(CNN) - Joan Smalls tenía 19 años cuando dejó su casa familiar en el campo, en Puerto Rico, para seguir su sueño de caminar en una pasarela. En sólo cuatro muy ocupados años pasó de ser modelo de catálogo de tienda por departamentos, al rango de las modelos más buscadas, y desfiló para diseñadores como Jason Wu, Donna Karan y Tory Burch en la semana de la moda de otoño 2012 en Nueva York.

En su camino, derribó varias barreras al convertirse en la primera cara latina para Estee Lauder en sus campañas de marketing global de 2011. Desfiló en las pasarelas de Nueva York, Milán, Londres y París y su esbelta imagen apareció numerosas veces en las portadas y las páginas de Vogue en sus publicaciones británicas, francesas, españolas y de EE.UU.

“Joan es una belleza moderna; tiene elegancia, estilo y confianza en sí misma,” dijo Aerin Lauder, ex vicepresidenta senior y actual directora de estilo e imagen de Estee Lauder y agregó que “ella es una incorporación perfecta a los rostros globales de Estee Lauder”. Nada mal para una joven que usaba botas de combate para “resistir” el viaje diario de Queens hasta Manhattan. “Para llegar a la ciudad tomaba el autobús y luego el tren, por eso quería viajar lo más confortable posible,” dice la modelo y agrega que “especialmente al principio, cuando se tienen 10 o 15 castings por día, hay que estar cómoda”.

Joan comenzó a usar tacos durante todo el día cuando en 2009 cambió de agencia y comenzó a trabajar con Kyle Hager de IMG. En menos de un año conseguía el desfile que sería decisivo para el despegue de su carrera: fue la modelo exclusiva del modisto  Ricardo Tischis, para el show de alta costura de Givenchi, en enero de 2011.

“Cuando se quiere algo con tantas ansias y después, algo fantástico sucede, creo que es instintivo decir que ese va a ser el   momento en que todo cambia. Donde todos te miran de una forma diferente. Y agradezco a Kyle cada día por haber marcado la  gran diferencia en mi carrera y en mi vida,” dice la joven.

Ha recorrido un largo camino antes de su cumpleaños número 23 y todavía hay más en el horizonte: es la cara de las campañas primavera verano 2012 para Chanel, Lacoste y Calvin Klein Jeans y el trabajo sigue llegando.

Entre todo el brillo y el glamour, para Smalls una de sus mayores logros es ayudar a cambiar las percepciones de belleza en la moda y el modelaje. “Quiero continuar derribando barreras y mostrarle a la industria de la moda y al mundo que la belleza es diversa, y uno no tiene que responder a un cierto estereotipo para ser hermosa,” dice. “Cuando mirás al mundo, no tiene un solo color, sino  es un precioso arco iris, entonces ¿por qué no tener a  alguien que represente justamente a ese arco iris?”, señala la bella modelo que, rompiendo barreras, además piensa.