Un mexicano decidió poner a la venta uno de sus riñones por 50.000 dólares para intentar saldar sus deudas. Durante muchos meses pensó si es o no la mejor opción.

Desempleado, Jorge tomará el riesgo de ofrecer su riñón pues cree que esos 500.000 pesos le ayudarán a pagar deudas y adquirir algún patrimonio.

En México, la venta de órganos está prohibida. La Secretaría de Salud es la dependencia encargada de establecer los medios legales para que todos los trasplantes se realicen con transparencia, asegurando que el órgano sea donado de manera correcta.

Los órganos que más se requieren son el riñón y la córnea. Una persona puede esperar, en promedio, entre 24 y 30 meses para hallar un donador.

En el caso de un hígado o un corazón, el tiempo de espera puede ser mucho más largo, de acuerdo con el Centro Nacional de Trasplantes.

La Cámara de Diputados señala que en nuestro país existen 7.800 personas en espera de un trasplante que mejore su calidad de vida. Sin embargo, para poder conseguirlo tendrán que esperar años, ya sea por falta de donante o porque las listas de espera no son del todo transparentes.

En la actualidad, la demanda por obtener un órgano se incrementó, lo que generó un mercado ilegal en el que personas comunes ven en su cuerpo una manera de obtener alguna ganancia.

"Esa falta de buena normatividad para la procuración de órganos hace que las personas que tienen el anhelo de continuar viviendo hagan todo lo posible por conseguirlo", dijo en entrevista a CNN el diputado Heladio Gerardo Verver, del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Para sorpresa de Jorge, muchas personas están interesadas en su riñón. Ha recibido llamadas de Puebla, Querétaro y Morelia.

"Aparte de ser algo desesperado, yo lo hago como una apuesta, en la que estoy apostando mi riñón por dinero", afirmó.