(CNN) - El Departamento de Justicia y las dos cámaras del Congreso de Estados Unidos están investigando la presunta interferencia de Rusia en la elección presidencial de 2016 en EE.UU. y si colaboradores del presidente Donald Trump actuaron en colusión con Moscú. Una saga en constante evolución que no muestra signos de desaceleración, a pesar del despido del hombre que durante mucho tiempo encabezó la investigación: el ahora exdirector del FBI James Comey.

CNN compiló una lista del creciente y diverso elenco de personajes de esta saga.

Funcionarios oficiales

Robert Mueller

Robert Mueller.

El Departamento de Justicia nombró a Robert Mueller como fiscal especial para que supervisara la investigación por la injerencia de Rusia en las elecciones del 2016, tras el despido de Comey, el 9 de mayo pasado. Mueller era el predecesor de Comey y tiene amplia experiencia en investigaciones y acusaciones.

Mueller, de 72 años, es la segunda persona que más tiempo ha durado en el cargo de director del FBI, solo detrás del icónico y polémico J. Edgar Hoover. En total, estuvo 12 años. Es ampliamente visto como un investigador independiente y obstinado y es respetado por ambos partidos.

James Comey

El ahora exdirector del FBI fue despedido de manera abrupta por Trump, pero antes de eso parecía tener una habilidad especial para quedar en medio de controversias políticas de alto perfil.

Dos ejemplos: las duras críticas de ambos partidos por su manejo, el año pasado, de la investigación del uso de un servidor de correo electrónico privado por parte de Hillary Clinton cuando fue secretaria de Estado, y la bomba que hace unos días le arrojó al Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes cuando dijo que el FBI no solo estaba investigando el hackeo ruso y otras formas de injerencia en la elección de 2016, sino si había habido coordinación entre Moscú y colaboradores de Trump, como parte de la misma.

Mike Rogers

A finales del año pasado, Rogers fue de manera simultánea candidato para ser ascendido a director de Inteligencia Nacional bajo el presidente electo Trump y candidato a ser despedido como director de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés), bajo el entonces presidente Barack Obama. Al final, Rogers se mantuvo como director de la NSA y ahora es una de las cabezas de agencias federales que están testificando en el Congreso.

Entre otras cosas, Rogers ha rechazado la idea de que el gobierno de Obama solicitó que los británicos espiaran a Trump, una afirmación infundada hecha en Fox News, atribuyendo a fuentes de la Casa Blanca de Trump.

Sally Yates

Funcionaria del gobierno de Obama, su momento más memorable durante el breve mandato que tuvo como fiscal general puede haber sido el momento en que fue despedida, durante los primeros días del gobierno de Trump, después de que se negó a implementar el decreto ejecutivo que prohibía la entrada a Estados Unidos de ciudadanos de siete países de mayoría musulmana.

Yates fue también quien avisó que el exasesor de seguridad nacional Michael Flynn se había reunido con el embajador ruso Sergey Kislyak, lo que finalmente llevó a la renuncia de Flynn.

James Clapper

El director de Inteligencia Nacional bajo el gobierno de Obama nunca ha sido tímido a la hora de criticar a Trump. Clapper junto con Comey y el entonces director de la CIA John Brennan– le informó a Trump sobre el hackeo de los rusos durante la campaña presidencial, horas después de que Trump dijo que todo eso era una “polémica artificial y política”, que calificó de “caza de brujas”. Clapper también fue llamado a testificar en el Congreso.

John Brennan

John Brennan.

Hace casi tres años, John Brennan, director interino de la CIA en ese momento, tuvo que pedir disculpas en el Senado y admitir que la CIA había espiado computadores de senadores, tras haber negado vehementemente esas acusaciones. Brennan dejó su cargo en la CIA en enero pasado.

Dan Coats

Dan Coats.

Dan Coats llevaba menos de dos meses como director de Inteligencia Nacional cuando se convirtió en centro de atención pública, pues se le pidió que testifique ante el Congreso en medio de la investigación sobre la interferencia de Rusia en las elecciones de EE.UU. en 2016. Coats, congresista y diplomático, también es ahora el principal asesor en temas de inteligencia del presidente Trump.

Miembros del Congreso

Mike Conaway

Mike Conaway.

El representante republicano Mike Conaway recibió las riendas del dividido Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes que investiga la interferencia de Rusia, luego del anuncio de que el presidente del Comité, el representante Devin Nunes, daría un paso al costado.

Conaway lleva siete periodos en el Congreso, representando a Texas, y se ha mostrado escéptico de la intención de Rusia de interferir en la elección presidencial de 2016.

Devin Nunes

El hombre que lideró la investigación en la Cámara de Representantes tuvo que dejar ese rol después de que se supo que trabajó en el equipo de transición de Trump, apoyó públicamente a Flynn horas antes de su renuncia y le restó importancia a las acusaciones de Trump en contra de Obama, al sugerir que no debían ser tomadas literalmente.

Adam Schiff

El “yin” demócrata del “yang” republicano de Nunes es Schiff, quien es el miembro más antiguo de su partido en el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes y ha sido uno de los congresistas más visibles en la investigación sobre la saga rusa.

Aunque conocido por ser unos de los congresistas más discretos del Capitolio, Schiff se no ha quedado callado a la hora de criticar a Trump ni a Nunes. Y ha repetido en varias ocasiones que ha visto evidencias adicionales que son más que una prueba circunstancial de que hubo colusión entre los asesores de Trump y las entidades rusas.

Elijah Cummings

Cummings, representante por Maryland, es el demócrata de más alto rango en el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes. Fue uno de los primeros congresistas en pedir una investigación sobre la interferencia de Rusia en la elección presidencial estadounidense, en noviembre del 2016.

Cummings también ha ido más allá de las críticas a Nunes y el llamado para que se abstenga de participar en la investigación, pidiendo que él también sea investigado. Además, ha denunciado que existen correos electrónicos que demuestran que Flynn recibió pago de entidades rusas para que hiciera un viaje durante la campaña.

Richard Burr

Richard Burr.

Representante republicano de Carolina del Norte y presidente del Comité de Inteligencia del Senado, lidera una investigación separada sobre la interferencia de Rusia en la elección del 2016. Hasta ahora, todas las entrevistas que ha hecho a testigos han sido privadas. Pero eso cambiará en pocos días.

Colaboradores de Trump

Marc Kasowitz

El prominente abogado de Nueva York que se espera represente a Trump en la cada vez más grande investigación sobre Rusia tiene nexos profesionales propios con Moscú, que podrían darle otro dolor de cabeza en términos de relaciones públicas a la Casa Blanca.

Kasowitz, abogado de Trump en temas personales y de negocios durante muchos años, está defendiendo a un banco ruso, el OJSC Sberbank, en una demanda en curso en un tribunal de Estados Unidos. Además, representa a una compañía controlada por el multimillonario ruso Oleg Deripaska, quien tiene estrechos vínculos con el Kremlin.

Michael Flynn

Flynn ha cortejado la polémica desde antes de que se convirtiera en uno de los primeros colaboradores de la campaña de Trump. En 2014, fue expulsado como director de la Agencia de Inteligencia de la Defensa. Flynn dice que se debió a que prendió la alarma sobre el terrorismo islámico, pero cuatro funcionarios de EE.UU. que trabajaban allí en ese momento le dijeron a CNN que fue por su conflictivo estilo de gestión.

No duró mucho como asesor de seguridad nacional de Trump, pues renunció después de admitir que engañó al vicepresidente Mike Pence sobre la naturaleza de sus conversaciones con el embajador ruso en Washington, Sergey Kislyak.

Los lazos financieros que Flynn tiene con Rusia y otros países también han llamado la atención, incluyendo los correos obtenidos por Cummings que muestran que recibió un pago por parte de un canal de televisión estatal ruso, hecho que en un principio negó.

Paul Manafort

Estratega republicano y experto cabildero, Manafort se unió a la campaña de Trump en la primera mitad del 2016 y fue nombrado director de la misma en junio de ese año, después del despido del entonces director Corey Lewandowski. Pero a solo tres meses de la elección, Manafort renunció en medio de cuestionamientos por su papel en la campaña y por su extenso historial de cabildeo en el extranjero, particularmente en Ucrania, donde representaba intereses pro-rusos.

Manafort se ha declarado inocente de todas las acusaciones sobre sus nexos con Rusia.

Jared Kushner

Jared Kushner.

El empresario de 36 años que de repente pasó a hacer parte del mundo de la política jugó un papel crucial en la campaña presidencial de su suegro y se ha convertido en uno de los asesores más importantes de la Casa Blanca, desde que Trump llegó al poder. Después de amasar una fortuna de miles de millones de dólares en el mercado inmobiliario de Nueva York, ahora asesora al presidente en temas de política exterior.

Eso ha llevado a varios cuestionamientos, incluyendo uno por una reunión recientemente revelada que sostuvo en diciembre con un banquero ruso designado por el presidente Vladimir Putin. La Casa Blanca sostiene que Kushner se reunió con el banquero en su papel de asesor de Trump, mientras el banco dice que la reunión se realizó con Kushner como promotor privado.

Carter Page

Page trabajó durante siete años como banquero de inversión en Merrill Lynch, periodo en el cual, según su biografía, viajó a Londres, Nueva York y Moscú, a mediados de la década del 2000. El año pasado, Trump lo escogió como uno de sus asesores en política exterior.

Su reunión con el embajador Kislyak durante la Convención Republicana en Cleveland es una de sus interacciones con funcionarios rusos que han llamado la atención del FBI. Page ha negado haber actuado mal y accedió a hablar voluntariamente ante el Comité de Inteligencia de la Cámara.

J.D. Gordon

Exvocero del Pentágono cuando los secretarios de Defensa eran Donald Rumsfeld y Robert Gates, Gordon colaboró con varios medios antes de entrar a trabajar como asesor de seguridad nacional en la campaña de Trump.

Gordon reveló a principios de este mes que fue uno de los asesores de Trump que se reunió con el embajador Kislyak en la Convención Nacional Republicana, en Cleveland, en julio del 2016. Gordon le dijo a CNN que solo le dijo a Kislyak que le gustaría mejorar las relaciones con Rusia.

Roger Stone

El excéntrico exasesor de Trump, quien se ha descrito a sí mismo como “maestro de artes políticas oscuras”, ha sido etiquetado como el “tramposo sucio” de las peleas de delegados. Trabajó con las campañas de Richard Nixon, George H. W. Bush y Ronald Reagan.

A finales de la campaña de 2016, Stone afirmó que había tenido comunicaciones extraoficiales con el fundador de WikiLeaks Julian Assange y que sabía qué documentos filtraría luego, aunque WikiLeaks ha negado cualquier conexión con Stone.

Stone, además, es la primera persona en el círculo cercano de Trump en admitir que tuvo contacto con un hacker (Guccier 2.0) en Twitter.

Michael Cohen

Michael Cohen.

El abogado personal de Trump ha sido un firme defensor de su cliente. En una entrevista con CNN en febrero, el abogado ucraniano Andrii Artemenko dijo que había discutido con Cohen un plan de paz para Ucrania, pro-ruso, en una cena en enero. Ucrania se opondría vehementemente a la idea de que la Casa Blanca considerada formalizar el control de Rusia sobre Crimea.

Conexiones extranjeras

Sergey Kislyak

El embajador ruso en Estados Unidos es aparentemente omnipresente en Washington y su amplia experiencia se debe a muchos años de carrera, que incluyeron tanto a la era de la Unión Soviética como a la era de la Federación Rusa. El veterano diplomático se reunió varias veces con Flynn y también con el entonces senador Jeff Sessions, lo que ha llevado al fiscal general a recusarse a sí mismo de cualquier investigación sobre el tema.

Kislyak también ha mantenido numerosas reuniones con los demócratas.

Julian Assange

El fundador de WikiLeaks, la organización que dice buscar la “transparencia radical” y busca exponer los secretos del poder, ha arrojado una sombra sobre la política estadounidense desde su reclusión en la Embajada de Ecuador en Londres, donde permanece escondido para evitar enfrentar cargos por abuso sexual en Suecia y una potencial extradición a Estados Unidos.

Assange lideró la filtración de casi 20.000 correos internos del Comité Nacional Demócrata en julio del 2016, que las agencias de inteligencia de EE.UU. han concluido, de manera unánime, que fueron hackeados por los rusos. También publicó correos de John Podesta, el director de la campaña de Clinton. WikiLeaks ha negado que Rusia sea la fuente de la información que filtró y el gobierno de Rusia ha negado enfáticamente tener algún nexo con WikiLeaks.

'Guccifer 2.0'

Este hacker se dio a conocer luego de atribuirse la responsabilidad por haber hackeado al Comité Nacional Demócrata, el año pasado. Funcionarios de EE.UU. creen que ‘Guccifer 2.0’ fue en realidad una fachada de la inteligencia militar rusa y fue parte del esfuerzo de Rusia por interferir en las elecciones estadounidenses.

Christopher Steele

Exagente del MI6, el servicio de inteligencia del Reino Unido, Steele compiló una carpeta de acusaciones aparentemente sin fundamento relacionadas con los lazos personales y comerciales de Trump con Rusia, antes de que se convirtiera en presidente.

El FBI tiene una versión de esa carpeta y los investigadores la están comparando con sus propios hallazgos.

Dylan Byers, Marshall Cohen, Thomas Frank, Jeremy Diamond, Barbara Starr, Pamela Brown, Evan Pérez, Jim Sciutto, Gloria Borger y Manu Raju, de CNN, contribuyeron con este informe.