La disputa sobre minerales raros amenaza a la industria electrónica

LONDRES (CNN) — Estados Unidos, la Unión Europea y Japón han presentado una denuncia de comercio por las restricciones de exportación que China tiene sobre los minerales de tierras raras que son vitales para la producción de muchos dispositivos de alta tecnología.

¿Qué son los minerales de tierras raras?

Los minerales de tierras raras son 17 minerales con propiedades magnéticas y conductivas que son usados en la mayoría de los dispositivos electrónicos de hoy, incluidos las televisiones de pantalla plana, los smartphones, automóviles híbridos y las armas.

Los minerales incluyen al cerio, neodimio, disprosio, tungsteno y molibdeno. El tungsteno, por ejemplo, es usado en tecnologías electrónicas, automotrices, aeroespaciales y médicas. China produce el 91% del tungsteno del mundo. El molibdeno es un elemento metálico que se usa para los filamentos de las bombillas. China produce el 36% de molibdeno del mundo.

En realidad no son “raros”, y pueden encontrarse en otros países; incluido Estados Unidos, pero son difíciles de extraer de forma segura. Cerca de un tercio de los depósitos de minerales de tierras raras están en China pero el país controla el 97% de la producción, en parte gracias a los bajos costos laborales y a las regulaciones ambientales menos estrictas.

La importancia de los minerales de tierras raras y los suministros limitados han creado una fricción entre China y los Estados Unidos, entre otros países, por años.

¿Cuál es el problema?

El dominio de China en la industria ha llevado a sugerir que pueden ser usados como parte de una guerra comercial con Estados Unidos y Europa.

En 2010, un reporte del Congreso de Estados Unidos encontró que la posición dominante de China en la producción podría tener mayores implicaciones para el Departamento de Defensa de Estados Unidos. En junio de ese año, China estableció restricciones de exportación más estrictas a los materiales elevando los impuestos de exportación y reduciendo la cantidad que se puede enviar al extranjero.

Se redujo la cuota para las empresas chinas en un 32%, y para las empresas con inversión extranjera en un 54%. En diciembre, se redujeron aún más las cuotas y se suspendieron temporalmente los envíos de minerales de tierras raras a Japón, provocando un fuerte repunte en los precios de estos materiales.

¿Qué pasa ahora?

La denuncia de comercio de Estados Unidos, la Unión Europea y Japón acusa a China de aumentar los precios fuera de China mientras los baja dentro del país, creando ventajas injustas. Estados Unidos también acusa a China de acaparar los minerales para su propio uso e intenta presionar al país asiático para que retire sus límites de exportación.

China ha defendido sus acciones diciendo que están en consonancia con las regulaciones de la Organización Mundial de Comercio, y que las restricciones se deben a preocupaciones ambientales.

¿Por qué es importante?

Los minerales de tierras raras son inmensamente importantes para la industria de la tecnología, y Estados Unidos y la Unión Europea han sido fieros en su lenguaje en contra de China.

De acuerdo con la declaración de la Comisión Europea, las restricciones “violan las reglas de comercio internacional” y dañan a los productores de componentes de automóviles y computadoras, entre otras industrias.

La Unión Europea dijo que ha planteado la cuestión con China repetidamente en los últimos años sin tener éxito.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo: “Tenemos que tomar el control de nuestro futuro energético y no podemos dejar que la industria energética eche raíces en otro país sólo porque se les permite romper las reglas”.

¿Qué pasará después?

La Unión Europea, Estados Unidos y Japón están haciendo las solicitudes de consultas con las autoridades chinas, como parte del proceso de disputa de la OMC. Si no se alcanza ningún acuerdo dentro de 60 días, el problema puede ser trasladado a un panel de solución de la OMC.

Cualquiera que sea el resultado, podría tomar algún tiempo: una disputa similar en contra de China por las restricciones de materias primas fue establecida este año a favor de México y otros países y regiones, entre ellos Estados Unidos y la Unión Europea, tres años después de que fue presentada.