(CNNMoney) - Las ventas anuales cayeron un 1,8% a 17,2 millones de vehículos según las cifras finales de Autodata, empresa que registra las transacciones de automóviles.

No obstante, el precio promedio del automóvil es mayor que antes, por lo que los ingresos totales recaudados por las ventas de vehículos en Estados Unidos pueden tener un margen ligeramente más alto. Los consumidores están comprando modelos más caros, como los crossovers en lugar de los sedan tradicionales. Asimismo, están considerando en sus compras características más costosas, como el frenado automático y las advertencias de detección de carril.

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Los compradores pagaron un promedio de 35.082 dólares por automóvil en 2017, un récord que es 2,3% mayor que el año anterior. El acceso relativamente fácil al crédito y más opciones de compra han ayudado a aumentar las ventas y los precios.

Pese a que las ventas de automóviles en Estados Unidos están disminuyendo, se espera que las ventas globales de autos alcancen un récord de 94,5 millones de vehículos, impulsadas por la fuerte demanda continua en China, que es el mercado más grande de automóviles.

Chevrolet, Fiat Chrysler y Ford están en buena situación.

"Ha sido una carrera sin precedentes", dijo Michelle Krebs, analista senior de la industria en AutoTrader, sobre los siete años consecutivos de aumento en las ventas de automóviles. "La industria aún está en muy buena forma. Gran parte del descenso se debe a una caída en las compras de las compañías de alquiler de autos. El lado minorista (de las ventas a los consumidores) todavía es bastante fuerte".

El bajo desempleo, el fuerte crecimiento del empleo y los beneficios del recorte tributario recientemente aprobado deberían ayudar a respaldar las ventas en el futuro, incluso si hay otra baja modesta en 2018, como lo predice la mayoría de los pronósticos.

La situación fue mucho más grave en 2009, la última vez que la industria tuvo un descenso en sus ventas anuales. En medio de la recesión de entonces, las ventas de automóviles cayeron un 21% a tan solo 10,3 millones de automóviles vendidos, lo más bajo en 27 años. General Motors y Chrysler cayeron en bancarrota, requiriendo un rescate federal para permanecer en el negocio. Ese mismo año, el gobierno federal inyectó efectivo a través de un programa de dinero por chatarra, que pagó a los consumidores para desechar sus automóviles más viejos y comprar otros nuevos.

Ahora General Motors, Fiat Chrysler y Ford son sólidamente rentables, con suficiente efectivo disponible para financiar ambiciosos programas de investigación y desarrollo dedicado a producir la próxima generación de autos eléctricos y de conducción autónoma.

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Todavía hay muchos desafíos por delante para los fabricantes de automóviles, incluido el crecimiento de los servicios de transporte compartido como Uber y la llegada de autos sin conductor . Todo eso podría afectar la demanda de autos nuevos en el futuro, pero Krebs dijo que pasarán décadas antes de que esos factores perjudiquen las ventas de automóviles.