(CNNMoney) – Rusia podría vengarse de Estados Unidos. ¿Cómo?  Deteniendo la venta de metales raros y de productos aerospaciales a compañías estadounidenses.

Justamente, un amplio grupo de legisladores rusos presentó un proyecto de ley que amenaza con restringir la cooperación en las industrias aeroespacial, nuclear y de aviación, como respuesta a las “acciones hostiles” por parte de EE.UU. Algunos funcionarios señalaron este lunes que el parlamento debatirá la propuesta el próximo 15 de mayo.

Es probable que después haya más audiencias, pero si el proyecto de ley se aprueba le planteará una lista de posibles objetivos al presidente de Rusia, Vladimir Putin.

Dmitry Peskov, portavoz del Kremlin, indicó que el gobierno del presidente aún continuaba estudiando las opciones propuestas. “Requieren tiempo, pero desde luego puede asumirse con seguridad que ninguna medida afectará los intereses rusos y el presidente ha expresado esto en repetidas ocasiones”, indicó.

Jason Buch, analista en Eurasia Group, pronosticó que es casi seguro que el parlamento apruebe dicha ley, pero esta sería “implementada de forma mucho más selectiva de lo que permite el alcance total del texto”.

Rusia no se encuentra entre los 20 socios comerciales más grandes de EE.UU., pero sus sanciones podrían ser perjudiciales. Aquí te explicamos cómo.

Titanio para las aeronaves

Los legisladores rusos proponen detener los suministros de titanio para los fabricantes estadounidenses de aeronaves.

La empresa estatal VSMPO-Avisama es la mayor productora de titanio y de productos a base de titanio en el mundo. Además, Boeing es uno de sus principales clientes.

Boeing necesita titanio para la mayoría de sus aviones y tiene un contrato con VSMPO-Avisama que se extiende hasta 2020, según un comunicado de la compañía rusa emitido en 2015, cuando se firmó el acuerdo. Las dos empresas también operan en una sociedad conjunta: Ural Boeing Manufacturing.

Los analistas de Citi calculan que Boeing obtiene de Rusia aproximadamente el 35% del titanio que emplea.

“Este es otro drama político en desarrollo que puede afectar las empresas industriales a nivel mundial”, escribieron analistas de Citi en una de investigación. “Boeing –inevitablemente– queda atrapada en este tipo de medidas debido a su destacada posición y su cadena de suministro global”, destacaron antes de añadir que probablemente la empresa ya desarrolla planes de mitigación.

Boeing indicó que estaba al tanto del proyecto de ley ruso y que estaba “monitoreando la situación”.

Motores de cohetes

Los cohetes Atlas V –que transportan al espacio satélites comerciales, militares y de inteligencia– dependen de los motores fabricados por la compañía rusa NPO Energomash.

Dichos cohetes son fabricados por United Launch Alliance, una empresa conjunta entre Boeing y Lockheed Martin, con motores rusos. Además, los Atlas son utilizados por la NASA, la Fuerza Aérea de EE.UU., el Departamento de Defensa y clientes comerciales.

Entonces, si Rusia frena el suministro de los motores RD-180 a Estados Unidos –como amenaza el proyecto de ley– podría generarle problemas a la industria aeroespacial.

La Fuerza Aérea de EE.UU. ha sido consciente del riesgo que implica depender de Rusia para obtener piezas clave. Y, si bien las alternativas estadounidenses ya están en desarrollo, aún no están listas para su uso comercial.

Por ejemplo, la empresa SpaceX de Elon Musk –que ya ha ganado algunos contratos con la Fuerza Aérea– todavía no logra cumplir con todos los requisitos para reemplazar los cohetes Atlas V.

Alimentos y otras importaciones

El proyecto de ley también establece que Rusia podría sumarle más productos estadounidenses a una lista de importaciones prohibidas, que fue creada en 2014 como represalia a las sanciones occidentales impuestas durante la crisis en Ucrania.

“Lo más atractivo desde el punto de vista ruso son las medidas que restringirían las importaciones en sectores donde Rusia desea promover la sustitución de importaciones”, indicó Blush, analista de Eurasia Group.

Según el borrador de la ley, las nuevas sanciones podrían incluir otros alimentos adicionales, así como alcohol, tabaco, productos farmacéuticos y software.

Exportaciones de uranio

La propuesta también menciona la posibilidad de suspender la cooperación de energía nuclear con Estados Unidos.

En ese sentido, las exportaciones de uranio serían un objetivo. De acuerdo a la Administración de Información Energética (EIA, por sus siglas en inglés), Estados Unidos importa la mayoría del uranio que utiliza como combustible.

Rusia es el cuarto mayor proveedor de uranio en Estados Unidos con aproximadamente el 14%. Solo lo superan Canadá, Kazakhstan y Australia.

EE.UU. genera cerca del 20% de su producción eléctrica total a partir de la energía nuclear, segón la EIA.

Mary Ilyushina contribuyó a este informe.