(CNNEspañol.com) - ¿Te imaginas controlar una fiesta juvenil de 4.000 personas? ¿Difícil, verdad? Eso fue lo que ocurrió en el pequeño pueblo de Haren, en Holanda cuando miles de personas acudieron en respuesta a una invitación anunciada en Facebook que por poco termina en tragedia.

Como era previsible, los disturbios estuvieron a la orden del día (y de la noche) con un saldo de 34 detenidos y 29 heridos leves, entre ellos tres policías, según las autoridades.

Todo comenzó cuando miles de jóvenes acudieron a Haren en respuesta a una invitación a una fiesta de cumpleaños que una adolescente olvidó marcar como privada y terminó enviándola por equivocación a miles de contactos en la red social, que a su vez distribuyeron la convocatoria a terceros.

La concentración acabó en enfrentamientos entre la policía y los jóvenes, que tiraron bicicletas, botellas, piedras y petardos, a lo que las fuerzas policiales respondieron con gases lacrimógenos y bombas de humo, según reportó la agencia de noticias EFE.