Tommy John acepta su papel en la historia médica y en el deporte
Tommy John fue pitcher de 26 temporadas en las Grandes Ligas, donde logró 700 carreras.

Por Todd Sperry, CNN

(CNN) — Tommy John fue pitcher en 26 temporadas en las grandes ligas, con estadísticas de 700 carreras que lo colocan en el lugar número ocho de los mejores pitchers en las grandes ligas del beisbol.

Pero eclipsando su legado duradero en el montículo, se encuentra la historia de su lesión, la cirugía pionera y la rehabilitación que tuvo que soportar, así como el impacto a largo plazo que la operación con su nombre ha tenido sobre cientos de jugadores desde ese entonces.

Ahora, los fanáticos del deporte y los atletas escuchan el término cirugía de Tommy John y no se inmutan; ya no algo que termina con su carrera.

Actualmente hay 29 beisbolistas activos en las grandes ligas que serán operados o que ya han pasado por este procedimiento, de acuerdo con MLBDepthcharts.com. Esto incluye al jugador de las Medias Blancas de Chicago, Phillip Humber, pitcher del juego perfecto número 21 en la historia de las grandes ligas, que se llevó a cabo la semana pasada. Humber se sometió a una cirugía Tommy John exitosa en el 2005.

Otro ejemplo es el jugador de los Rockies de Colorado, Jamie Moyer, quien la semana pasada se convirtió en el pitcher más viejo, a los 49 años, en registrar una victoria en las grandes ligas.

La cirugía de reconstrucción del ligamento colateral del codo (su nombre médico) es un procedimiento de injerto en el que los médicos toman tendones de otra parte del cuerpo —antebrazo, muslo, cadera o rodilla— y remplazan el ligamento medial en el codo con la porción del injerto.

Dos agujeros son perforados en los huesos del brazo del paciente y el ligamento de remplazo es tejido entre estos, en un patrón parecido a una figura en forma de ocho.

Pero, ¿qué piensa John sobre que el nombre se está volviendo sinónimo de un procedimiento médico de alto perfil?

“Si hubiera sabido que puedes tirar un juego perfecto con esto, hubiera tratado un poco más”, bromeó el exbeisbolista, quien ahora tiene 68 años. Cuando se refiere a la operación, sin dudarlo, la llama cirugía Tommy John y dice que es un honor el procedimiento lleve su nombre.

El 17 de julio de 1974, cuando tenía 31 años, jugó como pitcher de los Dodgers de Los Ángeles en un partido contra los Expos de Montreal; 38 años después. recuerda el momento fatídico.

"Tenía corredores en la primera y segunda base. Estaba tratando de hacer que el bateador conectara un lanzamiento para hacer que golpeara una bola en la tierra para que pudiera obtener dos y salir ilesos de la entrada. Tiré un lanzamiento y justo después de que tiré, sentí un dolor punzante y la bola solo salió hacia el home plate y dije: 'Dios mío, ¿qué he hecho?'".

Intentó otro pitch antes de dejar el juego.

"Llegué a la banca, me puse mi chaqueta y le dije a nuestro entrenador: 'Billy, vamos por el médico Jobe; algo anda mal, trae al médico Jobe', y el resto es historia”, contó John.

Frank Jobe era el cirujano ortopédico de los Dodgers de Los Ángeles y un buen amigo de John. Después de varios exámenes, Jobe le dio al pitcher malas noticias: si no se sometía a una cirugía, nunca jugaría en las grandes ligas de nuevo. Para él, esto era impensable.

Aunque confiaba en Jobe y lo consideraba su amigo, la cirugía nunca había sido intentada antes.

“Me dijo lo que iba a hacer”, recordó John. “Dijo: 'si lo sacaste del hueso, entonces lo que haremos será volverlo a colocar en el hueso y no habrá problema. Pero si no, tendré que remover el tendón de tu antebrazo derecho y ponerlo como injerto en tu codo izquierdo'”.

John, con una carrera en Matemáticas, pidió a su amigo cirujano las probabilidades de un resultado exitoso: eran del 1%.

"Bueno, fue el mejor de mi clase de preparatoria y 1 o 2% de 100 es mejor que un 0% de 100", dijo.

El 25 de septiembre de 1974, Jobe realizó la cirugía.

La rehabilitación fue agotadora, dejando inicialmente a John con lo que él llama “una mano en forma de garra”. Hubo una cirugía subsecuente para reparar el daño en los nervios. Después de 16 semanas, finalmente pudo lanzar otra vez, pero se perdió la temporada de 1975.

De regreso al juego

John recuerda su régimen de pitcheo de rehabilitación después de la cirugía como una prueba verdadera. “Lanzaba la bola cada día excepto el domingo. Mi razonamiento era que si Dios descansó en domingo, pensaba que Tommy John también debía hacerlo”.

Regresó al beisbol en 1976 y fue pitcher por 13 temporadas más, terminando su carrera en 1989.

¿Por qué los jugadores todavía sufren lesiones que requieren la cirugía Tommy John? Él dice que actualmente los entrenadores hacen trabajar de más a los atletas jóvenes. La mayoría son niños, de acuerdo con John, y pitchean todo el año, mientras que sus brazos todavía se desarrollan. "¿Acaso Steve Carlton lanzó los 12 meses del año? No. ¿Por qué tomas a jóvenes que tienen menos habilidad, menos edad y abusas de su brazo por 12 meses, cuando el mejor en el mundo no lo hizo por 12 meses?", cuestionó John.

Los jugadores que se someten a la cirugía Tommy John aún enfrentan meses de una rehabilitación angustiante. Cuando se le preguntó por qué no ha mejorado el tiempo de recuperación, pese a los avances médicos, John dijo:

"Creo que tienes que darle a tu brazo un descanso. Dios curará tu brazo. Naturalmente, tu cuerpo fue hecho para sanar".

Aunque no hay un Club de Tommy John para los cientos de jugadores que pueden agradecerle ser el pionero en el procedimiento médico que salvó sus carreras y no se mantiene en contacto con ellos, el exbeisbolista piensa invitar a algunos a un torneo de golf.

Ahora vive en Nueva Jersey, Estados Unidos y dice que se siente bien.

“Mi codo está bien; mi hombro se tira, pero mi codo está bien”, dijo John.

Sigue activo en el beisbol; aún busca jugadores y recientemente entrenó al equipo independiente Bridgeport Bluefish, un trabajo que califica como "el más divertido que he tenido". También trabaja para una empresa que vende tablas de resultados para eventos deportivos.

Reconoce que algunos fanáticos jóvenes lo conocen por la cirugía y no por su carrera en el beisbol, pero no le preocupa.

“Agradezco a Dios que el médico Jobe hiciera lo que tenía que hacer y yo hice lo que tenía que hacer. Y será por siempre conocida como la cirugía Tommy John. Me convertiré en polvo y la cirugía Tommy John probablemente seguirá viva”.