(CNNMoney) – El presidente ejecutivo de Facebook, Mark Zuckerberg, sobrevivió a su primer interrogatorio en el Congreso de Estados Unidos. Y la segunda ronda está resultando más difícil. El fundador de la red social testificó este miércoles ante la Comisión de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes: su segunda y última audiencia de esta semana tras el escándalo por filtración de datos a Cambridge Analytica.

Zuckerberg repitió la misma disculpa que ofreció en su aparición previa de este martes: Facebook cometió “un gran error” al no tener “una visión lo suficientemente amplia” de su responsabilidad.

Pero vaciló un poco cuando el representante Frank Pallone, un demócrata por Nueva Jersey, lo presionó a contestar “sí” o “no” ante la pregunta de si la red social se comprometería a cambiar su configuración predeterminada para minimizar la recolección de datos “de la mayor medida posible”.

“Este es un asunto complejo que merece más de una palabra como respuesta”, contestó Zuckerberg. Lo que Pallone calificó de “decepcionante”.

La representante Kathy Castor también presionó duramente a Zuckerberg frente a si Facebook rastrea a los usuarios cuando salen de la plataforma y cómo lo hace. Además, el congresista Ben Luján logró que el presidente ejecutivo admitiera que la red social llega incluso a recopilar datos de algunas personas que ni siquiera se han registrado en Facebook por “razones de seguridad”.

Múltiples legisladores también plantearon la posibilidad de que, con su política de datos para aplicaciones de terceros, la plataforma habría violado un acuerdo de 2011 con la Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés), después de una queja por privacidad. De ser así, Facebook podría enfrentar altas multas. La FTC confirmó el mes pasado que está investigando a la red social.

Las audiencias en el Congreso se producen casi un mes después de que estallara la noticia sobre que Cambridge Analytica –una firma de datos vinculada a la campaña del hoy presidente de EE.UU. Donald Trump– había accedido a la información de 87 millones de usuarios de Facebook sin su conocimiento.

En su audiencia de este miércoles, Zuckerberg reveló que su propia información también quedó expuesta en la filtración. Representantes de Facebook no respondieron inmediatamente a una solicitud para aclarar los comentarios del presidente ejecutivo.

Zuckerbeg salió prácticamente ileso este martes, tras una sesión de cinco horas ante las comisiones Judicial y de Comercio del Senado. Dicha audiencia fue la primera vez que Zuckerberg testificó en el Capitolio.

Sin embargo, durante su posterior aparición en la Cámara de Representantes, los congresistas le plantearon preguntas más difíciles. Pero con solo cuatro minutos asignados a cada uno de los 55 miembros de la comisión, hubo una oportunidad muy limitada para las contrapreguntas.

El representante David McKinley criticó a Zuckerberg y a Facebook por “lastimar a las personas” al permitir la venta ilegal de opioides en su plataforma.

Por su parte, el congresista Jan Schakowsky, un demócrata de Illinois, recitó una larga lista de las anteriores disculpas de Zuckerberg a lo largo de los últimos años. Y concluyó: “Esto es para mí una prueba de que la autorregulación no funciona”.

El presidente ejecutivo de Facebook ha dicho previamente que su industria probablemente necesita se regulada. De hecho, repitió esa idea en algunas de las respuestas que dio este miércoles. “Internet está creciendo en importancia alrededor del mundo… Creo que es inevitable necesitar alguna regulación”, sostuvo.

Durante las dos audiencias, los legisladores presionaron a Zuckerberg respecto su posible poder de monopolio. Sin embargo, él sostuvo este miércoles que Facebook siente “mucha competencia” porque el estadounidense promedio usa ocho aplicaciones a diario para mantenerse conectado con las personas. Ahora, no quedó claro cuántas de esas ‘apps’ también son propiedad de Facebook.

El escándalo por la filtración de datos le costó a Facebook miles de millones de dólares en su valor de mercado, además provocó el escrutinio en ambos lados del Atlántico e incluso planteó la cuestión alguna vez impensable de si Zuckerberg debería renunciar como presidente ejecutivo. También reavivó las largas preocupaciones sobre el impacto de la red social en la privacidad del mundo, el discurso civil y las instituciones nacionales.

A pesar de todo esto, parece que a los inversionistas les gusta el debut de Zuckerberg en el Capitolio: las acciones de Facebook cerraron con un aumento del 4,5% este martes, pero aumentaron un 1% en las operaciones de este miércoles.