(CNN) – El tan publicitado memo republicano sobre la investigación de Rusia no resuelve nada: a pesar de que sí dejó entrever la amenazante fractura que acecha en la política estadounidense cuando el fiscal especial Robert Mueller termine su investigación.

Es casi seguro que el abismo entre los dos partidos terminará por ampliarse este semana, mientras el presidente de Estados Unidos Donald Trump argumenta que el memo publicado el viernes pasado por el presidente de la Comisión de Inteligencia de la Cámara, David Nunes, demuestra que toda la saga es una “cacería de brujas” y una “desgracia estadounidense”.

Los demócratas están ejerciendo presión sobre el presidente para desclasificar su propio memorando, que sostiene que la versión republicana fue engañosa y selectiva en el uso de información aún secreta sobre los esfuerzos rusos para inmiscuirse en las elecciones presidenciales de 2016. En medio de estos esfuerzos, Trump criticó durante la mañana de este lunes al principal demócrata de la Comisión de Inteligencia, el representante Adam Schiff, ridiculizándolo en un tuit como “pequeño” y calificándolo de “uno de los mayores mentirosos y filtradores de Washington”.

La confrontación –arraigada en los reclamos republicanos de que el FBI abusó de las herramientas de Ley de Vigilancia de Inteligencia Exterior (FISA, por sus siglas en inglés) con el fin de obtener una orden para espiar al asesor de política exterior de la campaña de Trump, Carter Page– expone la polarización causada por la trama rusa.

Las recriminaciones sobre el tema ahora despiertan preguntas frente a si incluso es posible la investigación neutral de un presidente en funciones, dados los envenenados tiempos políticos.

Muchos republicanos usaron el memo para cerrar filas alrededor de Trump y mantenerse unidos. El presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, –entendiendo el sentimiento de las bases republicanas sobre el tema de Rusia– respaldó la publicación del documento, a pesar de que planteó un argumento poco entusiasta frente a que ese memo no impugnaba la investigación de Mueller de ninguna manera.

Al mismo tiempo, los liberales –algunos con sospechas arraigadas contra el FBI y enojados por la manera en que manejó la investigación por los servidores de correo electrónico de Hillary Clinton– ahora protagonizan el inusual papel de defensores de la agencia, que ha sido arrastrada al clima tóxico poniendo en su larga reputación neutralidad política.

El enfrentamiento cada vez más intenso por el memo también llega en otro momento de tensión para Washington. A menos que el Congreso llegue a un acuerdo sobre el financiamiento, el gobierno podría volver cerrarse este jueves. Sin embargo, esta vez los demócratas –que parecieron salir peor en el breve cierre del gobierno del mes pasado– podrían estar menos dispuestos a llevar las cosas al límite.

Pero el tema que provocó ese embrollo, el fracaso de la Casa Blanca y los demócratas para proteger a miles de inmigrantes indocumentados que llegaron a Estados Unidos cuando eran niños, parece no estar cerca de resolverse después de que Trump planteara una dura posición de negociación durante su discurso del Estado de la Unión la semana pasada.

La Comisión de Inteligencia de la Cámara votó por unanimidad divulgar la nota de los Demócratas

La Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes ha votado unánimemente para publicar el memorando de los demócratas que contrarresta las afirmaciones del memorando de Nunes.

El documento ahora va a la Casa Blanca.

Los líderes demócratas habían pasado a la ofensiva este domingo, advirtiendo que cualquier esfuerzo de Trump por usar los hallazgos del memo republicano para despedir a funcionarios de Departamento de Justicia y del FBI provocaría graves consecuencias.

“Decir que ese es el final de la investigación, que esto es todo lo que Donald Trump necesita para despedir (al subsecretario de Justicia Rod) Rosenstein o despedir al (fiscal especial Robert) Mueller, simplemente les diré: esto podría precipitar una constitución crisis”, aseveró este el domingo el senador Dick Durbin, demócrata por Illinois, en el “Estado de la Unión” de CNN.

Además, el líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, le escribió a Trump para instarlo a facilitar la publicación del memorando demócrata, escrito por Schiff.

“Una negativa para publicar el memorando de Schiff –a la luz del hecho de que el memorando del presidente Devin Nunes fue publicado y se basa en los mismos documentos subyacentes– confirmará los peores temores del pueblo estadounidense de que la publicación del memorando del presidente Nunes solo pretendía socavar la investigación del fiscal especial Bob Mueller”, escribió Schumer.

Trump tendrá cinco días para objetar la publicación del documento.