"Perdí 45 kilos para salvar a mi hermana"

(HLN) - No importa quién seas, perder 45 kilos de peso es un triunfo notable. Para Jeremy Bell, de Lakeland, Florida este triunfo fue sólo el comienzo.

La hermana de Bell, Crystal, necesita un riñón con urgencia extrema. Una enfermedad congénita destruyó sus riñones originales y hace unos 10 años un caso no diagnosticado de la enfermedad de Addison causó que su cuerpo rechazara otro riñón donado por un primo. A pesar de que se mantiene viva gracias a la diálisis, Crystal y su familia saben que no es una solución permanente.

Bell decidió que quería donar un riñón para salvar a su hermana, pero sabía que el proceso era difícil. Antes de que él fuera elegible, tuvo que perder una gran cantidad de peso. Para Bell eso era una obviedad: la familia es lo primero.

"Tengo un riñón de repuesto. ¿Cómo no se lo doy a ella?", dijo Bell a Bay News 9, afiliada de HLN.

La salud de su hermana era toda la motivación que necesitaba, y Bell empezó a comer menos y hacer ejercicio durante varias horas al día. Incluso trasladó su familia a la ciudad de Georgia donde vive su hermana para que pudiera mantener su corazón en su objetivo. En total, él perdió unos 45 kilos.

"Decidí que tenía que hacerlo, y comencé", dijo Bell. "Ya sabes, ella es mi hermana".

Bell y su hermana esperan seguir adelante con el trasplante programado para principios de agosto, pero hay un último obstáculo en este largo viaje. Crystal tiene que recaudar 10.000 dólares para la cirugía. Un fondo fue creado para ella y la familia es optimista en que el destino y el amor los hará salir adelante.

Después de todo, Crystal sabe que sin los esfuerzos de su hermano, nada de esto hubiera sido posible.

"Siempre ha sido mi mejor amigo", dijo.