CNNEarrow-downclosecomment-02commentglobeplaylistsearchsocial-facebooksocial-googleplussocial-instagramsocial-linkedinsocial-mailsocial-moresocial-twittersocial-whatsapp-01social-whatsapptimestamptype-audiotype-gallery
Mundo

Los observadores de la Liga Árabe retrasan viaje a tres ciudades sirias

Por cnninvitationsaccount

El Cairo (CNN) — Los observadores de la Liga Árabe que planeaban visitar tres ciudades sirias este miércoles pospusieron por un día su viaje debido a razones logísticas, dijo a CNN un funcionario de la organización.

Alaa Shalaby, un miembro del equipo de avanzada de la Liga Árabe, dijo que los observadores se dirigirán a Daraa, Idlib y Hama.

“Nuestros equipos están bien organizados y le han dado prioridad a las ciudades y pueblos que parecen tener más tensión”, dijo Shalaby.

También estarán un segundo día en la asediada ciudad de Homs. Shalaby dijo que los observadores se encuentran en el volátil vecindario de Baba Amr y planean entrar a otras partes de la ciudad, como Khalidiah y la plaza del Reloj, que fue escena de una demostración masiva este martes.

Antes de la visita de los observadores a Daraa, la violencia resurgió. Cuatro miembros de las fuerzas de seguridad murieron y 12 quedaron heridos luego de que desertores atacaron su convoy, de acuerdo con el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos. El grupo activista opositor agregó que más de 20 personas fueron arrestadas en Daraa.

El equipo de la Liga Árabe forma parte de una iniciativa que pide que las fuerzas de seguridad del presidente Bachar al-Asad se retiren de las ciudades, liberen a los detenidos y terminen con la violencia.

La misión comenzó este martes en Homs, donde miles de personas se manifestaron contra el gobierno cuando los observadores llegaron. La ciudad, el epicentro del movimiento de protesta, ha estado bajo asedio militar por días.

Bernard Valero, vocero del ministerio de Exteriores francés, dijo que los observadores no han captado la “realidad de la situación en Homs”.

“Su presencia no previno el actual derramamiento de sangre de la represión en esta ciudad donde grandes manifestaciones fueron violentamente reprimidas lo que causó aproximadamente 10 muertes”, dijo.

Afirmó que los observadores deben de “circular libremente y tener acceso completo a la población”. Los poderes mundiales “serán vigilantes de cualquier intento de ocultamiento o manipulación”, agregó.

“La comunidad internacional solo se tranquilizará una vez que cese la violencia, que el Ejército regrese a sus cuarteles, que los prisioneros políticos sean liberados, y que los periodistas extranjeros obtengan visas para entrar a Siria”, dijo Valero.

El gobierno anunció la liberación de 755 detenidos “que estuvieron envueltos en eventos recientes”, pero que sus manos “no fueron manchadas con la sangre de los sirios”, informó la televisión estatal este miércoles.

Pero un reporte de la organización Human Rights Watch detalló que las autoridades han movido a posiblemente cientos de detenidos a sitios militares para ocultarlos de los observadores.

El ministro de Exteriores sirio, Walid Moallem, declaró al diario británico The Independent la semana pasada que los observadores se moverán en el país “bajo la protección” del gobierno, pero que no podrán visitar sitios militares clave.

Human Rights Watch fue informado por un funcionario de seguridad sirio en Homs que el director de su prisión le ordenó transferir entre 400 y 600 detenidos a otros lugares.

Según el funcionario, otros le informaron que los detenidos fueron trasladados a una fábrica de misiles en Zaidal, a las afueras de Homs.

El funcionario también dijo que el gobierno ha emitido identificaciones de policía a oficiales del Ejército, de acuerdo con el grupo de defensa de derechos humanos, lo que violaría la iniciativa de la Liga Árabe, que llama al gobierno sirio a replegar a sus fuerzas armadas.

Grupos opositores han criticado a la liga por elegir al general sudanés Mohamed Ahmed Mustafa Al-Dibi como jefe de la misión, al citar su alta posición en un gobierno responsable por atrocidades ocurridas en la región sudanesa de Darfur.

Hamdi Alkhshali, Joe Sterling y el periodista Mohamed Fadel Fahmy contribuyeron con este reporte.