fue impreso y distribuido a todos los delegados, por lo que no voy a leer todo el informe, sino solo destacaré los puntos importantes”.

Imágenes compartidas a través de redes sociales mostraban el maratónico discurso de Xi siendo visto en todo el país en el trabajo, hospitales, prisiones y escuelas, incluso en jardines de infantes.

¿Seguirá Xi los pasos de Putin?

El congreso es visto como un referéndum sobre el éxito de Xi en posicionarse como el incuestionable supremo político de China.

Durante el congreso, Xi podría tratar de consolidad su posición con la revisión de la carta del partido para incluir el capítulo “Pensamientos de Xi Jinping” como guía teórica del partido, elevando su estatus a la altura del presidente Mao Zedong, quien fundó la República Popular China en 1949. Ninguno de los dos anteriores presidentes de China logró consagrar sus ideas en la constitución de esta manera.

Algunas especulan que Xi pretende igualmente mantenerse en el poder más allá del 2022, rompiendo la tradición seguida por sus dos antecesores y emulando al presidente ruso Vladimir Putin.

Se espera que Xi emerja del congreso más fortalecido que nunca, lo cual podría tener ramificaciones internacionales, dado que China es clave en los esfuerzos de Estados Unidos por controlar a Corea del Norte. Esta previsto que Trump visite Beijing en noviembre, poco después del cierre del Congreso.

La seguridad en Beijing, como en el resto del país ha sido extremadamente reforzada a medida que el congreso avanza. La ya estricta censura de internet se vio reforzada con la eliminación generalizada de los “contenidos sensibles” en redes sociales.

La bella China

En un mundo “en medio de cambios complejos”, Xi ha posicionado al país como “portador de la antorcha” para las cuestiones ecológicas.

El país, por defecto, emergió como un improbable líder en temas medio ambientales luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, renunciara al acuerdo climático de París.

“Existe una mejora fundamental en el medio ambiente y el objetivo de construir una bella China se logrará”.

Xi también advirtió sobre la “actividad separatista” y dedicó fuertes palabras a Taiwán a la que calificó como una provincia separatista, alegando que la reunificación es clave para el “rejuvenecimiento nacional” de China.

“China jamás buscará el desarrollo a expensa de otros intereses, pero tampoco China renunciará a sus legítimos derechos e intereses”, afirmó Xi.