(CNN Español) - “Mi humilde objetivo es hacer resonar una vez más el llamado a la santidad, procurando encarnarlo en el contexto actual, con sus riesgos, desafíos y oportunidades. Porque a cada uno de nosotros el Señor nos eligió ‘para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor’”. Esta son las palabras del papa Francisco en su nueva exhortación apostólica.

Según publicó este lunes Aciprensa.com, “Gaudete et exsultate, sobre el llamado a la santidad en el mundo actual” es la tercera exhortación apostólica del papa Francisco –después de Evangelii gaudium y de Amoris laetitia– durante su pontificado, en el que acaba de cumplir su quinto aniversario.

MIRA: Papa Francisco pide por la paz en Medio Oriente y en Venezuela

El papa explica que el documento no es "un tratado sobre la santidad", sino un llamamiento a la misma. Se trata también, según indicó Aciprensa.com, de la primera vez que el papa escribe tuteando al lector.

La clase media de la santidad

El papa Francisco en la misa del segundo domingo de Pascua, en el Vaticano. (Crédito: ALBERTO PIZZOLI/AFP/Getty Images)

En los cinco capítulos que proponen este llamado a la santidad, el papa expresa su gusto por ver "la santidad en el pueblo de Dios paciente: en esta constancia para seguir adelante día a día, veo la santidad de la Iglesia militante. La santidad ‘de la puerta de al lado’; ‘la clase media de la santidad’”.

Para Francisco, la santidad implica la relación con el prójimo, con los vecinos: “No es sano amar el silencio y rehuir el encuentro con el otro, desear el descanso y rechazar la actividad, buscar la oración y menospreciar el servicio”.

LEE: ¿Dijo en realidad el papa Francisco que el infierno no existe?

Además, Aciprensa destaca cómo el papa, consciente de las dudas que pueden surgir en torno a esa "santidad", se pregunta "cómo se hace para llegar a ser un buen cristiano" y se responde: “La respuesta es sencilla: es necesario hacer, cada uno a su modo, lo que dice Jesús en el Sermón de las Bienaventuranzas”.

Ideologías

En su exhortación, el papa alerta sobre las veces en las que "las ideologías nos llevan a errores nocivos". Uno de esos errores es, según destaca Aciprensa, que los cristianos "separan estas exigencias del Evangelio de su relación personal con el Señor, de la unión interior con él, de la gracia”.

Y, también, el pontífice considera que es "nocivo e ideológico" que haya quien sospeche “del compromiso social de los demás, considerándolo algo superficial, mundano, secularista, inmanentista, comunista, populista”.

Las miserias

El papa se muestra crítico con la actitud de quienes defienden el derecho a la vida pero, a la vez, no hacen nada por aquellos que sufren penurias. “La defensa del inocente que no ha nacido, por ejemplo, debe ser clara, firme y apasionada. Pero igualmente sagrada es la vida de los pobres que ya han nacido, que se debaten en la miseria”, señala el pontífice.

Otro punto importante del discurso de Francisco es el que tiene que ver con los refugiados, tema sobre el que se ha pronunciado con anterioridad. En este punto, el papa recuerda la situación de penuria en la que viven muchos inmigrantes y asegura que "no se trata de un invento de un papa o de un delirio pasajero".

Es por esto que el papa critica el "consumismo hedonista" pues, a su parecer, "puede jugarnos una mala pasada". En este punto también hace referencia a los medios de comunicación y las redes sociales: "También el consumo de información superficial y las formas de comunicación rápida y virtual pueden ser un factor de atontamiento que se lleva todo nuestro tiempo y nos aleja de la carne sufriente de los hermanos", afirma.

Las manifestaciones del amor

Para el papa Francisco existen cinco "grandes manifestaciones del amor a Dios y al prójimo" que están en riesgo por "los límites de la cultura de hoy",

Esas cinco manifestaciones son: aguante, paciencia y mansedumbre; alegría y sentido del humor; audacia y fervor en comunidad; oración constante.

LEE: Quien paga por sexo es “un criminal” y “tortura” a la mujer, condena el papa Francisco

Estas cinco cualidades las pone en contraposición a la sociedad contemporánea en la que priman “la ansiedad nerviosa y violenta que nos dispersa y nos debilita; la negatividad y la tristeza; la acedia cómoda, consumista y egoísta; el individualismo, y tantas formas de falsa espiritualidad sin encuentro con Dios que reinan en el mercado religioso actual”.

La lucha contra el diablo

Para concluir el llamado, el papa termina con un capítulo dedicado al combate, la vigilancia y el discernimiento. Para el pontífice, "la vida cristiana es un combate permanente" en el que se requieren "fuerza y valentía para resistir las tentaciones del diablo y anunciar el Evangelio. Esta lucha es muy bella, porque nos permite celebrar cada vez que el Señor vence en nuestra vida".

Pero, ¿qué es el diablo? Francisco habla de la "lucha constante contra el diablo" y recuerda que no se trata de "un mito, una representación, un símbolo, una figura o una idea” porque “ese engaño nos lleva a bajar los brazos, a descuidarnos y a quedar más expuestos".

“Él no necesita poseernos. Nos envenena con el odio, con la tristeza, con la envidia, con los vicios. Y así, mientras nosotros bajamos la guardia, él aprovecha para destruir nuestra vida, nuestras familias y nuestras comunidades”, escribe en referencia al diablo.

Entonces, ¿cómo luchar contra ello? El papa asegura que para dicho "combate" los cristianos "tenemos las armas poderosas que el Señor nos da: la fe que se expresa en la oración, la meditación de la Palabra de Dios, la celebración de la Misa, la adoración eucarística, la reconciliación sacramental, las obras de caridad, la vida comunitaria, el empeño misionero”.