

Por Hilary Whiteman, CNN
(CNN) — El presidente de China, Xi Jinping, prometió a los ciudadanos que su gobierno buscará el “sueño chino”, en un discurso en el cierre del Congreso Nacional del Pueblo el domingo.
“Debemos hacer esfuerzos persistentes, presionando con voluntad indomable, seguir buscando la gran causa del socialismo con características chinas, y luchar para conseguir el sueño chino de un gran rejuvenecimiento de la nación china”, dijo Xi, de acuerdo a la agencia estatal de noticias Xinhua.
En el “ultimísimo” escenario económico global, los problemas de las economías de muchos países desarrollados, -fundamentalmente europeos-, son el principal telón de fondo, en un protagonismo compartido, con unos Estados Unidos en los que el debate político se centra en qué condiciones subir su techo de endeudamiento.
Esto, al tiempo que se presenta un plan de consenso para bajar el déficit, y con una China enfriando su economía, en lo que para algunos es la maniobra precisa que se debe hacer, y para otros, una preocupación económica global más, porque piensan que esa desaceleración podría perjudicar a muchos países que crecen demasiado suavemente pegados al gigante.
Estamos en la era de la información. Todo el mundo puede estar al tanto de lo que ocurre casi al instante, y las bolsas de comercio no son una excepción.
Los medios transmitimos diariamente y en directo cómo suben y bajan estas bolsas empujadas por las noticias que llegan del exterior, por los datos económicos que se publican o por los rumores que se instalan en Wall Street.
Con solo 3,4 millones de habitantes, pero con una situación geográfica excepcional, una política económica abierta a la globalización y una actitud amigable hacia la inversión extranjera directa, Panamá superó en 2010 a Chile en el porcentaje de ese tipo de inversión en relación con su PIB: 2.360 millones de dólares de inversión directa extranjera recibió el país en 2010, un 8,8% de su producto interno bruto.

