(CNN) - El líder norcoreano Kim Jong Un dijo que el régimen ya no necesita pruebas nucleares ni pruebas de misiles balísticos intercontinentales, informó el sábado la agencia estatal KCNA.

Kim dijo el sábado que "bajo la condición comprobada de armas nucleares completas, ya no necesitamos pruebas nucleares, pruebas de cohetes balísticos intercontinentales y de rango medio, y que el sitio de pruebas nucleares en el área norte también ha completado su misión", citado por KCNA.

Una fuente de Corea del Norte dijo a CNN que Kim finalmente ha decidido abrir un nuevo capítulo para su nación.

Kim se ha comprometido con el camino de la desnuclearización y ahora se centrará únicamente en el crecimiento económico y la mejora de la economía nacional, dijo la fuente.

El líder norcoreano se ha dado cuenta de que la mejor opción a seguir es normalizar las relaciones con otros países. Finalmente está siendo reconocido por la comunidad internacional, y esta es una oportunidad histórica y oportuna, dijo la fuente.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo en Twitter: "Corea del Norte ha accedido a suspender todas las pruebas nucleares y cerrar un gran sitio de pruebas. Esto es una muy buena noticia para Corea del Norte y el mundo, ¡gran progreso! Espero nuestra cumbre".

Corea del Sur también celebró la determinación de Pyongyang de suspender sus pruebas nucleares y el lanzamiento de sus misiles. "La decisión de Corea del Norte es un progreso significativo para la desnuclearización de la península de Corea, que el mundo desea. También contribuirá a crear un ambiente muy positivo para el éxito de la cumbre intercoreana y de Corea del Norte y EE.UU., reunión que se celebrará pronto", sostuvo Yoon Young-Chan, secretario presidencial de Relaciones Públicas de Corea del Sur en un comunicado.

La decisión de detener las pruebas nucleares y de misiles se produce justo una semana antes de que los líderes de las dos Coreas se reúnan en la zona desmilitarizada entre los dos países.

Las pruebas nucleares de Corea del Norte

Corea del Norte ejecutó su sexta prueba nuclear en septiembre pasado. En ese momento, Pyongyang aseguró que el dispositivo era una bomba de hidrógeno, un tipo de arma nuclear mucho más poderosa que utiliza la fusión en lugar de la fisión para aumentar el poder destructivo. También se le conoce como bomba termonuclear.

La prueba se llevó a cabo bajo tierra en Punggye-riel, un lugar dedicado para estas actividades en la  provincia de Hamgyong del Norte. La explosión creó un temblor con magnitud de 6,3, haciendo de esta el arma más poderosa que Pyongyang ha probado.

Además, durante 2017 el país lanzó 23 misiles en total, incluyendo el primero intercontinental que, según Corea del Norte, tenía un alcance lo suficientemente largo como para llegar a Estados Unidos. Algo que aumentó las preocupaciones acerca de que Kim pudiera llevar a cabo su amenaza de atacar territorio estadounidense.

El régimen de Kim ha trabajado durante años para lograr una ojiva nuclear en miniatura que se puede ubicar encima de un misil de largo alcance y pueda sobrevivir al proceso de calor intenso de reingreso a la atmósfera de la Tierra.

Una reunión histórica

El encuentro histórico entre Corea del Norte y del Sur llega después de meses de acercamiento. Por primera vez en dos años, los países comenzaron a hablar nuevamente a través de una línea telefónica especial, y esas conversaciones llevaron a la participación de Corea del Norte en los Juegos Olímpicos de Invierno de Corea del Sur.

Kim invitó al presidente de Corea del Sur, Moon Jae-In, para ir a Pyongyang. Los dos acordaron reunirse el próximo viernes 27 de abril, en la zona desmilitarizada entre sus países. Justo antes de las conversaciones, un camino directo entre las dos capitales se volvió a conectar en la tarde de este viernes.

Los diálogos cara a cara que se avecinan marcan un cambio extraordinario en las relaciones que se deterioraron aún más en 2017, cuando Kim lanzó una andanada de pruebas de misiles y se jactó del éxito de su programa nuclear.

Desnuclearización

Se espera que la desnuclearización sea el centro de los diálogos, como parte de las discusiones para avanzar potencialmente hacia un tratado de paz para finalizar oficialmente  la guerra de Corea. Los países firmaron el armisticio en 1953, que puso fin a las operaciones de combate en el conflicto, pero no llegaron a un acuerdo de paz.

A principios de esta semana, Trump dijo que daría su "bendición" al tratado de paz, y aseguró que las próximas conversaciones eran "una gran oportunidad para resolver un problema mundial".

Trump se reunirá con Kim a fines de mayo o junio en un lugar que aún no se ha decidido. Si la reunión avanza como está planeada, será el primer encuentro entre un presidente estadounidense en el cargo y un líder de Corea del Norte.

El designado por  Trump para ser secretario de Estado, el director de la CIA Mike Pompeo, sentó las bases para dicha reunión con un viaje secreto a Corea del Norte hace tres semanas. Su viaje envió un mensaje de que ambas partes son serias frente al hecho de avanzar hacia una solución para aliviar las tensiones en la península de Corea.

Sophie Jeong reportó desde Seúl y Will Ripley lo hizo desde Hong Kong.  Jeff Zeleny y Hilary Whiteman contribuyeron a este informe.