Advertencia: esta historia contiene imágenes perturbadoras de niños muertos y heridos.

(CNN) – Sin vida, extendidos en el suelo yacen bebés, niños y padres, familias que fueron asesinadas en apenas minutos. Algunos incluso tiene espuma saliendo de sus bocas.

Uno detrás de otro, los cuerpos se ubican prácticamente encima del anterior en el piso de la habitación y en las escaleras de concreto. Algunos de los niños permanecen envueltos en mantas, como si estuvieran durmiendo cuando ocurrió el ataque.

Estas impresionantes imágenes, publicadas en redes sociales por activistas antigubernamentales, retratan a las víctimas del supuesto ataque químico contra civiles inocentes que se escondían bajo tierra de las bombas convencionales en la sitiada ciudad siria de Douma, controlada por los rebeldes.

“¿Dónde está el mundo?”, pregunta el hombre que camina sobre los cuerpos mientras graba la espantosa escena. “Ese perro, Bashar al Assad”, continúa. “Mírenlos, estaban durmiendo en su baño. Estas son las víctimas del ataque químico”.

El grupo de rescate de los Cascos Blancos señaló que al menos 43 personas murieron y cientos más resultaron heridas, después de que los mortales químicos fueran lanzados en la noche del pasado sábado.

CNN no pudo confirmar independientemente la veracidad del video ni de las cuentas de los Cascos Blancos.

En la captura de pantalla del video de un activista, los niños son tratados en una clínica. (Crédito: Mouneb Taim/Anadolu Agency/Getty Images)

 

El gobierno sirio y Rusia, aliado clave del primero, han negado enérgicamente cualquier participación en los hechos y acusaron a los rebeldes en Douma de fabricar los señalamientos acerca de un ataque químico.

11 miembros de la familia Bakriya y ocho de la Al-Sheikh murieron, según una lista de las víctimas mortales recopilada por los Cascos Blancos y obtenida por CNN este lunes.

Muchas de las víctimas se escondían en lo que parece ser el sótano de sus casas, con el fin de sobrevivir a los bombardeos que han destrozado a la ciudad, al norte de la capital Damasco, y la han reducido prácticamente a escombros.

Mohamed Hassan al Masri, un activista antigubernamental que le relató a CNN haber abandonado Douma hace cuatro días, vio los cadáveres de los hijos de su amigo Abu Hassan Al-Sheikh en los videos e imágenes que se difundieron sobre la situación en la ciudad.

Al Masri dijo que un video muestra a Hassan, de 12 años, y a su hermana, Joudi, un niño de un año, tendidos en el suelo, inmóviles, junto a una lavadora. Su hermana Heba, de 10 años, no aparece en las grabaciones, pero según al Masri sus amigos le dijeron que ella también había muerto.

Al Masri aclaró que no sabía lo que le había sucedido a su padre, Al-Sheikh, o a su esposa, a quien vio por última vez hace 15 días.

Al-Sheikh, un portero del edificio, también debía partir en un convoy que evacuría a los civiles este lunes, indicó al Masri.

Desde febrero, la familia se había mudado cuatro veces a diferentes escondites: primero escapando de los ataques aéreos en la ciudad vecina de Mesraba, luego tres veces en sitios distintos en Douma, viviendola mayor parte del tiempo en refugios subterráneos y sótanos, según al Masri.

“Estos tres niños fueron privados de los principios básicos de la vida”, le aseveró al Masri a CNN. “Joudi nunca llegó a probar las frutas. No tenían juguetes. Eran una familia pobre. El pan era su comida principal”, detalló.

Basado en los videos y su experiencia previa con ataques similares, al Masri señaló que pensaba que los niños se estaban escondiendo de bombardeos aéreos. Resaltó que el hecho de que algunos de ellos murieran en las escaleras sugiere que podrían haber olido el gas y trataron de llegar a pisos más altos, “donde la probabilidad de morir por productos químicos sería menor”.

Grupos de activistas, incluido el Comité de Coordinación de Douma y el Centro de Prensa de Ghouta, informaron que bombas de barril llenas de gas tóxico fueron arrojadas desde helicópteros sobre la ciudad el sábado pasado, causando sofocación y asfixia.

Douma es la ciudad más grande en el centro de producción agrícola y de alimentos de Ghouta del Este.

Un bastión de fuerzas que combaten al régimen de Assad ha estado sitiado durante semanas. Miles de personas ya han huido de otras partes del enclave, después de un bombardeo de dos meses que mató a cientos.

En una guerra con tanta brutalidad de por medio que ya parece imposible que sorprenda, estas imágenes explícitas –si son auténticas– muestran que las personas, especialmente los niños, ya no tienen dónde esconderse.

Eliza Mackintosh y Nada Bashir contribuyeron a este informe.