El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció este lunes la disolución del Parlamento como paso previo para las elecciones presidenciales del próximo 20 de noviembre.

Rodríguez Zapatero, del Partido Socialista, había dicho en abril que no buscaría la reelección y su imagen se ha ido deteriorando en los últimos meses, afectada por la recesión económica y las cifras de desempleo, que alcanzan el 21%.

Varios sondeos de opinión apuntan que el líder del Partido Popular, el conservador Mariano Rajoy, tiene una ventaja de entre 10 y 15% sobre los socialistas.

Zapatero convocó a una reunión de gabinete este lunes en la que el único punto de la orden del día única orden que se aprobó fue convocar a elecciones adelantadas para el próximo 20 de noviembre.

Tras la reunión, Zapatero informó al rey Juan Carlos de la decisión de disolver al Parlamento.

“Hoy no es un día para hacer balance de este gobierno”, dijo en un discurso televisado. “Es un día para que los candidatos presenten sus planes y para que la gente decida con libertad sobre ellos”.

El adelanto de elecciones supuso un cambio de postura de Zapatero, que desde principios de año había insistido en su intención de terminar su mandato en marzo de 2012.

Rajoy dijo este fin de semana que, de ser elegido, pondrá en marcha un plan de "austeridad y eficiencia" de 100 días que incluirá al gobierno nacional, así como los regionales y locales para evitar duplicaciones de gastos.

Por su parte, el candidato socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, dijo este fin de semana ante sus seguidores que estas elecciones —en medio de la crisis— son de las más importantes de España en los últimos 30 años de democracia, tras la muerte del dictador Francisco Franco en 1975.