Opinión: Que este año sea el ‘Día Sin Madres’
Christy Turlington Burns, sentada a la derecha, y la Heroína de CNN Robin Lim, sentada a la izquierda, con madres y sus hijos recién nacidos en una clínica de Bali, Indonesia.

Por Christy Turlington Burns*, especial para CNN

(CNN) – Para aquellos pocos que no se han dado cuenta: hoy es el Día de la Madre, una festividad que muchas personas en el mundo tienen la fortuna de celebrar.

Este año, la Federación de Comercio Minorista de Estados Unidos estima que los estadounidenses gastarán alrededor de 18.600 millones de dólares en regalos para este día, aunque muchos de nosotros celebramos sin tener saber cuál fue la intención original de este día.

El Día de la Madre inició con Julia Ward Howe, y sus objetivos eran bastante diferentes a cualquier cosa que uno pueda encontrar en una tarjeta de regalo. En su proclamación del Día de la Madre de 1870, Howe les pidió a sus ‘hermanas’ trabajar para conseguir la paz, para que así su hijo pudiera regresar de la guerra: “En el nombre de las mujeres y la humanidad, pido de todo corazón que un congreso general de mujeres pueda ser realizado… para promover la alianza de diferentes nacionalidades para el cordial establecimiento de los grandes intereses de paz”.

Este año, me gustaría proponer que tanto las madres como el resto representen el espíritu del propósito común que Julia Ward Howe buscaba lograr y que nos enfoquemos en una batalla silenciosa que le quita la vida a cientos de miles de mujeres cada año: el parto.

La Organización Mundial de la Salud estima que alrededor de 360.000 niñas y mujeres mueren en todo el planeta cada año por complicaciones relacionadas al embarazo y al parto. Casi todas esas muertes son evitables. No es que sean evitables si hallamos una cura, y no es que sean evitables si ampliamos la normativa en tratamientos costosos.

Son evitables si ampliamos los servicios básicos que ya conocemos: si les ayudamos a las mujeres a acceder a centros de salud de manera oportuna, si nos aseguramos que un profesional capacitado estará disponible para supervisar el parto, si les damos acceso a métodos de planificación familiar para que no tengan hijos con tanta frecuencia. Estas metas son alcanzables, pero sólo si decidimos que vale la pena salvar las vidas de las madres.

¿Cómo es este problema en todo el mundo?

Mientras que las tasas de mortalidad materna son con frecuencia más altas en los países en desarrollo, particularmente en el África subsahariano y en el sudeste asiático, en varios de esos países estamos empezando a ver mejoras. Sorprendentemente, las tasas de mortalidad materna están aumentando en Estados Unidos.

Según la Organización Mundial de la Salud, la tasa de mujeres que murió de complicaciones en el embarazo en Estados Unidos aumentó en casi 50% de 1980 a 2008, una estadística que sugiere que el problema es por la igualdad de recursos y por la deficiencia en educación, no por la falta de tecnología o de infraestructura.

Hace dos años hice un documental llamado No Woman, No Cry y fundé una campaña de defensa de derechos llamada Every Mother Counts (Cada Madre Cuenta). Realicé esas dos iniciativas para generar conciencia y apoyo para el cuidado médico de madres y niños. Estamos tratando de centrar la atención en un problema global del que poco se habla y que puede ser solucionado si lo volvemos una prioridad.

Nuestra organización mide su éxito por las acciones tomadas para reducir la mortalidad materna y mejorar la salud de las madres. Nuestro objetivo es realizar cinco millones de estas acciones para 2015: firmar una propuesta de ley, correr una maratón de apoyo, donar un celular viejo para que pueda ser usado para la comunicación y el cuidado médico en áreas rurales, por ejemplo. Nuestra página, everymothercounts.org, muestras las acciones específicas que cada uno puede realizar, siendo muchas de ellas pasos directos para ayudar a divulgar el mensaje o recoger fondos para conseguir soluciones sencillas. Individualmente muchas de esas acciones pueden parecer pequeñas, pero cuando se suman pueden salvar vidas.

Con eso dicho, esto es lo que proponemos para el Día de la Madre: un “Día Sin Madres”. Nuestra “proclamación” motiva a las madres a unirse para “desaparecer” durante el día, en solidaridad con las mujeres que mueren por problemas en su embarazo o durante el parto. Creemos que al actuar juntas podemos mostrar cuánto se extraña a una madre cuando no está.

Estamos divulgando el mensaje con una película de familias que hablan sobre este problema, para que así el próximo año haya más madres y familias que puedan celebrar el Día de la Madre con sus seres queridos.

Por favor únanse a mí en  http://www.facebook.com/everymothercounts. Porque nuestro silencio será el mensaje más ruidoso para todas las madres.

*Nota del editor: Christy Turlington Burns es activista de la salud materna, fundadora de Every Mother Counts y directora y productora del documental No Woman, No Cry.