(CNN) - Las familias desplazadas por el huracán María están nerviosas contando los días hasta que se agoten los fondos de la Agencia Federal de Emergencias (FEMA) que cubren el alojamiento temporal en 40 estados de Puerto Rico.

Casi cinco meses después de que el huracán destrozara la isla caribeña, 3.895 familias aún permanecen en habitaciones de hoteles pagadas por el Programa de Asistencia de Refugio de Transición de FEMA. Los puertorriqueños se refugiaron allí temporalmente después de que la tormenta destruyera o dañara gravemente miles de casas y dejara gran parte de la isla sin energía eléctrica o agua potable.

“Vivimos en el limbo”, dice Milagros Bosse, una veterana de los Cuerpos de Marina que ha estado hospedándose en un hotel en Nueva York con sus cuatro hijos desde diciembre. “Estamos tensos todos los días”.

Milagros Bosse con sus cuatro hijos: Tron, Julián, Taina y Terence.

La mayoría de las familias han tenido extensiones en la fecha límite hasta el 20 de marzo, pero cerca de 200 familias se enteraron de que FEMA había dejado de pagar por sus habitaciones este miércoles. No está claro qué pasará con aquellas familias, y la agencia se abstuvo de hacer un comentario sobre casos específicos.

El portavoz de FEMA, Daniel P. Llargués, dijo que se suponía que el programa fuera un puente hacia una vivienda a más largo plazo y que a algunos hogares se les negaron las extensiones luego de que la agencia determinara que sus hogares en la isla estaban habitables.

Llargués dijo que la agencia estaba revisando un requerimiento del Gobierno de Puerto Rico para extender su programa “de arrendamiento directo” —que les proporciona alojamientos temporales en apartamentos o casas multifamiliares directamente a los sobrevivientes— a familias desplazadas en el país.

El Programa de Asistencia de Refugio de Transición podría ser extendido hasta marzo por requerimiento del gobierno de la isla, dice Llargués.

Además de los 873 propietarios que se están hospedando en hoteles, FEMA dijo que está pagando por la estadía de 1.488 familias en Florida, 600 en Massachussetts, 243 en Nueva York, 167 en Connecticut y 177 en Pensylvania.

Llargués dijo que las cifras generales son fluidas y cambian rápidamente, y los sobrevivientes entran y salen del programa diariamente.

La elegibilidad para el refugio de transición es revaluada cada 30 días. Pero algunas familias dicen que han inscrito a sus hijos en escuelas y ahora enfrentan un futuro incierto en Estados Unidos.

Bosse dice que a sus hijos les está yendo bien en la escuela pero dijo que un sicólogo le dijo que su hija de 9 años, Taina, sufre de desorden de estrés postraumático y ansiedad de separación como resultado del huracán de septiembre.

Bosse dice que está esperando que el Departamento de Asuntos de Veteranos le asigne un trabajador social para que pueda solicitar un programa de vivienda para veteranos sin hogar. Ella ha estado buscando trabajo.

“Estamos agradecidos de que nos hayan puesto en un hotel, pero parece que estamos siendo olvidados”, dice ella. “No quiero seguir moviendo a los niños. No quiero seguirlos traumatizando”.