Coche bomba estalla en ciudad al norte de Siria; combates dejan al menos 20 muertos
Funcionarios de seguridad sirios inspeccionan un edificio destruido tras los ataques en Damasco el sábado.

(CNN) – Tres personas murieron por la explosión de un coche bomba en la ciudad siria de Alepo (la segunda más grande del país) el domingo, dijeron activistas opositores.

Al menos otros 25 resultaron heridos en el estallido, dijo el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

La televisión estatal siria describió la detonación como “una explosión terrorista” que ocurrió entre dos edificios residenciales. Activistas de la oposición dijeron que la bomba fue activada cerca de la sede de seguridad política de la ciudad.

El hecho ocurrió un día después de una serie de explosiones en Damasco que mataron a decenas de personas.

Un líder rebelde sirio refutó con vehemencia la versión del Gobierno de que los llamados “terroristas” –y no el mismo régimen- están detrás de los ataques de Damasco.

“Ese es el juego del régimen. Así son trucos. Hacen este tipo de explosiones de vez en cuando para reunir más apoyo y compasión internacional”, dijo el domingo el capitán Ammar al-Wawi, del grupo rebelde Ejército Libre de Siria. “Están intentando con desespero probarle al mundo que luchan contra pandillas armadas, pero la realidad es que ellos son los que hacen todos los asesinatos”.

Al menos 20 personas murieron en los combates en todo el país el domingo, incluyendo dos niños y siete soldados del Ejército Libre de Siria, según dijo el grupo Comités de Coordinación Local de Siria. Entre los muertos están nueve personas de Idlib y cuatro en los suburbios de Damasco, dijo la red de activistas.

Cuatro soldados sirios murieron en combates contra opositores cerca a la ciudad de Jisr al-Shugur, dijo el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

Fuerzas del Gobierno asaltaron y arrestaron al líder opositor Mohamed Sayed Rasas durante una protesta contra el régimen en Damasco, dijo el Observatorio.

En la ciudad de Deir Ezzor se presentaron fuertes combates y explosiones en enfrentamientos de las fuerzas del Gobierno y grupos opositores.

Más de un año después del inicio de la represión del régimen contra los disidentes, los reportes de muertes aumentan cada día.

La situación humanitaria a lo largo de Siria se deteriora, dijo en un comunicado el domingo el Comité Internacional de la Cruz Roja.

“El Comité está particularmente preocupado por las personas vulnerables, así como por los detenidos por combates y los que están enfermos o heridos y necesitan cuidado médico”, dijo el presidente de ese organismo Jakob Kellenberger, que tiene programado discutir la situación con el ministro de relaciones exteriores de Rusia en Moscú el lunes.

El viernes, Kofi Annan, el enviado conjunto de la ONU y la Liga Árabe en Siria, dijo que está tratando de hallar una solución pacífica a la violencia en Siria y de conseguir “acceso sin obstáculos” para la ayuda humanitaria.

El exsecretario general de la ONU dijo que la situación en Siria es “mucho más compleja” que la que hubo en Libia y en otras naciones.

Cuando se le preguntó por la posibilidad de un gobierno de coalición, Annan dijo que ese desarrollo tiene que surgir a partir de los diálogos entre los sirios.

Annan se reunió el fin de semana pasado con el presidente sirio en Damasco y con la oposición siria en Turquía en un esfuerzo por terminar con la violencia que ha arrasado a la nación.

La mayoría de informes dentro de Siria indican que el régimen está masacrando a civiles para acabar con los disidentes que buscan derrocar al presidente Al Asad, cuya familia ha gobernado a Siria por más de cuatro décadas.

Pero el régimen de Al Asad insiste en que “grupos terroristas armados” están detrás de la violencia y dice que cuenta con apoyo popular por sus acciones.

CNN no puede confirmar de manera independiente los reportes de cifras de muertos ni de los ataques en Siria porque el Gobierno ha restringido severamente el acceso de periodistas internacionales.

Pero más de 8.000 personas han muerto en el conflicto, según cifras de las Naciones Unidas. Activistas opositores dicen que la cifra total es superior a los 9.000 muertos, siendo la mayoría civiles.