Irán, en busca de aliados en América Latina durante gira de Ahmadinejad

Por  Catherine E. Shoichet, CNN

(CNN) – Carne brasilera puede encontrarse en comedores iraníes. Un hospital construido por Irán trata a pacientes cerca de la capital boliviana. Fábricas financiadas por Irán pululan en el campo venezolano.

Irán ha hecho cientos de acuerdos con naciones latinoamericanas y ha prometido miles de millones de dólares para financiarlos.

Más acuerdos podrían forjarse esta semana en tanto el presidente Mahmoud Ahmadinejad hace una gira que empieza en Venezuela e incluye visitas a Nicaragua, Cuba y Ecuador.

Mucho antes de la llegada del líder iraní a Caracas, sus planes de un tour latinoamericano obtuvieron atención global en tanto la tensión aumentaban entre muchas potencias occidentales e Irán con respecto al programa nuclear del país asiático.

“Como el régimen siente la creciente presión, está desesperado en busca de amigos en lugares interesantes”, dijo el viernes la vocera del Departamento de Estado de Estados Unidos Victoria Nuland.

Pero los analistas dicen que la visita de Ahmadinejad es el último paso en un esfuerzo extenso y calculado para encontrar apoyo en la región.

Mediante Irán se esfuerza por mejorar su imagen, disminuir la influencia de Estados Unidos y asegurar un mayor apoyo en el patio trasero estadounidense, las relaciones con los países de América Latina se han vuelto crecientemente importantes.

La prensa estatal iraní describió la cooperación con las naciones latinoamericanas como una de las “altas prioridades de la política extranjera de la República Islámica” en un reciente artículo sobre la gira de esta semana.

Ofensiva mediática

El mes pasado, una película que muestra la vida de María y el nacimiento de Jesús desde una perspectiva islámica fue transmitida en Irán, en español.

La película fue el primer programa emitido en HispanTV, según a un informe de prensa en Tehran Times.

Y la audiencia objetivo estaba a kilómetros de distancia de la sede del canal financiado por el gobierno en la capital iraní.

En la ceremonia de inauguración de la cadena el mes pasado, los directivos de HispanTV dijeron que la nueva estación en español busca mostrar un panorama verdadero de Irán y relacionar a la república islámica con América Latina.

Otros canales en el idioma español “no son independientes y solo sirven al interés de Estados Unidos y de ciertos aliados”, dijo Mohammed Sarafraz, director del servicio mundial emisiones de Irán, según informó Press TV.

“Todo se trata de los lazos culturales entre Irán y la comunidad hispanohablante”, dijo el directivo Ali Ejaredar a Press TV.

Los cortos de anuncio que se pueden ver en internet de la programación del canal incluyen videos que muestran el paisaje iraní, los mercados biulliciosos y la caligrafía persa. Un analista en un programa critica el imperialismo occidental, diciendo que “cinco países no pueden decidir el destino del mundo”. Un invitado en otro programa condena las leyes inmigratorias de Estados Unidos.

Los titulares en español en la página web de la cadena hablan sobre espías israelíes, intervención extranjera en Siria, un reporte de que Japón planea “desobedecer” las sanciones estadounidenses contra Irán y una acusación de que los escáneres de seguridad de los aeropuertos en Estados Unidos causan la muerte.

Stephen Johnson, que dirige el programa para las Américas en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, comparó los esfuerzos de Irán utilizando los medios para mejorar su imagen en el extranjero con la cadena radial Voz de América, financiada por el gobierno estadounidense.

“Están copiando parte de nuestro manual”, dijo.

A pesar de las aperturas de Irán, todavía hay brechas que superar, afirmó Johnson.

Algunos errores notorios han acompañado la creciente incursión de Irán en América Latina, dijo Johnson. El requisito de que las empleadas usen el hiyab en un hospital financiado por Irán en El Alto, Bolivia, fue criticado por las autoridades locales. El ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay condenó las declaraciones de un embajador iraní que le dijo a periodistas en el país suramericano que las cifras de que millones de personas murieron en el Holocausto son falsas.

El año pasado, Irán recibió la calificación más baja de los nueve países en el Latinobarómetro, un sondeo de opinión pública basado en entrevistas a más de 20.000 residentes en 18 países latinoamericanos (sin incluir a Cuba). Solo 25%  de los entrevistados dijeron que veían a Irán como “bueno” o “muy bueno”, mientras que el 72% dijo que veía positivamente a Estados Unidos.

“Creo que con Irán es asunto un asunto de confianza de lo que pretenden hacer, y de cuáles son sus objetivos nucleares”, dijo Johnson.

El papel de Ahmadinejad

Los expertos dicen que Irán ha estado construyendo relaciones con América Latina durante décadas.

Cuba fue uno de los primero países en reconocer al gobierno iraní después de la revolución de 1979. Fidel Castro  hizo su primera visita oficial a Irán en 2001.

Pero los esfuerzos de crear nuevos acuerdos de negocios y reafirmar las relaciones diplomáticas se han intensificado desde la llegada de Ahmadinejad a la presidencia en 2005.

“Él ha presidido una significativa expansión de las relaciones de Irán a lo largo de Latinoamérica. El mismo Ahmadinejad ha jugado un papel muy directo y personal en ese proceso”, dice Steven Heydemann, que investigó las alianzas de Irán como parte de su trabajo como asesor de asuntos de Medio Oriente en el Instituto de Paz de Estados Unidos.

No es coincidencia que Venezuela sea la primera parada de Ahmadinejad en su gira por la región, su sexta como presidente.

A pesar de sus diferencias culturales, las dos naciones han encontrado muchos aspectos comunes: ambos son de los mayores exportadores de petróleo del mundo, y sus líderes se han vuelto fuertes aliados, unidos por una enérgica oposición a lo que ven como el imperialismo estadounidense.

Incluso cuando anunció la semana pasada que la visita de Ahmadinejad sería según lo planeado, el presidente venezolano Hugo Chávez criticó a Estados Unidos, diciendo que “las tensiones en el Golfo Pérsico han estado creciendo en las horas recientes debido a las presiones yanquis”, reportó la agencia estatal VTV.

Venezuela e Irán ya han firmado más de 270 acuerdos, incluyendo tratados comerciales, proyectos de construcción, fábricas de vehículos, iniciativas de energía y programas bancarios. Vuelos empezaron a operar entre Caracas y Teherán cuando la relación floreció.

Además de los numerosos acuerdos con Irán bajo su gobierno, el presidente venezolano ha ayudado a la república islámica a forjar relaciones con otros miembros de la Alianza Bolivariana de las Américas, un bloque regional de ocho naciones fundado por Chávez.

La visita de Ahmadinejad llega en un momento en el que esos países se esfuerzan por conseguir acuerdos comerciales y políticos por fuera de la influencia de Washington.

“Los países de América Latina están diciéndole al mundo que tienen soberanía e independencia. No están subordinados a los dictados en política internacional de Estados Unidos”, dice Nicmer Evans, profesor de ciencia política en la Universidad Central de Venezuela en Caracas.

Y ahora, con el aumento de sanciones de parte de Estados Unidos y Europa, Irán tiene mayor necesidad de buscar apoyo, agregó el académico.

“La visita de Ahmadinejad a Venezuela y al resto de los países refuerza la posición de Irán de que no están aislados. Están demostrándolo públicamente”, dijo Evans.

En un nivel práctico, los analistas dicen que Irán probablemente está buscando opciones financieras.

Las preocupaciones de Washington

Pero cuando se trata de Irán, el Departamento de Estado de Estados Unidos dice que no hay espacio para nuevos acuerdos.

"Estamos dejando absolutamente claro a los países de todo el mundo que ahora no es el momento para profundizar lazos, ni de seguridad ni económicos, con Irán", dijo Nuland, vocera del Departamento de Estado.

Funcionarios en Estados Unidos y otros países occidentales han incrementado las sanciones contra Irán varias veces desde la publicación de un informe de noviembre de la agencia de observación nuclear de la ONU, que estableció que el gobierno iraní estaba desarrollando la tecnología necesaria para construir un arma nuclear. El mes pasado, el presidente estadounidense Barack Obama anunció sanciones contra el banco central de Irán.

Varias instituciones venezolanas también han enfrentado las sanciones de Estados Unidos por sus relaciones con Irán. La petrolera estatal venezolana, PdVSA, fue sancionada el año pasado por envíos de combustible a Irán. Y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a un banco iraní en Caracas en 2008.

Algunos funcionarios de Estados Unidos y analistas en Washington dicen que irán puede estar usando las nuevas relaciones comerciales y acuerdos energéticos con países de América Latina como fachada para más proyectos ilícitos, como entrenar a militantes de Hezbolá y desarrollar armas nucleares.

Líderes latinoamericanos han enfatizado que cualquier relación con Irán tiene solo propósitos pacíficos.

¿Las verdaderas razones?

Las realidades de las relaciones entre Irán y sus aliados latinoamericanos son difíciles de descifrar, dicen los analistas, porque a pesar del gran número de acuerdos anunciados, la información sobre los proyectos con frecuencia es difícil de encontrar.

Con tantas preguntas sin responder, las autoridades estadounidenses estarán monitoreando con cuidado la gira de esta semana, dijo Stephen Johnson, director del programa para la Américas del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.

“No es una amenaza existencial para Estados Unidos”, dijo, “Pero las actividades de Irán en América Latina son algo que están observando debido a en lo que podrían convertirse, no necesariamente por lo que sean hoy en día. Hay mucho que no sabemos”.