(CNN) - La mujer que le mostró el dedo de en medio a la caravana del presidente Donald Trump a finales de octubre rompió su silencio y dijo que la despidieron por el incidente que se volvió viral.

Juli Briskman, exmiembro del equipo de marketing de Akima LLC, iba en su bicicleta cuando pasaba la caravana presidencial, transportando a Trump de su campo de golf a la Casa Blanca.

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"Mi dedo dijo lo que estaba sintiendo", dijo Briskman. "Estoy enojada y frustrada".

Le mostró el dedo dos veces a la caravana, y después de que el momento se volvió viral, le dijo a su jefe.

"Pensé que eventualmente se enterarían en la compañía", dijo Briskman en una entrevista con Jeanne Moos de CNN.

Ella dijo que le dijeron que había violado la política de redes sociales de la empresa, y dijo que la despidieron.

"Dije: 'Bueno, esa soy yo'", le dijo Briskman a Moos, recordando su conversación con el representante de recursos humanos de su excompañía.

Briskman dijo que había estado en la compañía durante aproximadamente 6 meses y medio antes del incidente, y que estaba trabajando en el departamento de marketing.

Ella agregó que ella es "realmente no" es del tipo de personas que suelen mostrar el dedo.

"El proyecto de ley de salud no pasa, pero intentas desmantelarla desde adentro", dijo Briskman. "500 personas reciben disparos en Las Vegas, no estás haciendo nada al respecto. Ya sabes, los supremacistas blancos tienen esta gran marcha y lastiman a un montón de gente en Charlottesville y los llaman buenas personas", añade.