(CNN) - Al menos 6.700 rohinyá fueron asesinados en ataques durante el primer mes de una ofensiva militar en Myanmar a fines de agosto, estima Médecins Sans Frontières.

LEE: "Sería bueno que yo también me muera": la violación sexual como arma de guerra contra los rohinyás en Myanmar

El grupo de ayuda entrevistó a varios miles de refugiados rohiyá en cuatro campamentos en Bangladesh a fines de octubre y principios de noviembre, y preguntó cuántos miembros de sus familias habían muerto y cómo, antes y después de que comenzara la violencia.

Rashida Begum, víctima de los militares en Myanmar.

La encuesta mostró que un mínimo de 6.700 rohiyás, incluidos 730 niños, murieron por disparos y otros actos de violencia entre el 25 de agosto y el 24 de septiembre, y que al menos otros 2.700 murieron a causa de enfermedades y desnutrición, según MSF.

El número de muertes de la agencia de ayuda supera con creces las estimaciones del gobierno de Myanmar, que han dicho que pueden ser cientos.

Más de medio millón de rohinyás han huido del noroeste de Myanmar hacia Bangladesh desde que comenzó una represión militar concertada a fines de agosto, tras los ataques de los milicianos en un puesto fronterizo. Tanto la ONU como EE.UU. han descrito la campaña como una limpieza étnica.

"Nos reunimos y hablamos con sobrevivientes de violencia en Myanmar, que ahora se están refugiando en campos hacinados e insalubres en Bangladesh", dijo Sidney Wong, director médico de MSF, en un comunicado.

MIRA: El futuro incierto de los refugiados rohinyás que huyen de la violencia

"Lo que descubrimos fue asombroso, tanto en términos del número de personas que informaron que un miembro de la familia murió como resultado de la violencia y las formas horribles en que dijeron que fueron asesinados o gravemente heridos", afirman.

Añadió que el "pico de muertes coincide con el lanzamiento de las últimas 'operaciones de limpieza' por parte de las fuerzas de seguridad de Myanmar en la última semana de agosto".

Zaw Htay, portavoz del gobierno de Myanmar, no respondió a una solicitud de comentarios sobre el informe de MSF.

Los rohinyá son una minoría musulmana apátrida en el estado Rakhine de Myanmar, que se cree que representa alrededor de un millón de personas. Myanmar no los reconoce como ciudadanos o como uno de los 135 grupos étnicos reconocidos que viven en el país.