(CNN) – La Casa Blanca está preparando puntos de discusión diseñados para socavar la credibilidad del vicesecretario de Justicia, Rod Rosenstein, según lo confirmaron fuentes cercanas al tema.

El plan pide a los aliados del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que se refieran a Rosenstein como alguien con demasiados conflictos para supervisar de manera justa la investigación sobre la trama rusa.

Los puntos de discusión todavía son preliminares y no se han concluido, señalaron personas familiarizadas con la preparación. Tanto la Casa Blanca como el Departamento de Justicia se negaron a comentar al respecto.

Ya varios socios de Trump exigieron el despido de Rosenstein en múltiples apariciones en televisión y en comentarios públicos durante los últimos días, pero no todos lo hicieron a solicitud de la Casa Blanca.

Mientras la investigación sobre Rusia del fiscal especial Robert Mueller invade cada vez más el círculo interno del presidente, sus aliados fuera de la Casa Blanca intensifican los esfuerzos tanto para defenderlo como para incentivar una postura más fuerte frente a la indagación que, reclaman ellos, ha traspasado dramáticamente sus límites. Para realizar el allanamiento al abogado personal de Trump, Michael Cohen, los agentes del FBI tuvieron como fundamento órdenes de registro expedidas por la Oficina del Fiscal de EE.UU. para el Distrito Sur de Nueva York. Y esas órdenes las obtuvieron tras recibir una referencia del despacho de Mueller.

Ahora, despedir a Rosenstein o al mismo Mueller podría inyectarle nuevas turbulencias a la presidencia de Trump. Expertos legales, demócratas y algunos republicanos han dicho que, incluso, tal decisión provocaría una crisis constitucional. También es casi seguro que desbaratará los esfuerzos políticos cuando Trump, justamente, trabaja para poner promulgar su agenda antes de las elecciones legislativas de noviembre.

Evaluando el destino de Rosenstein

Los esfuerzos para desacreditar a Rosenstein ante los medios de comunicación se producen en un momento en que el presidente evalúa si despedir o no al alto funcionario que supervisa la investigación acerca de la intromisión rusa.

Trump sigue furioso por el allanamiento a su abogado privado: “Estará molesto por eso hasta que se muera”, dijo otra fuente. Además, él y sus aliados están cada vez más convencidos de que Mueller y Rosenstein sobrepasaron sus límites.

Ahora, hay un área de conflicto que la Casa Blanca quiere que los socios del presidente destaquen: el papel de Rosenstein como testigo clave en el despido del exdirector del FBI, James Comey, señalaron las fuentes. Fue el vicesecretario de Justicia quien escribió el memorándum justificando la salida de Comey. Y se centró en la conducta del exfuncionario al investigar el uso que hizo Hillary Clinton de su correo electrónico privado.

La Casa Blanca también espera que los defensores del mandatario retraten a Rosenstein y a Comey como amigos cercanos. Lo que les permitiría argumentar que el vicesecretario está aprobando una investigación en constante expansión contra Trump y sus socios a manera de retaliación. “Es la venganza contra el presidente por despedir a uno de sus mejores amigos”.

Sin embargo, una fuente cercana a Rosenstein aclaró que los dos hombres no son amigos.

Un funcionario de la Casa Blanca señaló que el presidente ha estado especialmente molesto por el memorándum publicado recientemente, en el que Rosenstein autorizó a Mueller, en agosto pasado, para investigar las acusaciones acerca de que Paul Manafort –exdirector de la campaña de Trump– estaba “conspirando con funcionarios del Gobierno ruso” para interferir en las elecciones presidenciales de 2016.

Al mandatario y a algunos de sus asesores les molestó que Rosenstein no le avisara a la Casa Blanca sobre el memorándum adicional, como lo señaló una fuente cercana al tema. Mientras los funcionarios tratan de saber qué se incluyó en el texto del memorándum, también están construyendo un caso contra Rosenstein basándose en que él debió recusarse a sí mismo de la investigación desde un principio.

Si bien muchos de los amigos y empleados de Trump lo disuadieron de despedir a alguien en el pasado, esa posición tomó un giro tras el allanamiento a Cohen, incluso a pesar de que fue ordenado por el Distrito Sur de Nueva York y no por el equipo de Mueller.

Y aun así, múltiples aliados de Trump coinciden con el pensamiento del presidente de que Mueller se ha excedido en sus funciones y alguien debería ser responsable por eso.

La hostilidad contra Rosenstein que ha surgido en el Capitolio, incluido el presidente de la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, Devin Nunes, también podría llevar a que el presidente se sienta que tiene más apoyo para despedir a Rosenstein, indicó una fuente.

Además, Steve Bannon, el exestratega jefe de la Casa Blanca, ya comenzó a defender el despido de Rosenstein en conversaciones con aliados y asesores de Trump, como lo revelaron personas cercanas a sus esfuerzos, quienes también dicen que Bannon está advirtiendo que el equipo legal de Trump es ampliamente superado por el de Mueller.

La campaña de Bannon no ha incluido necesariamente conversaciones directas con el propio Trump. Pero sus puntos de vista reflejan un esfuerzo concertado de los aliados del mandatario para convencerlo de que se requiere una acción más dura para ponerle freno a la investigación de Rusia.

Las consecuencias políticas

Trump ha considerado despedir a Mueller y a Rosenstein en varios momentos del último año, pero se ha detenido justo a punto de tomar medidas tan drásticas. Legisladores republicanos y otros aliados le han señalado que las consecuencias políticas de tal decisión podrían ser devastadoras para su agenda.

Incluso, se le ha recordado que otro despido demostró tener consecuencias perjudiciales: fue el hecho de sacar a James Comey del FBI, el año pasado, lo que resultó en el nombramiento de Mueller como fiscal especial.

Este jueves, Trump rechazó los reportes acerca de que estaba considerando despedir a Mueller, incluyendo una historia publicada esta semana acerca de que él había amenazado con sacar al fiscal especial del cargo en diciembre pasado.

“Si quisiera despedir a Robert Mueller en diciembre, como lo reportó el fracasado New York Times, lo habría hecho. Son solo más noticias falsas de un periódico sesgado”, escribió en su cuenta de Twitter.

Dejando eso de lado, Trump continúa sopesando medidas para frenar la investigación sobre Rusia, incluyendo el despido de Rosenstein, como ya lo reportó CNN. Los funcionarios sostienen que si Trump actúa, el vicesecretario de Justicia es su objetivo más probable, pero ni siquiera es claro si un despido tan radical sea suficiente para satisfacer al presidente.

Jeff Zeleny y Laura Jarrett contribuyeron a esta historia.