Por Ernie Reid, especial para CNN en Español.com

Nota del editor: Ernie Reid se desempeñó como Gerente de Marketing Estratégico y Productos Especiales en EMI Music, PolyGram/Universal Music Group, y como consultor externo en Sony Music. Actualmente es consultor en Marketing Estratégico y en piratería fonográfica.

Mario Breuer es parte de la espina dorsal del rock Argentino. Su contribución a la industria discográfica latinoamericana es muy difícil de resumir; por sus manos pasó la grabación, mezcla y/o producción de más de 2.500 (sí, dos mil quinientos) de los discos más importantes de la historia del rock. Como todos los verdaderos talentosos, habla poco y hace mucho.

Hizo una pausa en su agitada agenda para recibirnos y contarnos, al menos, parte de su historia.  

Ernie Reid: ¿Dónde naciste? ¿A qué escuela fuiste?

Mario Breuer: Nací en la ciudad de Buenos Aires. Viví en el barrio de La Lucila. Desde temprana edad fui al colegio St. John’s, en Martínez. Después estudié en el Nacional de San Isidro, y cuando me echaron de allí, fui a un colegio en el centro. Estaba bueno, porque estaba lleno de hijos de artistas, directores de cine y gente así. Se llamaba Juan María Gutiérrez.

ER: ¿Cuándo descubriste tu pasión por los estudios de grabación?

MB: Empecé a estudiar percusión en el conservatorio Juan José Castro de La Lucila y me conseguí un trabajo en un sello discográfico muy pequeño, llamado Fonema. Era una empresa familiar. Un día, uno de los dueños, Iván Cosentino, me dio unas llaves y me pidió que le ordenara el cuarto del fondo. Cuando abrí la puerta y encendí la luz -una lamparita de 40 Watts colgada del techo- me encontré con un estudio con paredes de ladrillo donde colgaban carretes de cinta, pedazos de cinta, cables, y sobre una mesa de madera desvencijada y torcida, una consola y dos grabadores. En ese momento, se abrió el techo, entró una luz brillante y dijo “no saldrás nunca más de aquí”. En ese exacto momento supe que lo mío eran los estudios de grabación.

ER: ¿Dónde estudiaste Ingeniería de sonido y producción?

MB: Estaba muy hambriento y ansioso por aprender, y la carrera de Ingeniería de Sonido no existía en Argentina. Corría 1980. Entonces decidí irme a estudiar a Los Ángeles, que era la Mecca para cualquiera que quisiera dedicarse a la industria discográfica. Finalmente encontré lo que buscaba en UCLA (University of California, Los Angeles). Allí estudié Ingeniería de Sonido y Producción Discográfica.

ER: Trabajaste con los primeros proyectos de Soda Stereo, Sumo, Andrés Calamaro antes de Los Abuelos de la Nada... ¿Cómo fue ese período?

MB: Cuando volví de Los Ángeles, unos amigos me convocaron para crear un estudio de grabación que tuviera algunos adelantos tecnológicos que otros no tenían. Así montamos los Estudios Del Jardín que fue el semillero del rock de la década de 1980. El primer trabajo solista de Charly García, la música de la película Pubis Angelical se grabó allí. Grabé con Andrés Calamaro y Gringui (Augusto) Herrera. Allí también grabé con Gustavo Cerati antes de Soda Stereo.

Fue donde realmente aprendí a trabajar. En UCLA aprendí la teoría, pero en el estudio Del Jardín empecé a ponerla en práctica. Luego todo se profesionalizó y pasé a trabajar en los estudios Panda. Así como Del Jardín fue un semillero, Panda fue la cueva donde se grabaron más de la mitad de los discos de rock argentino de los años ’80. Fue una década maravillosa, divertida y muy creativa.

ER: En 1984 grabaste el primer disco de Fito Páez, Del ’63. ¿Qué recordás de esas sesiones?

MB: Todas las sesiones con Fito eran muy intensas; él era como una especie de Tiranosaurius Rex saliendo del huevo. Ya estaba trabajando con Charly (García) y estaba buscando dejar su huella en la música argentina; y lo hacía con mucho énfasis. Cuidaba cada detalle, cada sonido. Tenía muy claro cómo quería que fuera su disco. Recuerdo habernos pasado un día entero con el Tuerto Wirzt (el baterista Daniel Wirzt) creando un sonido de tambor para el tema Cuervos En Casa. Finalmente logramos ese sonido, lo grabamos y quedó monstruoso.

Recuerdo también que era una época muy creativa de Fito y él se volvía a su departamento en La Boca y se quedaba componiendo hasta las 8 de la mañana, y a las 9 empezaba la sesión... Entonces aparecía por el estudio a las 12 del mediodía... 1 de la tarde... Recuerdo largas horas de espera durante esas sesiones (risas). Pero también recuerdo momentos muy mágicos, muy creativos y de mucha intensidad.

ER: ¿Cuándo empezaste a trabajar con Charly García? ¿Cómo es trabajar con Charly? ¿Qué discos grabaste con él?

MB: Charly García es mi ídolo total del rock nacional desde Sui Generis en adelante. La Máquina de Hacer Pájaros, Serú Girán y sus discos solistas son increíbles. Cuando volví de EE.UU., Charly estaba terminando de grabar Yendo De la Cama Al Living. Mi padrino profesional y mentor en esta carrera, Amílcar Gilabert, le sugirió a Charly que yo hiciera el monitoreo durante la gira. Después, lo primero que grabé con él fue una parodia teatral de Antonio Gasalla basada en Alicia En El País de Las Maravillas. Así empecé a trabajar con él en producciones de discos de Celeste Carballo, Fabiana Cantilo y Suéter, entre otros. El primer disco completo de Charly que grabé fue Parte de la Religión (Sony, 1987). En rigor de verdad, nunca dejé de trabajar con él. En todos sus discos hice algo. Grabé Casandra Lange (Sony, 1995), Demasiado Ego (Interdisc/UMG, 1999), mezclé algunos temas de Kill Gil (Del Angel/Sony, 2010), y también me tocó hacer la versión 5.1 de ese disco.

ER: ¿Qué grabaste con Luis Alberto Spinetta y Los socios del Desierto?

MB: Luis Alberto mágicamente me llamó para grabar el primer disco de Los Socios Del Desierto. Un momento absolutamente místico con la banda más poderosa que hubo en Argentina. Ese trío volaba, con Daniel “Tuerto” López en batería, Marcelo Torres en bajo y el Flaco... Energía total y absoluta.

ER: ¿Usás redes sociales? ¿Te resultan útiles?

MB: Tengo mis pruritos con las redes sociales. Me parece que distraen mucho y que definitivamente quiebran la sensación de intimidad que había antes de su existencia. Las uso para comunicarme, aunque muy escuetamente. No soy de contar mi vida a través de ellas. Sí las utilizo para promocionar mi lado educativo,  para comunicar cosas de índole profesional. No las uso para socializar. Cuando me comunico socialmente, lo hago a través del e-mail. No soy fanático de colgar mis fotos. Sé que las redes sociales no se adueñan, pero sí toman derechos sobre cada cosa que uno postea, y por eso me cuido mucho.

ER: Grabaste varios discos de Los Redonditos de Ricota. ¿Cuáles fueron? ¿Sabés si van a volver a reunirse?

MB: Con los Redonditos empecé a trabajar en La Mosca y La Sopa (1991). Ya tenían dos temas hechos, Toxi-Taxi (por Roberto Fernández) y Mi Perro Dinamita (por Gustavo Gauvry). Me tomé muy en serio ese disco. Me metí irreverentemente en la producción. Se dio una linda alquimia de trabajo con Skay (Eduardo Beilinson) y con el Indio (Solari). Yo estaba también en un momento muy alto de mi carrera.

Hice todo lo de los Redondos a partir de ahí: Lobo Suelto/Cordero Atado (1993); Luzbelito (1996) que es el disco que más me gusta; Último Bondi a Finisterre (1998); y Momo Sampler (2000).

 Me dieron la libertad de hacer lo que quisiera. Si yo decía “este disco lo quiero mezclar en la luna”, me respondían “va a costar un poquito caro, pero lo mezclamos en la luna”. Tomé riesgos grandes, como el mezclar en EE.UU, pero valió la pena el esfuerzo y mezclamos con una gran consola Neve. En la vida hay que tomar riesgos.

Fue una hermosa etapa de mi vida. Tengo la sospecha de que no se va a volver a repetir. Creo que Los Redondos no se van a reunir. Entiendo que todos ellos  están muy contentos en sus etapas post-Redondos. Pero por supuesto, ¿quién soy yo para decir que sí o que no?

ER: Dedicás mucho tiempo a la docencia. ¿Qué cursos estas dictando y cómo debe hacer la gente para anotarse?

MB: En este momento estoy dando unos cursos y talleres de mezcla muy completos e intensos. Son tres días seguidos y la gente que lo ha tomado siente que le ha servido, que han mejorado sus mezclas. También doy un seminario de gestión de producción;  enseño cómo empezar un disco y terminarlo en forma exitosa. Qué cosas son necesarias y qué es lo que uno tiene que saber para lograrlo. La información está disponible en mi página. Allí hay una descripción de los cursos e información de contacto.

ER: Para cerrar la nota, ¿nos mostrarías algo en lo que estés trabajando en este momento?

MB: ¡Sí, Claro!

Mario nos honró con un gesto muy inusual: mezcló en vivo y en exclusiva para CNN en Español el tema A La Montaña, de su nuevo y primer proyecto solista, Ecochic. Aquí está el video de este inolvidable momento.

También lo convencimos para que nos cediera otro audio en exclusiva, Gaia, parte de su nuevo trabajo.

¡Gracias, Mario Breuer!

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