OTAN admite muerte de civiles por un ataque aéreo en Afganistán
Una mujer herida es atendida en un hospital después de los ataques del domingo 16 de septiembre.

(CNN) – La OTAN admitió que mató a civiles afganos en un ataque aéreo en la mañana del domingo, horas después de decir que no había evidencia de muertes civiles.

“Varios civiles afganos fueron asesinados o heridos sin intención durante esta misión”, dijo la coalición en un comunicado en el que acepta “la completa responsabilidad por esta tragedia”.

La Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF, por sus siglas en inglés) “ofrece su más sincero pesar a las familias”, dijo el comunicado.

La coalición al principio puso en duda la afirmación de un oficial afgano de que ocho mujeres habían muerto y siete más quedaron heridas tras al ataque aéreo en la provincia de Laghman.

Mediante avanzó el día, la ISAF cambió su posición, diciendo que sabía del incidente y de las acusaciones.

Finalmente admitió que el reporte afgano era correcto.

El oficial afgano Abdul Khaliq Husaine dijo que las mujeres normalmente salen a recoger madera en la noche, y que el ataque se produjo en la madrugada del domingo.

El incidente ocurrió en el distrito de Alingar.

Sarhadi Zwak, vocero provincial, también dijo que hubo civiles muertos y que el ataque aéreo fue ejecutado sin coordinación con oficiales afganos.

Antes, la ISAF dijo que el objetivo era “un grupo grande de insurgentes” en la provincia, al este de Kabul, la capital.

La Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad identificó al grupo de cerca de 45 hombres como un colectivo hostil, y atacó “con municiones de precisión y fuego directo”, dijo el vocero James Graybeal.

El ataque “mató a un gran número de insurgentes y forzó la partida del grupo”, dijo.

El vocero del talibán Zabiullah Mujahed dijo que el ataque mató más de 20 civiles, y condenó el ataque. El talibán frecuentemente exagera las cifras de muertos.

Las bajas civiles en la guerra entre las fuerzas de la coalición y las milicias han generado ira hacia los combatientes, y la ISAF ha estado trabajando durante años para acabar con ese problema.