(CNN) - Larry Nassar, quien alguna vez fue un reconocido médico del equipo de gimnasia de Estados Unidos y de la Universidad Estatal de Michigan (MSU, por sus siglas en inglés), fue sentenciado a entre 40 y 125 años de prisión este lunes después de declararse culpable de tres cargos de conducta sexual criminal en el condado de Eaton, Michigan.

"No estoy convencida de que entiendas realmente que lo que hiciste estuvo mal y el impacto devastador que has tenido sobre las víctimas, las familias y los amigos”, dijo la juez Janice Cunningham al dar su sentencia.

Este lunes Nassar se disculpó en la corte como parte de su audiencia de sentencia en el condado de Eaton, Michigan. Aseguró que el efecto de las declaraciones de las víctimas “me impactaron en lo más profundo”.

“Dicho esto, ahora entiendo que no es nada en comparación con el dolor, el trauma y las emociones que todos ustedes están sintiendo”, agregó.

El exmédico de la Universidad Estatal de Michigann, Larry Nassar, escucha su segunda sentencia en la corte del Condado de Eaton en Charlotte, Michigan, el 31 de enero de 2018. (Crédito: JEFF KOWALSKY/AFP/Getty Images)

La fiscal general auxiliar de Michigan, Angela Povilaitis pidió una condena de entre 40 y 125 años de prisión.

Su paso por la corte ha sido memorable por los apasionados y memorables discursos de sobrevivientes sobre sus abusos. Cerca de 200 niñas y mujeres —desde la gimnasta olímpica All Raisman a una poeta de 12 años identificada como Amanda— hablaron en persona o a través de comunicados sobre cómo el abuso de Nassar les cambió sus vidas.

¿Cómo llegamos hasta aquí?

Hace tan solo unos años, Nassar era ampliamente respetado en la comunidad de la gimnasia y más allá por sus tratamientos a los atletas lesionados. Durante años aseguró que su tratamiento invasivo del “piso pélvico”, en el que ponía sus dedos dentro de las vaginas de jóvenes niñas, era la cura para una gran cantidad de lesiones y problemas físicos.

Una gran cantidad de sus víctimas dijeron que se sintieron violadas durante el procedimiento y se quejaron con sus instructores, entrenadores o incluso con la policía. Pero él era un respetado médico que trataba a las mejores gimnastas del mundo y las preocupaciones de las víctimas fueron ignoradas o descartadas, y Nassar continuó abusando de sus pacientes.

En 2014, por ejemplo, Amanda Thomashow le dijo a los investigadores del Capítulo IX del Estado de Michigan y a la Policía de MSU que su tratamiento era realmente un abuso sexual. Nassar, que le dijo a la policía que él era conocido como el “susurrador del cuerpo” por su relación cercana con los pacientes, dijo que Thomashow simplemente no entendió el procedimiento.

La investigación al final lo absolvió de mala conducta y Nassar siguió abusando de sus pacientes.

De manera separada, el equipo de gimnasia de Estados Unidos dijo que se enteró del abuso sexual de Nassar a mediados de 2015 cuando tres importantes gimnastas dijeron que él abuso de ellas. Después de varias semanas de adelantar su propia investigación, la organización reportó las acusaciones al FBI a finales de julio. Nassar ya no podía tratar pacientes en el equipo de gimnasia, pero continuó abusando niñas en el Estado de Michigan, en medio de una lenta investigación del FBI.

Ese abuso ocurrió hasta septiembre de 2016, cuando el Indianapolis Star publicó acusaciones contra Nassar por parte de Rachael Denhollander y una gimnasta olímpica anónima. Después de esa primera historia, más de 50 mujeres reportaron casos similares de abuso sexual y Nassar fue arrestado en noviembre de 2016.

Desde entonces, la vida del médico de 54 años ha sido una serie de declaraciones de culpabilidad, audiencias judiciales y condenas de prisión.

Nassar se declaró culpable de cargos federales de pornografía infantil y fue sentenciado a 60 años en prisión en diciembre de 2017. Además se declaró culpable de siete cargos de conducta sexual criminal en el condado de Michigan y fue sentenciado a entre 40 y 175 años de prisión hace dos semanas. La de hoy es su tercera sentencia.

Además se declaró culpable de tres cargos de conducta sexual criminal en el condado de Eaton.

“Acabo de firmar tu sentencia de muerte”, le dijo la jueza del condado de Ingham, Rosemarie Aquilina, mientras le daba su sentencia.