Peruana víctima del naufragio del Concordia habría ayudado a salvar a un anciano
Un cuerpo hallado el sábado fue identificado como el de una joven peruana que según versiones le habría dado su chaleco salvavidas a un anciano.

Por Barbie Latza Nadeau, para CNN

(CNN) – Una joven camarera a bordo del naufragado Costa Concordia murió en el accidente, y pudo haber ayudado primero a salvar la vida de un hombre mayor.

Las autoridades dijeron el domingo que identificaron el cuerpo que un día antes habían descubierto. Se trata de Érika Fani Soria, una joven peruana, que no estaba usando chaleco salvavidas. Testigos y sobrevivientes han hablado de una camarera peruana que le dio su chaleco a un anciano que sobrevivió.

El número de personas que han sido confirmadas como muertas sigue en 17.

Las autoridades detuvieron la búsqueda de víctimas el domingo después de que el barco se sacudió levemente y luego se movió, completando un desplazamiento de 4 centímetros en unas cuantas horas, dijo Franco Gabrielli, que encabeza la operación de la agencia de protección civil.

Las autoridades están particularmente preocupadas por los buzos que están buscando en la áreas sumergidas del barco en medio de un mar de escombros que incluye objetos pesados y cables.

El movimiento del barco renovó los temores de que la nave pueda deslizarse más.

Los temblores en la región la semana pasada también avivaron los miedos de que la embarcación de hunda más en el agua.

El clima, con los rápidos vientos y las aguas picadas, ha obligado a la detención de las operaciones de rescate hasta el martes o el miércoles, dijeron las autoridades.

Tomará meses retirar los restos del barco, dijo Franco Gabrielli.

Durante una conferencia de prensa el domingo, Gabrielli dijo que si el barco no se desliza a aguas más profundas, tomará al menos 10 meses retirar sus restos. Y el proceso no empezará hasta que el combustible sea retirado de la costa de la isla de Giglio, asunto que duraría 28 días hábiles.

Entretanto, no habrá pesca, buceo u otras actividades normales en el agua cerca al barco, lo que extenderá las consecuencias económicas del desastre.

Alrededor de 4.200 personas estaban a bordo cuando el Costa Concordia chocó con rocas frente a Giglio el 13 de enero.