EE.UU. refuerza su despliegue en la "cacería" de Joseph Kony

Obo, República Centroafricana (CNN) — Los verdes y frondosos bosques de África central durante mucho tiempo han sido el lugar de recreo y refugio del señor de la guerra más famoso del continente, Joseph Kony.

Su Ejército de Resistencia del Señor, el cual empezó con el propósito de derrocar el gobierno de Uganda, se ha extendido desde entonces a zonas lejanas muy dentro de las fronteras de la República Centroafricana, Sudán del Sur y la República Democrática del Congo.

Aunque las autoridades no saben con exactitud dónde está Kony, tropas estadounidenses han sido enviados a la zona para ayudar a encontrar y derrotar al líder del ERS.

Se han logrado avances, pero según información de CNN, aún queda mucho trabajo por hacer, tanto para localizar a Kony como para restablecer en la región la sensación de estabilidad y seguridad.

“Definitivamente Kony sigue siendo una amenaza. Ha estado prófugo. Está en decadencia, y en modo de supervivencia, aunque sigue siendo peligroso, lo seguirá siendo hasta que el ERS sea eliminado”, dijo un capitán de las Fuerzas Especiales de Estados Unidos. El capitán, cuya identidad CNN prefirió no revelar por cuestiones de seguridad, habló desde Obo, un poblado en la República Centroafricana.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ordenó el año pasado el despliegue de unos 100 soldados a África central para ayudar a perseguir a los líderes del ERS. Distribuidos en cuatro bases de operaciones, asesoran a las fuerzas regionales.

“Ayudamos a las fuerzas de nuestra nación aliadas a plantearse preguntas correctas, quién, qué, cuándo, dónde y por qué, para conseguir toda la información”, dijo el capitán.

El ERS ha estado prófugo desde que en 2008 fue dispersado de una base temporal en territorio congoleño por un mal efectuado ataque a la posición de Kony respaldado por Estados Unidos, en la denominada Operación Relámpago.

Los ataques del ERS han matado desde entonces a 2.400 personas y desplazado a 465.000, según Solución Uganda, un grupo sin fines de lucro que monitorea la actividad del ERS. Otras 3.400 personas han sido secuestradas.

Entre esclavos y víctimas sexuales

La Corte Penal Internacional busca por crímenes de lesa humanidad a Kony, quien saltó a la fama mundial con la difusión de un video en internet sobre sus acciones. Él y su grupo están acusados de matar y mutilar a los pobladores, secuestrar niños y convertirlos en soldados o esclavos sexuales.

Madelaine Simbachalanio, una de las víctimas, está considerada una afortunada. Fue secuestrada por soldados del ERS, pero liberada en pleno bosque una vez que llegaron a su campamento base, dijo. Milagrosamente, exhausta y aterrorizada, regresó a casa. A muchos de los que fueron secuestrados junto a ella no se les volvió a ver.

Parte de la dificultad en rastrear a Kony proviene del hecho de que él puede moverse libremente a través de las porosas fronteras, y no todos los países de la región se han unido a su búsqueda, dijo el portavoz de las fuerzas armadas ugandesas, coronel Felix Kulayigye. Cree que Kony se desplaza entre Sudán y la República Centroafricana.

“Esta es la estrategia que ha empleado en los últimos cuatro o cinco años. Cuando es mucha la presión aquí, se desplaza a través de la frontera porque sabe que no se nos permite ir tras él”, dijo Kulayigye. “Siempre que es intensa la presión, se va hacia el norte de Sudán. Esto dificulta nuestra operación”.

Pero un portavoz del Ministerio sudanés de información negó la imputación. “Esto es totalmente incorrecto”, dijo Rabi Abd al-Ati. “No damos cabida a los rebeldes de Uganda o de cualquier otra parte... El ERS no tiene presencia en nuestras zonas”.

Independientemente de dónde se encuentre Kony, la esperanza es que la búsqueda para encontrarlo no sólo conducirá a su captura, sino que también pondrá fin a la larga pesadilla regional que él desató.

A pesar de la presencia de tropas, algunas personas de Obo dicen que siguen con miedo como para dormir en sus camas. Duermen en el patio, escondidos en la maleza afuera de sus casas, pues les preocupa que el ERS vaya por ellos en la noche.

Devolver a la normalidad la vida de esas personas tras el miedo en el que viven es tan importante como la captura de Kony, dijo el capitán de las Fuerzas Especiales.

“Creo que esta misión es muy valiosa, y que va a traer estabilidad a una región que durante mucho tiempo no la ha tenido. Si podemos hacer algo para ayudar a disminuir las atrocidades, y para hacer que los lugareños se sientan seguros, entonces creo que definitivamente vale la pena”, dijo.

El periodista Isma’il Kushkush contribuyó con este reporte