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iReport

Testimonio de un iReportero en el cine: La noche más oscura

Por Juan Andrés Muñoz

Por Adam Witt, iReportero

Nota del editor: Adam Witt es un joven de 24 años que estaba con su esposa en el cine de Aurora, Colorado, donde ocurrió el tiroteo. Este es el testimonio que nos envió a iReport.

La película estaba empezando a ponerse interesante. Mi esposa y yo llevábamos meses esperando para ver “The Dark Knight Rises” y finalmente estábamos aquí, disfrutando de ella.

Lo desafortunado es que estuviéramos en el Teatro 9.

Lo primero que noté fue un silbido procedente de la parte izquierda del teatro. Me di cuenta de que la gente empezó a reaccionar en la zona. Sabía que algo andaba mal.

A continuación, los disparos comenzaron. Un súbito haz de luz y una fuerte explosión desde el lado derecho de la pantalla. Luego otro y otro. Debieron ser entre 20 y 30, por lo menos. A primera vista parecían fuegos artificiales o algo así, tal vez una broma. Después de unos disparos, me di cuenta rápidamente lo que estaba sucediendo.

Me tiré al suelo y me escondí detrás de los asientos delante de mí, agarrando a mi esposa para protegerla conmigo. Fue el minuto más largo de mi vida. Los disparos seguían. Yo sabía que podría ser el fin en cualquier momento. Que mi esposa podría morir en cualquier momento. Fue absolutamente surrealista. Sentí que algo me golpeó el brazo izquierdo, y mi primer pensamiento fue: “por lo menos, es sólo mi brazo”.

Cuando bajó el fuego, la gente comenzó a correr hacia las salidas en masa. Llevé a mi esposa de la mano y nos dirigimos hacia la puerta de atrás, tratando de respirar en medio del gas que impregnaba la sala.

Salimos corriendo por la puerta y bajamos las escaleras, cruzamos el vestíbulo y salimos por la puerta. Mientras, se escuchaban los gritos, los llantos, el pánico de la gente, de gente que gritaba por sus hijos.

Al llegar al estacionamiento, los autos de la policía ya se acumulaban y rodeaban la zona. Mi brazo apenas estaba magullado y no requirió de atención. Mi esposa salió ilesa.

La situación fue completamente surrealista y horripilante. Mi madre me dijo que alguien me había estado cuidando, y todo lo que le pude decir es que me gustaría que esas buenas personas que fallecieron hubieran tenido la misma protección. Mis sentimientos están con sus familias y seres queridos, y yo espero sinceramente que el loco responsable de esto sea juzgado.

Nunca volveré a ver la vida igual.