(CNN Español) – Una investigación y un video obtenidos por la organización sin fines de lucro ProPublica, bajo la Ley de Libertad de Acceso a la Información, y que, a su vez, fue compartido al diario estadounidense The New York Times, pone en duda la versión que agentes de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) dieron sobre la muerte de cuatros civiles hondureños. Entre ellos, un adolescente de 14 años, dos mujeres y un hombre, durante una operación antinarcóticos que se realizó en Honduras en 2012.

El video también sustenta el informe de un grupo de inspectores independientes del gobierno de EE.UU., publicado en mayo pasado. Allí aseguran que la DEA entregó información imprecisa y no investigó los hechos en los que también participaron el Departamento de Estado y la policía hondureña.

Según el reporte del diario estadounidense, los agentes que llevaron a cabo la operación aseguraron que el incidente ocurrió durante la madrugada del 11 de mayo de 2012 en la aldea de Ahuas, en el departamento de Gracias a Dios, al este de Honduras. Una embarcación que transportaba a una decena de personas colisionó contra un pequeño bote, en el que miembros de la DEA y de la Policía de Honduras trasladaban una carga de cocaína que había sido incautada momentos antes.

El informe del medio detalla que los agentes aseguraron haber recibido disparos por parte de personas que se transportaban en dicha embarcación y que decidieron abrir fuego contra ellos. Además, el reporte señala que un miembro de la DEA aseguró que sobrevolaba la operación en un helicóptero y ordenó que también dispararan por aire contra la embarcación.

Cuatro hondureños murieron, entre ellos un adolescente de 14 años, un hombre y dos mujeres. En su momento autoridades forenses hondureñas informaron que ellas se encontraban embarazadas. Pero este diagnóstico fue descartado luego.

Otras cuatro personas también resultaron heridas, como resultado de los disparos de las autoridades. El equipo de la DEA nunca reportó estas muertes, según detalla el informe del gobierno estadounidense.

Ese mismo informe descubrió que la embarcación hondureña era un taxi de agua que trasladaba a un grupo de personas y no narcotraficantes armados como lo supusieron los agentes de la DEA. Investigaciones también revelaron que en la embarcación no había armas y tampoco se encontraron rastros de drogas.

Esta operación era parte de un programa diseñado para desarticular vuelos de transporte de drogas desde América del Sur hasta Honduras.

CNN no ha podido confirmar esta información de manera independiente. Así mismo la cadena ha intentando obtener reacción a la publicación del video. Sin embargo, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, la Agencia para el Control de Drogas y el gobierno de Honduras, no han emitido comentarios hasta el momento.