(CNN) – El Ejército de Egipto empezó una búsqueda para dar con los responsables del ataque contra en una mezquita sufí en Sinaí del Norte, perpetrado este viernes. El atentado terrorista dejó más de 300 muertos: se cree que es el peor en la historia del país.

El presidente Abdel Fattah el Sisi se comprometió a responder al ataque con "fuerza bruta”. Hasta el momento, nadie se ha atribuido la responsabilidad de los hechos, pero el atentado tiene el sello distintivo de ISIS.

La mezquita es conocida como el lugar de nacimiento de un importante clérigo sufí. El sufismo es una rama mística del Islam, que algunos musulmanes ultraortodoxos consideran herética.

Los cadáveres de algunas víctimas yacen en el suelo de la mezquita Al Rawdah, en Sinaí del Norte, después del ataque armado y con explosivos de este viernes.

Lo más importante

Ataque coordinado: los hombres armados dispararon contra las personas que intentaron huir luego de que ocurrieran unas explosiones en la mezquita, ubicada entre Bir al Abed y la ciudad al Arish. Los atacantes también abrieron fuego contra las ambulancias, según narraron los testigos.

La reacción de Egipto: el presidente prometió restaurar la seguridad y vengar a las personas que fueron asesinadas.

Una ‘emboscada’ siguió a las explosiones

Las explosiones de artefactos improvisados ​​causaron daños considerables a la mezquita, señaló el diario Ahram Online.

El ataque comenzó cuando se detonó un explosivo en un edificio adyacente a la mezquita, y los fieles que intentaron huir fueron blanco de hombres armados que les dispararon, según le relataron testigos de los hechos a CNN.

Ashraf Abu Salem, de 27 años, señaló que los atacantes entraron a la mezquita para disparar contra la gente. Cuando él ingresó al lugar posteriormente indicó que parecía que los cuerpos de las víctimas recibieron tiros por la espalda. Su ropa estaba manchada con la sangre de los heridos que ayudó a sacar, pero él salió ileso.

Los hombres armados, además, se ubicaron en posiciones de “emboscada” y abrieron fuego contra las ambulancias que llevaban a los heridos a al Arish, antes de que los servicios de seguridad llegaran al lugar, informaron testigos de los hechos.

Imágenes del interior de la mezquita mostraban lo que parecían ser cuerpos alineados en fila, sobre la alfombra.

Osama, quien quiso mantener bajo anonimato su apellido, condujo una de las primeras ambulancias que llegó a la escena del crimen. Aseguró que debió devolverse, luego de que le dispararan al vehículo. Las ambulancias de al Arish sólo pudieron acercarse a la mezquita cuando las fuerzas policiales aseguraron la carretera, explicó.

Los atacantes usaron armas automáticas, de acuerdo a Diaa Rashwan, presidente del servicio de información estatal. Algunas víctimas también murieron a causa de las explosiones.

Tres días de duelo nacional

Tras reunirse con los funcionarios de seguridad, el presidente Sisi pronunció un discurso muy breve en televisión nacional: “Responderemos a este acto con fuerza bruta para estos terroristas. Este acto terrorista fortalecerá nuestra determinación, constancia y voluntad de resistir y luchar contra el terrorismo”, aseguró.

La Presidencia declaró tres días de duelo nacional por el ataque. “Egipto está enfrentando al terrorismo en nombre de la región y del mundo”, declaró Sisi.

Sisi se reunió con varios de sus ministros principales, según el perfil oficial de Facebook del Ministerio del Interior. El mandatario afirmó que confía en que Egipto será capaz de ganarle la guerra contra al terrorismo y de erradicarlo, señaló un portavoz.

Recientemente, Sisi ha expresado su preocupación frente a que los militantes de ISIS que huyen de Iraq y Siria pudieran llegar a Egipto.

Ahmed Al Tayeb, un gran imán sunita, le dijo a todo el país por televisión que la mezquita Al Azhar apoya a los líderes y militares de la nación que luchan contra los grupos terroristas, los cuales según él tienen una falsa comprensión del islam.

Las pistas de que pudo haber sido ISIS

Las fuerzas de seguridad egipcias enfrentan casi a diario ataques por parte de militantes alineados a ISIS, contra quienes han estado luchando durante años en Sinaí del Norte. Sin embargo, los ataques a las mezquitas son relativamente raros en Egipto.

En octubre de 2015, 224 personas murieron cuando una bomba derribó un avión ruso con pasajeros a bordo, que se estrelló en la península del Sinaí. El afiliado de ISIS en Egipto reivindicó ese ataque.

Reacción internacional

Líderes alrededor del mundo condenaron el ataque de la mezquita.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo calificó un "horrible y cobarde ataque terrorista contra inocentes e indefensos" fieles en Egipto. También señaló que el terrorismo y su ideología deben ser derrotados.

La Casa Blanca también sostuvo en un comunicado que “la comunidad internacional debe continuar fortaleciendo sus esfuerzos para derrotar a los grupos terroristas que amenazan a Estados Unidos y a nuestros socios y debemos desacreditar colectivamente la ideología extremista que constituye la base de su existencia”.

El secretario de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña, Boris Johnson, manifestó que estaba profundamente entristecido por el “ataque abominable”. “Mis más sinceras condolencias a todos los afectados por un acto tan bárbaro”, publicó en su cuenta de Twitter.

La primera ministra británica Theresa May y el presidente francés Emmanuel Macron también expresaron sus condolencias en Twitter, así como el secretario general de la OTAN Jens Stoltenberg, quien dijo que sus pensamientos estaban con todos los afectados.

El secretario general de las Naciones Unidas Antonio Guterres pidió que “aquellos responsables por el horrible ataque de hoy sean llevados ante la justicia”.

Mona El-Zamalout, Abeer Salman, Hilary McGann, Saskya Vandoorne, Schams Elwazer, Sarah El Sirgany, Joe Sterling, Steve Almasy y Jacob Wirtschafter contribuyeron a este informe.