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¿Por qué Romney domina los debates?

Por Paula Andrea Daza

Por Todd Graham* 

(CNN) — Después de ver dos debates presidenciales republicanos en menos de 12 horas, estaba pensando en la manera como entreno a mis equipos de debate cuando se enfrentan dos oponentes en un periodo muy corto de tiempo. Mi principal consejo: corrige tus errores sin exagerar.

El favorito, Mitt Romney, tuvo un primer gran debate, y sus oponentes no tuvieron la preparación adecuada. ¿Por qué fue tan bueno Romney en el primer debate? Él sabe cómo manejar los ataques mejor que sus oponentes.

La agresividad verbal se intensificó en estos dos debates porque el dinero fluye y la publicidad vuela. Los ataques contra los favoritos (me centraré en los tres principales ganadores de votos en Iowa) son ahora asunto de debate. Esto coloca a los que atacan a la defensiva, lo que requiere un estilo diferente al que la mayoría de los candidatos están acostumbrados, y eso se nota.

El paso atrás y el paso adelante

Existe una simple estrategia de debate al responder a los ataques: «Paso atrás y paso hacia adelante». En primer lugar, hay que tener una sólida defensa: defienda sus posiciones a fondo (paso atrás). Y en segundo lugar, la manera de convertir su potencial debilidad en fortaleza. En otras palabras, comenzar con la defensa y luego tratar de hacer que el mismo tema se convierta en parte de su ofensiva (paso hacia adelante).

¿Quién logró eso en el primer debate? Mitt Romney. Sobre el tema de los empleos y el sector privado, Romney fue atacado en el debate por dos razones. En primer lugar, los rivales dijeron ser un «gerente» no es lo mismo que ser el comandante en jefe y dirigir un país. Sin embargo, Romney respondió diciendo que los líderes empresariales no son sólo los administradores. Ellos son los líderes.

Romney redefinió el debate y nos recordó a todos que nuestro presidente tiene que ser un buen líder, y ser un líder de negocios es similar a ser presidente, especialmente cuando se trata de la economía. Una vez que redefinió el término de gerente a líder, todo fue a la ofensiva.

El error como punto positivo

Romney pasa de la defensiva a la ofensiva mejor que nadie. El siguiente ataque fue que la empresa de inversión que dirigía fue a la baja y quebró. Romney dijo que a veces las inversiones no funcionan y que él aprendió de ello. Indicó que el dolor de ver reducida la empresa lo llevó a hacer una compañía más exitosa (paso hacia adelante) y afirmó que ayudó a crear más de 100.000 puestos de trabajo.

Romney terminó recordando a la audiencia que, si desea crear puestos de trabajo como presidente, sería útil que usted tuviera experiencia real en el sector privado haciendo precisamente eso: la creación de empleos. Además, tuvo la ventaja de ser capaz de nombrar a las empresas que todo el mundo había oído hablar, como Staples y Sports Authority.

Rick Santorum representa una estrategia opuesta. Desde la primera vez que lo atacaron, se mantuvo a la defensiva. Santorum continuamente se defendía de los ataques de Ron Paul sobre los gastos de campaña. No fue capaz de hacer el giro y convertir esto en algo potencialmente positivo.

Ron Paul tampoco se defendió bien contra una crítica particularmente marcada en el segundo debate, cuando Santorum dijo que Paul nunca había aprobado ninguna legislación de importancia y que no tiene antecedentes de haberlo hecho. La principal crítica fue que Paul no puede llevar a cabo los puntos de la agenda que los republicanos podrían impulsar debido a que ha estado trabajando sin éxito en el Congreso.

Sin embargo, como comandante en jefe, Paul sería capaz de hacer exactamente lo que los republicanos no quieren hacer (por ejemplo, retirar las tropas en el extranjero). La defensa de Paul fue que él cuenta con el apoyo del pueblo estadounidense, y que si no funciona bien con el Congreso, sería porque el Congreso está fuera de contacto. Pero esta respuesta a la defensiva no se refirió a la principal debilidad de Paul percibida durante esta temporada de elecciones primarias: lograr que más republicanos voten por él.

Comencé este análisis diciendo que los opositores de Romney necesitaban un poco de entrenamiento para el segundo debate. Al comienzo del encuentro, parecía que todos habían tomado el consejo de ser más agresivos con Romney. Hubo un enfoque unificado de Santorum, Paul, y Newt Gingrich para abatir a Romney y no dejarlo recuperarse.

Durante un tiempo pensé que Romney estaría en serios problemas. El liderazgo del sector privado fue su mejor punto en el primer debate y los otros candidatos no iban a dejar que anotara nuevamente en ese tema.

Pero luego perdieron fuerza. Después de la primera serie de preguntas, los retos a Romney han desaparecido. ¿Por qué? Ya sea que cualquiera de los otros candidatos detuviera los ataques directos, ya que estaban preocupados por corregirlos, por parecer groseros ante los votantes, y alienarlos (Gingrich estuvo cerca cuando le dijo Romney que «soltara la tontería piadosa»), o en el calor del momento, se olvidaron de su entrenamiento una vez que el segundo debate estaba en marcha (lo que les puedo asegurar por experiencia que sucede demasiado a menudo).

En cualquier caso, después de dos debates agotadores, gracias a la buena oratoria de Romney y a los pobres debates de sus rivales, el exgobernador de Massachusetts probablemente sólo consolidó su posición con un potencial de votantes republicanos.

*Nota del Editor: Todd Graham es director de debate en la Universidad del Sur de Illinois, Carbondale. Ha entrenado a sus equipos para campeonatos nacionales y ha sido galardonado con el premio Entrenador del Año en Debate Nacional Ross K. Smith. Graham ha analizado los debates presidenciales de cinco elecciones.

(Las opiniones expresadas en este artículo pertenecen a Todd Graham y no a CNNENESPAÑOL).