(CNN Español) - Colombia no alcanzará la meta que se puso el año pasado respecto a erradicación de cultivos de coca por problemas de violencia, según el gobierno nacional.

De acuerdo con Eduardo Díaz Uribe, director del programa de sustitución de cultivos ilícitos en Colombia, a finales de abril, se han erradicado unas 36.000 hectáreas y solo 11.700 hectáreas han sido certificadas como retiradas por Naciones Unidas.

Un campesino colombiano remueve una planta de coca cerca de Briceño, Antioquia, en noviembre de 2017. La meta de erradicación para 2018 es de 50.000 hectáreas, pero hasta finales de abril de 2018 solo se habían erradicado 36.000, según el gobierno de Colombia. (Crédito: JOAQUIN SARMIENTO/AFP/Getty Images)

“Es probable que no alcancemos a llegar a las 50.000 hectáreas al finalizar el mes de mayo”, le dijo Díaz Uribe a CNN en Español. “Vamos obviamente por encima de las 36.000 y cerca de las 50.000, pero probablemente no lo cumplamos a finales de mayo, aunque estamos trabajando para hacerlo”.

El mismo Díaz Uribe se había comprometido en 2017 a erradicar 50.000 hectáreas entre mayo de 2017 y mayo de 2018. Las dificultades en el programa, según él, se dan por cuestiones de violencia en los territorios donde hay presencia de cultivos ilícitos.

“Nos ha dificultado el tema de seguridad”, le dijo Díaz Uribe a CNN en Español. “En distintas zonas donde hay cultivos, las redes de narcotraficantes han avanzado, han asesinado a las comunidades, han asesinado líderes, han amenazado a funcionarios [del gobierno] y a funcionarios de ONU”.

Un reciente informe publicado por el centro de investigación Fundación Ideas para la Paz, con sede en Bogotá, dice que la inseguridad tiene en riesgo la continuidad del programa.

“Las disidencias de las FARC, frentes del ELN, así como facciones criminales de distinto tipo, ponen en riesgo la continuidad del programa, con hostigamientos y hechos de violencia en contra de las comunidades. Este sigue siendo el talón de Aquiles de la sustitución”, dice el informe de la FIP publicado esta semana.

Según Díaz Uribe, “17 misiones de verificación han sido interrumpidas por delincuentes en lo que va corrido del año”, por lo que la ONU solo ha podido certificar las cerca de 12.000 hectáreas libres de cultivos ilícitos. En esto coincide el informe de la FIP.

“El deterioro de las condiciones de seguridad en los territorios hace que para la UNODC sea cada vez más difícil cumplir con la tarea de verificación”, dice la FIP.

CNN se comunicó con la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) en Colombia para confirmar esta información pero no tuvo una respuesta inmediata.

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“Una meta muy lejana”

Según el director del Programa de restitución, esa meta de erradicación voluntaria de las 50.000 hectáreas puede alcanzarse en “uno o dos meses”, según le dijo a CNN en Español.

Pero según la FIP, la posibilidad de llegar a esa meta “se ve muy lejana”.

Ese informe resalta que el programa ha avanzado en vincular a las familias y en entregar las asignaciones monetarias a cambio de la erradicación voluntaria. El acuerdo de paz establece que los campesinos que se vinculen a este programa recibirán un millón de pesos mensuales (unos 350 dólares) como remuneración por sustituir los cultivos de coca y preparar la tierra para sembrar cultivos legales.

El presidente Juan Manuel Santos se mostró optimista este lunes desde España y dijo que la sustitución voluntaria "está creciendo cada vez más" y añadió que la erradicación forzosa suma más de 63.000 hectáreas.

Según la FIP, durante al 31 de marzo de 2018, 62.182 familias en 42 municipios estaban inscritas al programa y el 51% de esas familias ya habían recibido el pago.

Pero otro de los grandes desafíos en este programa es la asistencia técnica y en eso coinciden tanto el gobierno como la FIP.

“No basta con el programa de sustitución, sino es necesaria una presencia más integral del Estado en los territorios con guías en tierras y otros factores, que está señalado en el Acuerdo de Paz, que debe de hacer presencia en estos territorios y que por supuesto esa complementaria es la que garantiza la sustenibilidad de la sustitución.

Colombia alcanzó una cifra récord en hectáreas de hoja de coca sembradas, llegando a 188.000 en 2016, según cifras de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas de Estados Unidos en 2017.

El presidente Juan Manuel Santos desde España, reconoció esta semana su responsabilidad en el aumento de los cultivos de coca.

"Es cierto que los cultivos aumentaron en los últimos dos, tres años y yo asumo esa responsabilidad. Tal vez fue mi culpa. Precisamente por imponerle a las FARC en la agenda el tema del narcotráfico y eso tuvo un incentivo perverso porque muchos campesinos dijeron ‘va haber una sustitución voluntaria y va haber beneficios para quien esté cultivando coca, pues vamos a cultivar coca y se aumentó’”, dijo Santos en España este lunes en la sesión informativa del Fórum Europa.

La erradicación de la totalidad de estos cultivos tomará varios años, según el gobierno.

“Este es un tema que se va a tomar en mucho más que un año en resolverse. De hecho el proceso de paz provee que esta es una tarea que va a tomar por lo menos en lo que a sustitución refiere nos tomará unos cuatro años más”, le dijo Eduardo Díaz Uribe a CNN en Español, y aseguró que es un tema en el que Colombia seguirá trabajando aunque no se llegue a la meta.

“El mensaje es que no porque nos demoremos dos meses en llegar a esa meta el programa para ahí. El programa debe seguir y no porque no lleguemos a la meta, el programa se puede paralizar”, puntualizó él.