Egipto se prepara para las elecciones presidenciales entre protestas y caos

Por Verónica Balderas Iglesias

El Cairo (CNN) - Mientras los egipcios se alistan para los próximos comicios presidenciales, muchas preguntas surgen sobre los hechos que han precedido este proceso durante el gobierno interino. Entre ellas, si el ala política de los Hermanos Musulmanes presionará para que se juzgue a los miembros del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, liderados por el ministro de Defensa, Mohamed Hussein Tantawi, por la forma en que condujeron el periodo de transición.

La diputada del Partido Libertad y Justicia Azza El Garf dijo que “escucharemos las demandas del pueblo, pero existen leyes y autoridades responsables de conducir ese proceso si así lo deciden".

Muy cerca de las instalaciones castrenses en la zona de Abaseya en El Cairo, donde en recientes días se han registrado violentos enfrentamientos que han dejado víctimas mortales y cientos de heridos, los cánticos de “Fuera la Junta Militar” han sido muy claros.

Como en varias ocasiones, durante más de un año de gobierno interino, las más recientes protestas condenaron la forma en que las autoridades de la República Árabe han fracasado para prevenir sangrientos actos de violencia callejera.

¿Quien empezó las trifulcas de estos últimos días?, ¿cuál fue la razón y por qué estallaron justo a menos de un mes de que se lleve a cabo la primera ronda de los comicios presidenciales? Son preguntas para las que nadie parece tener respuesta.

“Está ocurriendo lo mismo que pasó en noviembre, cuando días antes de las elecciones parlamentarias se registraron choques cerca del Ministerio del Interior y la Plaza del Tahrir”, recuerda Samer, un joven egipcio que describe la situación politica actual como “un completo caos”.

En una conferencia de prensa el pasado jueves, el general Mohamed El-Assar aseguró que la Junta Militar cederá el poder antes del 30 de junio y que observadores de 45 países han sido invitados a presenciar los comicios, que subrayó serán transparentes.

Pero las que podrían convertirse en efecto en las primeras elecciones libres para elegir a un jefe de estado, también representan un gran desafío para los funcionarios encargados de organizar los aspectos logísticos del proceso electoral.

“Prevenir actos de fraude como los reportados durante las elecciones parlamentarias es difícil para quienes supervisamos los comicios, ya que una vez que la persona recibe la hoja para sufragar y se ubica detrás de una cortinilla para ejercer el derecho a que su voto sea libre y secreto, es imposible para nosotros saber si por ejemplo intercambia el documento por otro previamente marcado para beneficiar a tal o cual parte”, explicó el portavoz de la Autoridad Administrativa Judicial, Mohamed Samir.

El funcionario narró una experiencia que dice tuvo en la zona de El Arish, (a unos 344 km al noreste de El Cairo) cuando una mujer con lágrimas en los ojos se quejó de que su esposo la divorciaría si no votaba por quien el prefería.

“Todavía hace falta mucha educación para prevenir este tipo de intimidación y garantizar los derechos de las mujeres y su participación en la política”, subrayó Mohamed Samir.

Cuatro millones de mujeres de hecho no votaran por carecer de la credencial de identidad ciudadana, segun explica Ashraf Abdel Wahab, quien está a la cabeza del Ministerio Estatal para el Desarrollo Admnistrativo, encargado entre otras cosas de la base de datos del electorado y la difusión sobre la ubicación de los centros de votación vía mensajes de texto (SMS) y el sitio de internet https://www.elections.eg/

“Durante las elecciones parlamentarias abrimos una línea telefónica para recibir todo tipo de quejas sobre el proceso electoral, pero no tuvimos el tiempo ni los recursos necesarios para atenderlas”, reconoce el Ministro interino, quien dice que la misma opción se ofrecería al pueblo durante las presidenciales, “únicamente si otras autoridades concernientes se comprometen a actuar para solucionar las quejas”. La decisión al respecto se anunciará en próximos días, agregó.

Para facilitar que vote la comunidad analfabeta del pais, que según cifras de la Agencia Central de Movilización Pública y Estadísticas (CAPMAS) representa alrededor del 30% de la población, los candidatos presidenciales serán “reconocidos” mediante diversos símbolos. Así por ejemplo, el ex Secretario General de la Liga Árabe, Amr Moussa, será identificado con un sol; el antiguo miembro del grupo de los Hermanos Musulmanes, Abdel Moneim Aboul Fotouh con un caballo, y el candidato del islamista “Partido Libertad y Justicia” Mohamed Mursi, con una balanza.

“Será una competencia muy cerrada y solo graves incidentes de seguridad podrían justificar que se pospusieran las elecciones presidenciales”, advirtió Mohamed Samir.

Pero mientras se define el futuro del pais de origen de 90 millones de personas (82 millones que radican en Egipto y 8 millones en el exterior), según cifras difundidas esta semana por CAPMAS y el Ministerio de Relaciones Exteriores, la única forma responsable de responder a las inquietudes de potenciales turistas que nos preguntan vía Twitter qué tan seguro es visitar Egipto, es que consulten con las autoridades de sus respectivos países y que continúen monitoreando muy de cerca las noticias.
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