Nota del editor: Camilo Egaña es el conductor de Camilo. Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivas del autor.

(CNN Español) - Costa Rica tenía que elegir entre un pastor evangelista, hábil comunicador, pero con escasa experiencia política y contrario a la "fertilización in vitro”, y un politólogo, autor de tres novelas y exministro que adora a Hemingway y a Pink Floyd. Ambos, eso sí, periodistas. Vaya a usted a saber si eso es bueno o malo.

El virtual ganador, porque el martes comenzará el conteo oficial, ha sido el oficialista Carlos Alvarado que ha vencido al pastor Fabricio Alvarado.

Costa Rica no ha elegido entre dos Alvarados sino, a juzgar por sus propios lemas, entre el futuro y el pasado. Y es que Alvarado, el exministro, esgrimió como eslogan "Elijo el futuro" y su contrincante defendió "los valores tradicionales".

El futuro, si me permiten una perogrullada, está por verse, pero esos "valores tradicionales" ya los conocemos y yo diría que demasiado.

Lo del Alvarado que ganó los comicios no va a ser cosa de coser y cantar —aunque ambos contendientes cantan: uno música cristiana y lo del otro es el rock—.

Carlos Alvarado se enfrenta a un país polarizado y tendrá que echar mano de cuanto sepa y pueda para solucionar, por ejemplo, el déficit fiscal que puede acabar con las políticas públicas que intentan reducir la desigualdad social entre los ticos.

El Alvarado evangelista reconoció la derrota y prometió apoyar al nuevo gobierno.

La segunda vuelta electoral de Costa Rica ha coincidido con el fin de la Semana Santa: se desanudan los cilicios y la sonrisa, con un poco de suerte, se convierte en carcajada.

Lo del Alvarado que ganó los comicios no va a ser cosa de coser y cantar, aunque ambos contendientes cantan: uno música cristiana y lo del otro es el rock"

Camilo Egaña