El lugar en donde los aviones muertos vuelven a la vida
Aviones en desuso van al hangar de Tarmac Aerosave en el sur de Francia para ser desmantelados.

Por Ayesha Durgahee, CNN

(CNN) – Fuselajes sin alas, cabinas de mando desocupadas y alerones desgastados están regados por el gran hangar de Tarmac Aerosave, en donde los aviones viejos encuentran su final.

Pero en medio de esta escena de destrucción industrial se alza el triunfo de la reencarnación por el reciclaje, dice Sebastien Medan, jefe de desmantelamiento de la compañía francesa.

“Recibimos un avión viejo…y este trabajo finaliza  cuando todo el material de la nave puede ser reusado”, dice Medan.

Tarmac Aerosave ha estado desmantelando aeronaves en desuso en su base en Aerospace Valley –un sitio de firmas francesas de ingeniería de vuelo cerca a Tarbes, en el sur del país- desde que fue creada en 2009. Aunque el principal negocio de la compañía es el almacenamiento de aviones, ya ha desbaratado 12 aviones por completo.

Las piezas rescatadas durante este proceso son reutilizadas. El tren de aterrizaje y los flaps son modificados para ser reinstalados en nuevos aviones mientras que las cabinas de vuelo son utilizadas para simuladores de vuelo. Todas las partes que son guardadas pueden ser vendidas por los fabricantes de aviones. Lo que queda, entretanto, es destrozado y vendido por Tarmac.

“El porcentaje de un avión que puede ser reciclado es de alrededor de 87% y en realidad esperamos aumentar eso a 90%”, dice Medan.

Airbus, compañía matriz de Tarmac, predice que más de 9.000 aviones serán retirados del servicio en los próximos 20 años, así que hay una clara necesidad para que las aeronaves viejas sean procesadas de una forma ambientalmente amigable.

Al quitarles a los modelos sus piezas más valiosas, Tarmac también cree que el reciclaje de aviones se puede transformar en un negocio lucrativo y un proceso que haga que las aerolíneas busquen implementar al retirar sus viejos modelos.

El costo de guardar una aeronave en desuso puede ser de hasta 25.000 dólares por mes. Desbaratar un avión y extraer los objetos reusables cuesta –en un solo pago- entre 125.000 y 185.000 dólares.

“Todos los materiales que sacamos de la aeronave pueden ser usados en otra industria, especialmente en la aeronáutica”, dice Medan.

Aunque el ahorro y la eficiencia del proceso son evidentes, Tarmac también cree que desmantelar aviones viejos les permitirá a los ingenieros diseñar aviones más eficientes en el futuro. Al entender qué partes se erosionan, decaen o se dañan con el tiempo, podrán transferir ese conocimiento a nuevos diseños.

“Estamos recogiendo los componentes de los aviones para evaluar las características y la capacidad en términos de fatiga y presión”, dice Olivier Malavallon, director de desarrollo de negocio y cambio en Airbus.

“Es fundamental en términos de una retroalimentación para un mejor diseño y para suministrarles a los diseñadores una guía sobre cómo se puede optimizar el ensamblaje”.

En este momento, la base de Tarmac en el sur de Francia puede albergar hasta 20 aviones al tiempo, dice la compañía. En la frontera con España se está acondicionando un nuevo sitio de parte de una de las subsidiarias de la compañía. Podrá albergar hasta 200 aviones a la vez, y allí podrán desmantelar entre 30 y 40 modelos cada año.

Según Malavallon, esta expansión le permitirá a Tarmac prepararse para la próxima llegada de un gran número de aviones que serán retirados. También asegurará que los aviones serán desechados en una forma que es eficiente y que aprovecha los materiales valiosos.

En lugar de ir “de la cuna a la tumba”, dice Malavallon, los aviones irán “de la cuna a la cuna”.