Los indignados de Londres pierden la batalla legal para evitar el desalojo
Los activistas han protestado contra lo que ellos consideran es la inequidad económica y la avaricia corporativa.

Londres (CNN) — Manifestantes del movimiento Ocupa en Londres que han acampando afuera de la catedral de San Pedro por tres meses perdieron este miércoles una batalla legal para evitar el desalojo.

La Corte Suprema decidió a favor de la Corporación de la Ciudad de Londres, el cuerpo que maneja el distrito financiero de Londres, y el cual solicitó una orden de desalojo luego de que los manifestantes no cumplieron una orden previa para levantar el campamento.

El grupo Ocupa Londres apelará la decisión ante la Corte de Apelación el jueves, dijo el abogado.

Barrister John Cooper dijo que sus clientes estaban preocupados por la evidencia presentada ante la corte, la cual parecía provenir de la catedral más que de la Corporación de la Ciudad de Londres. Sostuvo que el caso era importante porque empuja los límites relativos a las protestas públicas.

Los activistas, quienes instalaron el campamento el 15 de octubre, han protestado contra lo que ellos consideran es la inequidad económica y la avaricia corporativa.

Stuart Fraser, jefe de la policía de la Corporación de la Ciudad de Londres, dijo que la acción fue tomada para “quitar las casas de campaña y los enseres de la catedral de San Pedro.

“Esperamos que los manifestantes levanten las casas de campaña de forma voluntaria. De lo contrario, y sujeto a cualquier procedimiento de apelación, consideraremos el uso de la fuerza.

Las protestas legales son parte habitual de la vida de la ciudad, pero las casas de campaña, el equipo cada más mayor, un poco de desorden y las molestias no son parte de la calle y el público en general es quien pierde, como lo dejó claro la evidencia ante la corte”, dijo Fraser.

Muchas de las casas de campaña instaladas por los activistas en torno a la catedral de San Pedro están en lo que la corporación designa como una calle pública.

Las autoridades de la catedral de San Pedro suspendieron sus propias acciones legales contra los activistas en noviembre.