(CNN) — La fecha para su reunión aún no está definida, pero cuando Donald Trump, presidente de Estados Unidos, se reúna con su par norcoreano Kim Jong Un, el fantasma de China también estará en la sala, una poderosa señal para el presidente estadounidense de que el joven y aislado líder tiene el apoyo más inmenso de la región.

Además de apuntalar una alianza sólida, la visita de dos días de Kim a Beijing también fue preparada para mostrar a Washington y Seúl que Kim no carece de su propio poderío diplomático, ya que busca presionar para que se alivien las sanciones y se reconozca a Corea del Norte como una potencia nuclear legítima.

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"El solo hecho de esta reunión y, ciertamente, el tono de la declaración china al respecto, realmente aumenta la influencia de Kim Jong Un en las próximas conversaciones. Muestra que Kim tiene un amigo en Beijing", dijo Adam Mount, director del Proyecto de Postura de Defensa en la Federación de Científicos Estadounidenses, donde trata la estrategia nuclear de EE.UU., la disuasión y Corea del Norte.

China 'continuará con su papel constructivo'

El presidente de China, Xi Jinping, señaló que su país "valora los importantes esfuerzos realizados por la RPDC (República Democrática de Corea)" con respecto a los "cambios positivos" ocurridos en la Península de Corea este año, informó Xinhua, la agencia estatal de noticias de China.

Los mensajes de Beijing y Pyongyang tras la visita buscan recordar a todas las partes que no puede haber ningún acuerdo con Corea del Norte sin la participación de China.

Kim Jong Un, presidente de Corea del Norte, su par chino Xi Jinping y la esposa de este, Peng Liyuan.

Xi señaló que "China continuará desempeñando un papel constructivo en el tema (de las conversaciones) y trabajará con todas las partes, incluida la RPDC, hacia el deshielo de la situación en la Península", informó Xinhua.

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La "situación en la Península" se refiere no solo a la tensión sobre el programa nuclear de Corea del Norte, sino a la presencia de tropas estadounidenses en el sur y en las aguas periféricas.

"Para Estados Unidos, la desnuclearización es desnuclearización de Corea del Norte. Para Kim Jong Un, la desnuclearización se aplica a toda la península, que incluye el sur", dijo David Maxwell, coronel retirado de las fuerzas especiales del ejército estadounidense y miembro del Instituto de Estudios Coreanoamericanos.

"Cuando el régimen habla de desnuclearización, se refiere a que se ponga fin a la alianza entre Corea del Sur y Estados Unidos, que se retiren las tropas estadounidenses de la península y que se ponga fin a la disuasión extendida y al paraguas nuclear". Una vez que se cumpla esa condición, el Norte comenzará el proceso de desnuclearización ", agregó Maxwell.

El propio Trump tuiteó este miércoles que había escuchado de la visita de Kim a Xi, diciendo: "Durante años y a través de muchos gobiernos, todos dijeron que la paz y la desnuclearización de la península de Corea no eran siquiera una pequeña posibilidad. Ahora hay una gran posibilidad de que Kim Jong Un hará lo correcto para su pueblo y para la humanidad. ¡Esperamos nuestra reunión!".

'Nuestro mayor activo'

Ahora que los lazos entre China y Corea del Norte están aparentemente reparados, eso no es un buen augurio para la Casa Blanca, dijo Mount.

"La división entre Beijing y Pyongyang fue nuestro mayor activo con respecto a Corea del Norte", explicó a CNN. "Si eso se reduce aunque sea levemente, eso es un cambio radical. Cambia la perspectiva de las negociaciones. Está claro que Pyongyang y Beijing no serán dirigidos por Seúl y Washington, sino que también desarrollarán su propia agenda", agregó Mount.

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La noción que podría haber prevalecido hasta esta semana, de que Corea del Norte estaba preparada para reunirse con Trump y poner "armas nucleares" sobre la mesa, ya no existe más, dijo Mike Chinoy, un excorresponsal de CNN y autor de "Meltdown: Dentro de la historia de la crisis nuclear de Corea del Norte", quien ha hecho visitas regulares a Corea del Norte.

"Esta no me pareció una cumbre de intimidación, no es la dinámica en absoluto", comentó Chinoy. Por el contrario, parece que Kim ha estado apuntalando sus alianzas antes de la reunión con Donald Trump.

Daniel Russel, quien ayudó a formular la política de Asia Pacífico del presidente Barack Obama, está de acuerdo.

"Podríamos estar viendo el éxito en el esfuerzo de Corea del Norte para dividir a los cinco países que han participado en el esfuerzo. Es una jugada común de Corea del Norte para tratar de socavar la unidad de la comunidad internacional", dijo Russel a CNN, refiriéndose a Estados Unidos, Corea del Sur, Japón, China y Rusia, que históricamente se han involucrado en conversaciones en las que participa Corea del Norte.

Dijo que era "vitalmente importante" que Estados Unidos se comunicara y cooperara con China.