Las razones por las que China y Rusia no condenan al régimen de Siria
Los embajadores de China y Rusia ante la ONU vetaron la resolución de ese organismo sobre la situación en Siria.

Por Holly Yan, CNN

Mientras los líderes internacionales expresan su indignación por los asesinatos masivos ocurridos en Siria –y lamentan la incapacidad de aprobar una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que acuse al régimen sirio-, surgen cuestionamientos sobre los dos países que estuvieron detrás del rechazo.

China y Rusia vetaron este sábado un proyecto de resolución que habría exigido al presidente sirio, Bashar al-Asad, detener los asesinatos y responder a los llamados que buscan encontrar una solución encabezada por Siria para la crisis que lleva 11 meses.

Los analistas dicen que tanto China como Rusia tienen sus razones para mantener buenas relaciones con Siria.

Rusia es uno de los más importantes proveedores de armas para Siria. En tanto, China se ubicó como el tercer mayor importador de productos de Siria en 2010, según datos de la Comisión Europea.

"El renovado interés de Pekín en Damasco –el tradicional punto final de la Ruta de la Seda- indica que China ve a Siria como un importante centro de comercio", según dice un informe del 2010 de la Fundación Jamestown, un instituto de investigación y análisis con sede en Washington.

A pesar de que los informes establecen que el gobierno sirio ha matado a miles de manifestantes, el ministerio chino de Exteriores emitió un comunicado en agosto en el que destaca el "desarrollo estable" de las relaciones amistosas "en los últimos 50 años y más”.

"China y Siria se brindaron entendimiento y apoyo mutuo en temas relacionados con los intereses principales y centrales de cada uno", señaló el comunicado. "China mostró una comprensión consistente y un firme apoyo a la postura de Siria sobre los Altos del Golán, en tanto que Siria mantuvo su compromiso a la postura china y le ofreció apoyo incondicional en asuntos relacionados con Taiwán, Tíbet, Sinkiang y los derechos humanos".

La semana pasada, el representante permanente de China ante las Naciones Unidas comentó que tiene que detenerse la matanza de civiles inocentes, pero también dijo que está en contra de "aprobar" un cambio de régimen.

Una versión anterior del proyecto de resolución de la ONU exigía a al-Asad dimitir y delegar sus poderes a su vicepresidente, elemento que no estaba presente en el borrador votado este sábado por los integrantes del Consejo.

"China es de la opinión de que debe ser respetada la solicitud hecha por el pueblo sirio sobre reformas y protección de sus intereses", dijo el embajador Li Baodong este martes, según la agencia estatal china de noticias Xinhua.

"Es imperativo poner fin inmediato a toda clase de violencia en Siria y oponerse y detener el asesinato de civiles inocentes. Al mismo tiempo, se debe empezar sin demora un proceso político incluyente con una amplia participación de todos los partidos sirios con el fin de acelerar la reforma, así como solucionar pacíficamente, a través del diálogo y de las consultas, las diferencias y los conflictos”, dijo.

Rusia también tiene interés económico en Siria.

El valor total de los contratos sirios con la industria de defensa rusa probablemente supere los cuatro mil millones de dólares, según Jeffrey Mankoff, investigador asociado del Programa Rusia y Eurasia del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.

Mankoff dijo que el Instituto Internacional de Estocolmo para las Investigaciones sobre la Paz calculó en 162 millones anuales el valor de la venta de armas rusas a Siria, en el 2009 y 2010.

Además, Moscú firmó con Siria un acuerdo de 550 millones de dólares por aviones de entrenamiento militar.

Rusia también arrienda una instalación naval en el puerto sirio de Tartus, el cual da a la marina rusa su único acceso directo al Mediterráneo, dijo Mankoff.

Mientras que los líderes occidentales buscaban sacar del poder a al-Asad, el mes pasado Moscú envió un barco con aviones portadores de misiles a las aguas sirias en una demostración de apoyo, y mandó a las tropas sirias una dotación de misiles crucero Yakhont, según dijo Daniel Treisman, profesor de Ciencia Política en la Universidad de California, en Los Ángeles.

En declaraciones realizadas tras la votación de este sábado, los embajadores de Rusia y China comentaron que apoyan el fin de la violencia, pero que les parecía que la resolución no trataba el asunto de la crisis de manera apropiada.

El embajador ruso Vitaly Churkin dijo que el texto "no reflejó adecuadamente la verdadera situación de los asuntos y envió una señal desequilibrada" a las diversas partes en Siria. Además, Churkin que el ministro de Relaciones Exteriores visitará esta semana Damasco para sostener un encuentro con al-Asad.

El embajador chino Li Baodong hizo un llamado a todas las partes en Siria para restaurar el orden tan pronto como sea posible. Aunque el funcionario chino comentó que el texto sólo habría servido para “complicar el asunto” y “prejuzgaría el resultado del diálogo”.

China y Rusia vetaron en octubre otra resolución del Consejo de Seguridad, la cual habría exigido el cese inmediato de las medidas violentas en Siria, que funcionarios de las Naciones Unidas han dicho que han dejado un aproximado de 6.000 muertes desde que las protestas comenzaron hace casi un año.

Con un Consejo de Seguridad que no pudo aprobar la resolución, el futuro de la situación es incierto.

En tanto sigue el estancamiento diplomático, el número de muertos en Siria aumenta. Los Comités de Coordinación Locales de Siria, una red de activistas de oposición que organiza y documenta protestas, dijo que la violencia ha matado a más de 7.300 personas.