(CNN) - Donald Trump celebrará su primer Día de Acción de Gracias como presidente de Estados Unidos, pero lo pasará de una manera un tanto diferente a los mandatarios anteriores: en su residencia Mar-a-Lago, rodeado de su familia.

La familia presidencial celebrará como el resto de Estados Unidos, con una comida de Acción de Gracias, según la Casa Blanca. Pero se espera que sea un acontecimiento suntuoso, celebrado dentro del único club de socios en la deslumbrante Palm Beach, rodeado de adornos de oro y candelabros de cristal.

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El Día de Acción de Gracias anterior, la familia Trump cenó con un total de 24 platos que incluyeron de todo, desde pavo asado y pastel de calabaza, hasta una extravagante exhibición de mariscos fríos, patas de cordero talladas por un chef y almejas asadas a la parrilla, según dijeron periodistas que viajaban con Trump en el momento.

Cuando CNN preguntó a funcionarios de la Casa Blanca si asistirían los hijos mayores del presidente, ellos respondieron que los Trump tendrían una "agradable cena de Acción de Gracias con toda la familia".

Después de que Trump ceremoniosamente 'perdona' al pavo en la Casa Blanca el martes, ambos pájaros residirán en su nuevo hogar, 'Gobbler's Rest', en Virginia Tech.

Si bien es cierto que hay ciertas tradiciones presidenciales anuales de Acción de Gracias, como perdonar un pavo y permitirse comer con la familia, los predecesores de Trump también tenían sus costumbres particulares para celebrar estas fiestas.

El presidente Barack Obama optó por pasar la mayoría de los Días de Acción de Gracias con su familia en la Casa Blanca, donde el pastel de postre favorito de Obama siempre abundó, en al menos seis sabores diferentes.

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Los Obama también pasaron algunos Días de Acción de Gracias como voluntarios en albergues y sirviendo comida a personas sin hogar y veteranos en riesgo.

Por su parte, el presidente George W. Bush pasó sus días de Acción de Gracias en el cargo tanto en Camp David como en su rancho de Crawford, Texas, con su familia. Los Bush prefirieron un menú más sureño, que incluye pavo con salsa de menudencias, pescado, pan de maíz y puré de batatas con jarabe de arce y pimientos.

Una parte de la agenda para las vacaciones de cada presidente es dar las gracias a las tropas estadounidenses que sirven en el extranjero, ya sea por teléfono o en persona. Donald Trump no se saltó esta tradición y agradeció a todas las tropas y veteranos por su servicio.

"Este Día de Acción de Gracias, además de regocijarnos en el tiempo precioso que pasamos con nuestros seres queridos, busquemos maneras de servirnos y alentarnos unos a otros tanto en palabras como en hechos", dijo la proclama de Trump. "También ofrecemos una palabra especial de agradecimiento para los valientes hombres y mujeres de nuestras Fuerzas Armadas, muchos de los cuales deben celebrar esta fiesta separada de aquellos por quienes están más agradecidos".