Travis Reinking, presunto atacante de Waffle House.

(CNN) - Cuando Travis Reinking traspasó una barrera de seguridad de la Casa Blanca en julio de 2017, según la Policía, el hombre tenía un requerimiento específico: quería reunirse con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Reinking le dijo a un funcionario del Servicio Secreto en la entrada noroeste de la Casa Blanca que él era un “ciudadano soberano” que tenía el “derecho de inspeccionar los terrenos”, según un incidente reportado por el Departamento de Policía Metropolitana el 7 de julio de 2017.

El hombre fue arrestado el lunes tras varias horas de fuga.

El reporte no dice si Reinking se estaba refiriendo al movimiento antigubernamental extremista del mismo nombre, Sovereign Citizen como se llama en inglés. Pero los previos encuentros del hombre de 29 años con funcionarios del orden público están bajo un nuevo escrutinio después de ser nombrado sospechoso en un tiroteo mortal este domingo en la madrugada en una sede de Waffle House en Tennessee.

El roce de Reinking con las autoridades en la capital de Estados Unidos no fue el primero. Documentos obtenidos por la afiliada de CNN, WBBM, de la oficina del sheriff en el condado Tazewell, Illinois, siguieren un patrón problemático que involucra armas y que un reporte de la policía describe como un comportamiento “delirante”.

“Travis es hostil hacia la Policía y no reconoce su autoridad. Travis también posee varias armas de fuego”, dijo un agente de policía en un reporte de incidente en mayo de 2016. En ese momento, los padres de Reinking habían llamado a los servicios de emergencia para reportar que su hijo creía que la estrella pop Taylor Swift lo estaba acechando y que él había hecho comentarios sobre suicidarse.

James Shaw Jr. forcejeó con el atacante Travis Reinking y logró arrebatarle el arma.

Le decomisaron armas, pero luego se las regresaron

Reinking se fue a vivir a Nashville en el segundo semestre de 2017 y trabajó en construcción, según la Policía Metropolitana de Nashville. Fue despedido de un trabajo a principios de abril y empezó a trabajar con otra compañía de construcción el 16 de ese mes, pero no regresó en su segundo día de trabajo.

En el momento del incidente en la Casa Blanca, Reinking vivía en un apartamento encima del negocio de su padre, una empresa de alquiler de grúas en Tremont, Illinois, según reportes de incidentes de la oficina del sheriff. Después de su arresto en la Casa Blanca por transpaso y estar en un área restringida, el FBI y el Servicio Secreto coordinaron con autoridades locales para investigarlo y llevarse sus armas, según explicó este domingo Matthew Espenshade, asistente del agente especial a cargo de la oficina del FBI de Nashville.

El 24 de agosto, la oficina del sheriff del condado Tazawell decomisó cuatro armas de fuego y municiones en el apartamento de Reinking junto con su identificación de propietario de armas, según un reporte de incidente. La incautación llegó menos de dos semanas después de que un sargento del condado Tazawell dijera que Reinking condujo hacia su vehículo policial y preguntó cómo presentar un reporte.

Reinking le dijo al sargento que había gente “interviniendo en su teléfono y computador” y ladrando como perros a las afueras de su casa, según un reporte de incidente del 11 de agosto. Él dijo que sentía como si estuviera siendo observado y que había gente que estaba engañándolo para que quebrantara la ley, asegura el reporte. Él dijo que todo empezó cuando empezó a escribirle a Taylor Swift, según el reporte.

Los agentes le entregaron las armas de fuego y la munición al papá de Reinking, Jeffrey. Los investigadores ahora creen que él le devolvió las armas a su hijo, según el reporte.

De esas cuatro armas, una era estilo AR-15 que fue recuperada de la escena del tiroteo en Waffle House; otra arma de fuego fue tomada del apartamento de Reinking, dijo la Policía Metropolitana de Nashville.

Las otras dos armas podrían estar aún en posesión de Reinking, dice la Policía. Antes de su arresto, las autoridades les habían pedido a los residentes cerrar sus puertas con seguro y estar alerta por si veían al hombre.

Una historia de ‘problemas mentales’

Menos de un mes antes de su arresto en la Casa Blanca, Reinking cruzó su camino con las autoridades del orden público cerca de su casa.

El 16 de junio de 2017, un empleado del negocio de su padre, J&J Cranes, llamó a la oficina del sheriff del condado para reportar que Reinking había bajado al negocio usando un vestido rosado y sosteniendo un rifle, según dice un reporte de incidente.

El empleado le dijo a la policía que el hombre gritó “¿Es esto lo que quieres, maldición?” antes de lanzar su rifle en el baúl de su carro e irse, según el reporte.

Casi al mismo tiempo, el Departamento de Policía de Tremont respondió a una llamada en una piscina pública, según un reporte de incidente. El director de la piscina dijo al agente que respondió que un hombre de unos 20 años irrumpió en la piscina en una bata rosada. El hombre condujo a la piscina, se quitó la bata y nadó en ropa interior. Cuando salió de la piscina, le gritó a los salvavidas que él era un hombre y les mostró sus genitales, dice el reporte.

El rifle quedó todo el tiempo en el vehículo y nadie en la piscina pidió presentar cargos, dice el reporte.

“Travis tenía algunos problemas mentales y le pregunté que si quería hablar (con los servicios de emergencia) pero él aseguró que no quería”, escribió un agente en el reporte. “Travis ya había hablado con ellos anteriormente y había estado en el hospital”.

Un comportamiento “delirante” que involucra a Taylor Swift

Esa no fue la primera vez que los problemas de salud mental de Reinking llamaron la atención de las autoridades.

El 27 de mayo de 2016, un sheriff del condado de Tazewell se encontró con él y sus padres en un estacionamiento de una farmacia luego de que sus padres pidieran ayuda, según el reporte.

Un paramédico le dijo al oficial que respondió al incidente que Reinking estaba “delirante” y que creía que Taylor Swift lo estaba acosando acechándolo y hacheando su teléfono, dice el reporte.

“Travis creía que todo el mundo, incluyendo su propia familia y la policía, estaban involucrados”, dijo el agente en el reporte. “Travis aseguraba que no quería herir a Taylor Swift ni a nadie más, que solo quería que el acoso parara”.

Reinking le dijo al agente que el acoso había empezado hacía pocas semanas cuando Swift hackeó su cuenta de Netflix y le dijo a él que se encontraran en una sede de la tienda Dairy Queen, dice el reporte. Él le dijo al agente que cuando él llegó, ella corrió y desapareció.

Sus padres le dijeron al agente que él había hecho comentarios sobre suicidarse y que había accedido a “muchas armas de fuego” en su residencia.

Para ese momento, otro agente de policía había llegado a tratar de convencer a Reinking a ir al hospital para una evaluación médica. Él se resistió diciendo que era “libra de irse” y que los agentes estaban “violando sus derechos constitucionales”. Finalmente, después de que otros cuatro agentes llegaran, Reinking aceptó ir, diciendo que iba “contra su voluntad”.

- Sheena Jones de CNN contribuyó con este reporte.