Nota del editor: Charles E. Schumer, Demócrata, líder de la minoría en el Senado de Estados Unidos. La opinión expresada en esta columna es sólo propia del autor.

(CNN) - Hace seis meses, cuando el presidente Trump revocó el Programa de acción diferida para llegados en la infancia (DACA por sus siglas en inglés), el cual le ha dado alivio de la deportación a más de 800.000 jóvenes inmigrantes, él le dio al Congreso seis meses para actuar. El programa DACA ha permitido que jóvenes inmigrantes que se registraron ante el Gobierno, pagaron una fianza, y pasaron verificaciones de antecedentes criminales puedan salir de las sombras y contribuir completamente con este país. La fecha límite que el presidente estableció hace seis meses –el 5 de marzo– está aquí y todavía no tenemos una solución para los soñadores por una simple razón: el presidente Trump se está interponiendo y parando el progreso.

MIRA: "Dreamers: Aquí y Allá", una obra sobre jóvenes inmigrantes y su lucha por permanecer en EE.UU.

Cuando el presidente Trump decidió ponerle fin al DACA, él creó una crisis humanitaria al quitarle su estatus inmigratorio a miles de soñadores. Por eso, le pidió al Congreso que trabajáramos juntos sobre un proyecto de ley que protegería a los dreamers antes del 5 de marzo y él prometió tratarlos “con corazón”. Muchos de nosotros estábamos listos para trabajar con él y solucionar este problema.

Tristemente, se ha hecho cada vez más claro que las palabras del presidente no son más que mentiras. El presidente Trump y la Casa Blanca no están interesados en resolver este problema – hasta ahora solo han tratado de usar a los soñadores para empujar su agenda antinmigrante.

Esto es completamente opuesto a lo que el pueblo estadounidense quiere. En su gran mayoría, el pueblo estadounidense apoya a los dreamers y quiere que permanezcan en Estados Unidos. De acuerdo a una encuesta reciente, realizada por CNN, 83% de los estadounidenses quieren que dejemos que los inmigrantes que cumplen con el criterio del DACA se queden en este país. El pueblo estadounidense quiere una solución, sabe que los soñadores representan parte de lo mejor de nuestro país. El Congreso tiene la obligación moral de tomar acción y ayudarlos. Y estamos listos para hacer exactamente eso, si el presidente Trump puede finalmente tomar un sí como respuesta.

Los demócratas han estado en la mesa de negociación desde el primer día, dispuestos a trabajar con los republicanos y el Gobierno para resolver esta crisis. Yo personalmente me reuní con el presidente Trump varias veces para negociar una solución solo para darme cuenta de que horas después él cambiaría de opinión para satisfacer a su base, al demandar una larga lista de medidas antinmigrantes. Hasta dijo que no a un acuerdo que protegería a los dreamers a cambio de fondos para una de sus más grandes promesas de campaña: el muro en la frontera con México.

MIRA: Llegó el plazo límite del 5 de marzo para DACA y no hay solución a la vista

En el Senado, los demócratas y los republicanos trabajaron juntos sobre varias medidas bipartidistas en las cuales ambos lados tuvieron que hacer grandes concesiones. Los demócratas hasta recibimos críticas de parte de los nuestros por estar dispuestos a negociar y buscar un punto medio, pero estábamos determinados a encontrar una solución.
El senador Dick Durbin, demócrata por Illinois, y el senador Lindsay Graham, republicano por Carolina del Sur, trabajaron por meses para encontrar un acuerdo bipartidista y le presentaron al presidente una iniciativa que abordaba sus 4 pilares – el “Dream Act”, la seguridad fronteriza, la reunificación familiar, y las visas de diversidad, pero el presidente Trump lo rechazó.

Hace un par de semanas, por primera vez en años, tuvimos un debate abierto sobre inmigración en el pleno del Senado, y parecía que el bipartidismo podría ganar, pero la administración de Trump, desde el presidente hasta abajo, luchó en contra de ese acuerdo también.

El presidente Trump ha tenido varias oportunidades de proteger a los dreamers, pero nada ha sido suficiente para satisfacer su larga lista de demandas antinmigrantes.
Aunque la Corte Suprema haya anunciado la semana pasada que no aceptará el caso del DACA, lo que significa que por ahora los beneficiaros del DACA pueden renovar sus permisos, sigue siendo el deber del Congreso y del presidente Trump encontrar una solución permanente para estos soñadores.

La decisión de la Corte Suprema ayuda a proteger a algunos temporalmente, pero no da la certeza a largo plazo que estos jóvenes necesitan y merecen. Sigue siendo el caso que a partir del 5 de marzo el número de beneficiarios del DACA que se verán sin estatus inmigratorio aumentará exponencialmente, ya que el proceso de renovación toma meses y los beneficiarios del DACA perderán la posibilidad de trabajar legalmente y estarán sujetos a la deportación durante este tiempo. Además, muchos dreamers, que son elegibles para el DACA no pueden enviar una solicitud, ya que el interdicto de las cortes no permite que personas con solicitudes nuevas se inscriban al programa.

MIRA: ¿En qué queda ahora el acuerdo sobre el estatus legal de los 'dreamers'?
Presidente Trump: el futuro de estos jóvenes sonadores está en sus manos. Usted lo rompió y ahora lo tiene que arreglar. Los demócratas hemos ofrecido varios acuerdos de las que ambas partes deberían de estar orgullosas, pero usted no ha dejado que progresemos.

Hasta que no cambie de rumbo, el futuro de los beneficiarios del DACA está en sus manos. El pueblo estadounidense sabrá exactamente a quién culpar si usted sigue evitando que el Congreso logre un acuerdo.

Por el bien de los dreamers, esperamos que no llegue a eso.